Crear un videojuego en 48 horas

Crear un videojuego en 48 horas
Algunos participantes de la primera edición de Málaga Jam.
  • El primer desafío ‘game jam’ de Málaga cita desde desarrolladores a músicos

  • El encuentro, organizado por siete jóvenes en el PTA, pone a prueba el ingenio de más de 40 participantes

«Aquí el café corre por litros, pero estamos creando y aprendiendo de gente que comparte la misma afición», comentaba Luiz Feliz, una de las personas que se han acercado a la primera edición de ‘game jam’ de Málaga. Y la afición que comparten no es otra que la de los videojuegos. Antes se divertían jugando con ellos, pero ahora prefieren desarrollarlos. ‘What do we do now?’ (¿Qué hacemos ahora?) es el tema que ha lanzado la Global Game Jam para los participantes que acuden a este evento internacional, presente en más de 75 países, donde se pone a prueba la creatividad y que consigue movilizar a más de 15.000 personas, entre profesionales y aficionados al videojuego.

Con este motivo, el punto de encuentro de este fin de semana ha sido el edificio de coworking de Promálaga, situado en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA). Hasta ahí se han acercado más de 40 personas que se han querido sumar al reto de crear un videojuego en 48 horas. Los responsables de la primera ‘Málaga Jam’ son siete jóvenes que se dedican profesionalmente a este mundo de realidad virtual: Javier Cepa fue el ideólogo, y le siguieron en su empeño Elena Blanes, Jesús Fernández, David Rico, Juan Francisco Campos, Alejandro Rico y Alberto Rico.

«La participación ha superado nuestras expectativas», admitía David, uno de los hermanos Rico y de los fundadores del estudio ‘Rodaja’. «El primer día la gente llegaba con un poco de temor, pero poco a poco se han ido soltando», comentaba. El viernes se conoció el tema sobre el que se tenían que crear los videojuegos. Los asistentes se dividieron en grupos y desde entonces se pusieron manos a la obra. Según señalaban los organizadores, todas las disciplinas pueden contribuir en la creación de un videojuego: «No sólo hay informáticos o desarrolladores. Han venido estudiantes de Bellas Artes, músicos, ilustradores... Cualquiera puede intervenir, aunque no sea un experto en la materia».

Por otro lado, Javier Cepa, ingeniero industrial que trabaja en la creación de herramientas para los desarrolladores de videojuegos desde su empresa Pixelatto, se mostraba asombrado ante el ingenio del que han hecho gala los ‘gamers’: «La creatividad que se demuestra en estos eventos es impresionante». Y es que se han lanzado una gran variedad de propuestas: desde videojuegos en los que hay que esquivar obstáculos hasta otros de zombis que no saben qué hacer con la humanidad; también hay personajes que se pierden y se encuentran en laberintos o que viajan en el tiempo; hay quienes han optado por utilizar el formato multipantalla o quien se ha basado en la interconectividad de distintos usuarios.

Mucho por hacer

Uno de los objetivos con el que se ha llevado a cabo esta iniciativa es el de crear sinergias entre profesionales, para que se dieran a conocer y pudieran observar la forma de trabajar de los otros participantes. Otra esperanza que han depositado en ‘Málaga Jam’ es la de impulsar la industria local de videojuegos: «En Málaga avanza despacito, tanto que ahora es casi inexistente», lamentaba JavierCepa. Según observaba el joven, «hacen falta estudios grandes que sienten una base y que desemboquen en la creación de muchos pequeños, para que así se construya un tejido sólido».

El miembro de Pixelattor quiso lanzar un poco de luz respecto al panorama del videojuego:«Yo vivo de esto, y muchas empresas también». Pero no podía negar el retraso de Málaga respecto a otras ciudades, como Barcelona, Madrid o Sevilla. Para él, la solución pasa por crear planes de formación que sean capaces de «empaquetar» todas las disciplinas que se requieren para la creación de los videojuegos. «Los que nos dedicamos a esto somos muy autodidactas, pero no se puede montar una industria sobre así, hace falta una infraestructura».