Alimentos típicos de otoño: los beneficios que quizá desconozcas

La granada tiene propiedades diuréticas y cardioprotectoras /
La granada tiene propiedades diuréticas y cardioprotectoras

En otoño el contenido en vitaminas sobresale, como si nuestro entorno quisiera prepararnos para el crudo invierno que se avecina

Javier Morallón
JAVIER MORALLÓN

Al otoño le cuesta cada vez más entrar, la inercia térmica del verano parece no querer dejarnos hasta bien entrado el mes de noviembre y si no fuera por el evidente recorte de las horas de luz más de uno negaría el calendario.

El otoño arrastra ciertos aforismos que no le terminan de beneficiar. Es la estación del atardecer, de cierta quietud natural y de la depresión preventiva. Pero también puede ser la época de la serenidad, la reflexión y la recuperación después de los excesos del verano. La naturaleza no parece ser ajena a nuestras necesidades y al igual que en verano nos ofrece frutas llenas de jugos hidratantes en otoño el contenido en vitaminas sobresale como si nuestro entorno quisiera prepararnos para el invierno que se avecina.

Alimentarse con productos de temporada siempre es una gran idea ya que los vas a disfrutar en su mejor momento, cargados de matices y propiedades. Evitarás el sabor a cartón con los que muchos alimentos te premian cuando cometes la ordinariez de no respetar su ciclo y serán productos más sostenibles con su entorno y con las distancias que hayan tenido que recorrer hasta llegar a tú mesa.

Estos son los 5 grandes alimentos que no te puedes perder este otoño:

En su mejor época Las manzanas

Aunque las podemos encontrar durante todo el año el otoño es su mejor época. Es un alimento con variedades deliciosas y cargadas de vitaminas como la A, C y muchas del complejo B. Su contenido en fibra soluble ayuda a normalizar el tránsito intestinal tanto en periodos de estreñimiento como diarreicos, regulando los niveles de azúcar y colesterol en sangre, además, las rojas contienen quercitina un potente antioxidante.

Cualidades antiinflamatorias La granada

Su consumo sigue siendo escaso en nuestro país, no así en algunos países de oriente. Pertenece a los cítricos por lo que su contenido en vitamina C es notable, también es rica en antioxidadantes como los flavonoides y taninos con relevantes cualidades antiinflamatorias. Tiene propiedades diuréticas, cardioprotectoras y sus presencia en cualquier plato (postres, ensaladas…) le hace simplemente brillar.

Ayuda a prevenir la gastritis La calabaza

Su espectacular color naranja es debido a los betacarotenos, unos más que interesantes antioxidantes que además son precursores de la vitamina A. Su contenido en licopenos no debe pasar inadvertido debido a sus propiedades anticancerígenas. Es rica en vitaminas E y B y su contenido en fibra la hace un alimento saciante que, además, ayuda a prevenir la gastritis. Sus semillas también merecen una mención por sus propiedades antiinflamatorias en la próstata e incluso laxantes y desparasitantes

Un alimento saciante La castaña

Pocos alimentos más representativos del otoño y con más nostalgia olfativa. Pero además tienen un contenido en minerales muy a tener en cuenta, sobre todo de potasio que, ayuda a una buena circulación, regulando la presión arterial por lo que es un alimento beneficioso para personas que sufren hipertensión. También es rica en hierro y vitaminas del complejo B. Su alto contenido en hidratos de carbono complejos las convierte en un alimento saciante que, además, es hipocalórico. Cada 100g solo aportan 190 Kcal, algo sorprendente para un fruto seco si las comparamos, por ejemplo, con las 500 Kcal de 100 g de almendras.

Riqueza en proteína de alto valor biológico Las setas

Su sola búsqueda ya reporta toda clase de beneficios físicos y psicológicos, pero cuidado, que aunque todas las setas son comestibles algunas solo una vez. Así que si no eres un verdadero experto mejor será que el paseo te lo des por el mercado. Su disfrute no solo va a ser sensorial sino también nutricional ya que destacan por su riqueza en proteínas de alto valor biológico, y porque poseen una importante proporción de sales minerales, entre los que podemos reseñar el fósforo, hierro y potasio, siendo bajas en sodio.

Vemos que el otoño no tiene por qué ser una triste ni mustia saudade. Las ciudades presumen del mejor momento del año para ser paseadas y los campos desprenden aromas que llevaban meses olvidados. En cuanto al mundo de los sabores, estamos en una época de disfrute sensorial como pocas, así que no se la pierdan.

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