Cinco consejos para unos pies bonitos en verano

Hidratarlos a diario con una crema específica y no abusar de las chanclas, entre las recomendaciones de los expertos

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

La belleza está en los ojos del que mira, pero quizás en el caso de los pies esto es menos relativo. Aunque el cuidado de esta parte del cuerpo, a la que, según los expertos, no prestamos la atención que requiere, debe realizarse durante todo el año, en verano casi nos obsesionamos por tener unos pies bonitos o, más bien, saludables, como matiza la podóloga Isabel Gavilán, que tiene su negocio en Ronda y cuenta con una experiencia de 13 años. “Aún no estamos concienciados sobre la importancia de cuidarse los pies, son el sostén de todo el cuerpo, un problema en el pie puede repercutir en las rodillas, las caderas y la espalda”, explicó, al tiempo que añadió que “la gente hace verdaderas locuras”, en relación a los miles de remedios caseros que inundan internet y las redes sociales para acabar con las durezas o los talones agrietados, entre otros. Éstos son algunos problemas con los que se acude al podólogo, pero también, por regla general, con verrugas plantares, hongos y uñas encarnadas. “También hay un alto porcentaje de personas que son diabéticas y se vigilan los pies con regularidad, ya que con esta enfermedad pierden sensibilidad en ellos”, expresó. Para atajar todo esto, se recomienda acudir al podólogo cada dos o tres meses. Mientras, aquí van cinco consejos para lucir unos pies bonitos y saludables en verano:

La podóloga Isabel Gavilán, en su negocio en Ronda. / Vanessa Melgar

1. Hidratar: se recomienda utilizar una crema específica para pies a diario. En verano, sobre todo, con el uso de zapatos descubiertos, la playa y la piscina, los pies se resecan más y los talones se suelen agrietar. Ello también previene la formación de durezas.

2. No abusar de los esmaltes: No es recomendable tener las uñas pintadas de manera continua. Para que éstas puedan respirar, se aconseja dejar pasar un período de tiempo entre pintado y pintado. De lo contrario, pueden aparecer problemas de hongos y manchas por el níquel de los esmaltes.

3. No abusar de las chanclas: Este tipo de calzado se recomienda solo para la playa y la piscina, pero no para un uso regular, por su inestabilidad. Puede desembocar en dedos engarrados y, con el tiempo, en alguna deformación.

4. Evitar zonas húmedas: Son un foco de infección que puede dar lugar a verrugas plantares y hongos.

5. Usar calzado adecuado: En verano, los pies se suelen hinchar, por lo que debemos calzar zapatos anchos, pero que mantengan los pies sujetos, y con suelas amortiguadoras.

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