Trucos para evitar que el aire acondicionado dispare la factura este verano

Mantener una temperatura media de 25 grados, limpiar los filtros o alejar los aparatos de televisiones y lámparas minimizarán el impacto en los recibos

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El terral, la humedad y las olas de calor obligan a usar aparatos climatizadores para que las casas y los apartamentos no acaben convertidos en un auténtico horno cada verano. Esta práctica ha derivado en un nuevo récord de consumo de energía eléctrica. Con independencia de su impacto en el medio ambiente, el uso de estos dispositivos supone un gasto adicional que en ocasiones supera los sesenta euros al mes, de modo que la factura puede incrementarse en más de doscientos euros durante el período estival. Para reducir estos subidones y disfrutar del aire acondicionado (sin temblar al pensar en el recibo) existen varios trucos fáciles de aplicar que minimizarán el consumo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es el nivel de eficiencia energética del aparato. Los modelos antiguos consumen mucho más, así que si el aparato tiene muchos años no sería descabellado plantearse renovarlo por algún climatizador nuevo de energía Inverter, que sirve para regular el voltaje, la corriente y la frecuencia de los aparatos. Incluyen circuitos de conversión energética que provocan un gran ahorro en la factura eléctrica. En cualquier caso, habría que descartar los aparatos de velocidad fija, capaces de enfriar o calentar más rápido pero cuyo consumo es mucho mayor, aproximadamente el doble que el de los climatizadores con energía Inverter. Entre los nuevos aparatos, los dispositivos clase A son los más eficientes.

La mayoría de climatizadores relativamente nuevos ya disponen de energía Inverter, que se detiene antes de alcanzar la temperatura buscada para que la inercia térmica lo alcance de forma automática y que se activa cuando prevé que se recuperará el umbral de calor que tratamos de evitar. Incluso con estos aparatos más modernos es posible ahorrar mediante algunos hábitos como regular la temperatura entre 24 y 26 grados. Recuerda que los expertos recomiendan mantener los aparatos en 25 grados pese a que más del ochenta por ciento de los hogares españoles pone el aire acondicionado en verano a entre 20 y 23 grados.

Subir unos cuantos grados la temperatura permitirá ahorrar varios euros en el próximo recibo y además evita dolores de cabeza, sequedad en las mucosas y otras molestias derivadas del aire excesivamente frío. Por cada grado que disminuya la temperatura el gasto energético aumenta alrededor de un ocho por ciento. Huelga decir que resulta absurdo estar en casa con el climatizador encendido y jersey o mantita en pleno verano. Por lo general tampoco resulta saludable establecer una diferencia de más de doce grados entre la temperatura exterior y la del termostato del aparato, ni en verano ni en invierno.

Los dispositivos modernos detectan el calor de aparatos como la televisión o las lámparas, así que conviene mantenerlos alejados para que se regulen según la temperatura general de la habitación, sin disminuir su rendimiento. También resulta recomendable ubicarlos en lugares de sombra para que consuman menos electricidad. Por supuesto, las habitaciones deben permanecer cerradas con el fin de evitar pérdidas energéticas y el aparato debe desconectarse cuando no haya nadie en casa. Es igualmente importante ventilar la vivienda a primera hora del día y última hora de la noche para aprovechar las temperaturas más frescas. Otra recomendación es evitar el conocido efecto invernadero que se produce cuando los rayos del sol impactan sobre ventanas y paredes, provocando que aumente la temperatura, así que recuerda extender los toldos o correr las cortinas.

Si tu problema es la humedad, resulta conveniente aumentar la temperatura y el modo ‘dry’, que hará que el dispositivo actúe como condensador de agua y reduzca la sensación de humedad y bochorno. Esta opción está disponible ya en muchos de los aparatos modernos de aire acondicionado, que han ampliado la tradicional oferta de frío y calor a alternativas como ‘dry’ (deshumidificador) o ‘auto’ (automático). En caso de que se trate de una casa grande o de que vivamos solos, resulta más económico alternar el aire acondicionado con el uso de un ventilador.

El mantenimiento de los dispositivos también es clave para que funcionen con normalidad y eficiencia. Los filtros, en la parte superior de las bombas, pueden sacarse fácilmente para quitarles el polvo y la grasa con un trapo húmedo. Un filtro sucio empeora la rentabilidad del aparato y provoca una subida media de cerca de un veinte por ciento en los recibos.

¿Es recomendable encender el aire acondicionado para dormir? La respuesta definitiva es no. Ni para el bolsillo ni para la salud. Estos aparatos resecan demasiado el ambiente y pueden provocar contracturas y entumecimiento muscular o problemas de nariz y garganta, entre otros inconvenientes. Lo ideal es refrescar la habitación antes de dormir y programar el climatizador para que dé aire acondicionado únicamente media hora o una hora después de meterse en la cama. El ahorro está asegurado.

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