Día Mundial del Glaucoma: Qué es, síntomas y señales de alarma

Ojo de mujer./K. BLEIER
Ojo de mujer. / K. BLEIER

Es la primera causa de ceguera prevenible e irreversibles y más de medio millón de personas en España sufren esta patología

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

Hoy lunes 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma y por ello los expertos insisten en hacer más visible esta patología. Le llaman la 'ceguera silenciosa' ya que uno de los ingredientes que hacen especialmente crítica esta enfermedad es precisamente que, por lo general, no presenta síntomas. El glaucomaes una patología del ojo que le roba la visión de manera gradual y, a día de hoy, es la primera causa de ceguera prevenible e irreversible. En España se calcula que pueden sufrenla cerca de un millón de personas y más de 60 millones de ciudadanos de entre 40 y 80 años en el mundo. Además, se prevé que para el año 2020 la cifra de diagnosticados se eleve a los 76 millones y es que solo en el caso de nuestro país se estima que cerca de 500.000 habitantes padecen esta enfermedad ocular sin saberlo.

La mayor parte de los glaucomas no se pueden prevenir, por lo que una detección precoz de la enfermedad permite minimizar sus efectos, retrasar su evolución y reducir la probabilidad de que derive en ceguera irreversible, recuerdan los expertos, que insisten en la necesidad de hacer más visible esta patología. Y es que concienciar a la sociedad sigue siendo la gran asignatura pendiente. Dispuestos a subir nota en 'este examen' analizamos las principales claves de esta anfermedad y cómo combatirla. Te explicamos qué es, los tipos de glaucoma, primeros síntomas, colectivos de riesgo y cómo prevenir¡Toma nota!:

¿Qué es un glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad ocular que se caracteriza por la pérdida de visión como consecuencia de un daño en el nervio óptico secundario, provocada generalmente, por un aumento de la presión intraocular (PIO). En la mayoría de los tipos de glaucoma, el sistema de drenaje del ojo se tapa y el fluido intraocular no puede drenar. Al acumularse, causa un aumento de presión en el interior del ojo que daña al nervio óptico que es muy sensible, llevando a la pérdida de la visión.

Tipos de glaucoma

Existen distintos tipos de glaucomas:

Glaucoma de angulo abierto: es la forma más común y representa el 90% de los diagnósticos. En la mayoría de los casos es asintomático y puede causar una pérdida de visión del 40% sin que los pacientes se den cuenta.

Glaucoma de ángulo cerrado: es más común en personas de ascendencia asiática y en quienes sufren hipermetropía. Sus síntomas más frecuentes son: dolor de cabeza, dolor ocular, náuses, visión irisada alrededor de las luces en la oscuridad y visión borrosa.

Otro tipos: de tensión normal, congénito, secundario, pigmentario, pseudoexfoliativo, traumático, neovascular y el síndrome endotelial iridocorneal.

¿Cómo detectar los primeros síntomas?

El glaucoma suele estar presente en ambos ojos, pero por lo general la presión intraocular se empieza a acumular primero en uno solo. Este daño puede causar cambios graduales en la visión y, posteriormente, pérdida de la misma. Con frecuencia, la visión periférica (lateral) se afecta primero, por lo que inicialmente el cambio de su visión suele ser pequeño y cuesta apreciarlo. Con el tiempo, la visión central (directa) también se empieza a perder. Por normal, la acumulación de la presión del fluido ocurre lentamente. Los síntomas no son en principio molestos ni dolorosos, salvo ciertas excepciones en los que puede darse: visión borrosa, dolor de ojos y de cabeza, náuseas y vómitos, la aparición de halos color arcoiris alrededor de las luces brillantes o pérdida repentina de la visión.

Colectivos de riesgo. ¿A quién afecta?

En principio la enfermedad puede afectar a las personas de todas las edades, desde los bebés hasta los adultos. Sin embargo, aunque todos estamos a riesgo, las personas más expuestas a padecerlo son los mayores de 60 años, los parientes de otras personas con glaucoma, las personas de ascendencia africana, los diabéticos, los que usan esteroides de manera prolongada y las personas con presión intraocular elevada (hipertensos oculares).

Los investigadores y los médicos aún no explican a ciencia cierta el por qué los canales de drenaje del ojo dejan de funcionar correctamente. Lo que sí han determinado es que el glaucoma no se desarrolla por leer mucho, ni por leer con poca luz, por la dieta, por usar lentes de contacto, ni por otras actividades cotidianas. Asimiso, hay que aclarar que el glaucoma no es contagioso y que rara vez causa ceguera si se detecta a tiempo y se trata correctamente.

Cómo prevenir

Sin el tratamiento apropiado, el glaucoma puede llevar a la ceguera. de ahí la importancia de los exámenes oftalmológicos periódicos, la detección temprana y el tratamiento a tiempo. Y es que es importante tener en cuenta que los daños ocasionados son irreversibles, por eso es fundamental la prevención. Los médicos recomiendan que la revisión para glaucoma constituya parte de los exámenes oculares de rutina en niños, adolescentes y adultos y que todas las personas se hagan exámenes integrales para descartar glaucomas alrededor de los 40 años (o a los 35 en caso de formar parte de un colectivo de riesgo) y, posteriormente, cada dos o cuatro años. Por lo general, el glaucoma se puede controlar con medicamentos o cirugía.

Su tratamiento

Existen diferentes tipos de glaucoma y el tratamiento que prescriba el especialista dependerá de las características concretas de la dolencia y del paciente que la sufra. El factor común en todos los tipos de glaucoma es el daño que se produce en el nervio óptico secundario, que suele estar relacionado con una presión intraocular elevada. Por eso, la gran mayoría de los tratamientos están dirigidos a controlar este factor. En todo caso, debemos tener en cuenta que el daño que produce el glaucoma es irreversible y todos los tratamientos se orientarán a frenar su progresión, ralentizando el deterioro progresivo del nervio óptico y la pérdida del campo visual.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos