El número de casos de varicela se dispara en los primeros meses del año

Niña aquejada de varicela. / Archivo
  • Los farmacéuticos afirman que el bloqueo de la vacuna por parte del Ministerio está detrás del aumento de casi 8.000 enfermos

La decisión del Ministerio de Sanidad de bloquear la venta de vacunas de la varicela tras cambiar el calendario y retrasar la inyección de defensas hasta los 12 años ya tiene consecuencias. La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) ha denunciado este miércoles que esta medida ha provocado que se produzcan 7.896 casos más desde enero hasta abril que en el mismo periodo de 2013. «El consumo normal de la vacuna de la varicela podría descender en el plazo de un año, por efecto de las restricciones, en 250.000 unidades, por lo que es de esperar un importante repunte de la epidemiología de la enfermedad», alerta el Observatorio del Medicamento de FEFE.

Durante las primeras 17 semanas de 2013, según recoge el Boletín Epidemiológico que publica el propio Ministerio de Sanidad, se contabilizaron 50.991 casos; mientras que en el mismo periodo de tiempo de este año esa cifra se ha disparado hasta los 58.887 casos. Lo único que ha cambiado, según ha señalado Fernando Redondo, presidente de FEFE, es que el Gobierno ha bloqueado la venta libre de esta linfa. «No se sabe a qué se debe esta decisión. Nadie ha dado una explicación de este desabastecimiento», ha explicado Redondo. «Estamos volviendo a principios del siglo XX», ahondó el presidente de esta federación empresarial.

Los pediatras tampoco apoyan esta medida ministerial y reclaman que se vuelva a vacunar como antes -una dosis a los 12 meses y otra a los 18 meses, aproximadamente- porque nueve de cada diez casos de esta patología se produce antes de los cinco años. «No se puede decir que es una enfermedad que hay que pasarla sin más», ha apuntado Redondo. Además, reconoció que muchos padres están «buscándose la vida» para dar a sus hijos la vacuna, lo que está provocando problemas «de conservación del producto, que debe estar a una temperatura bastante baja». Ahora mismo solo se puede comprar en Navarra, Ceuta y Melilla; curiosamente, el sistema sanitario de las dos ciudades autónomas está en manos del Ministerio de Sanidad, que no ha prohibido su comercialización en esa zona.