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Antes de una intervención quirúrgica, lavar pero no depilar

Antes de una intervención quirúrgica, lavar pero no depilar
/ EFE
  • La Organización Mundial de la Salud publica las nuevas directrices que tienen como objetivo evitar enfermedades infecciosas en el momento de someterse a una operación

Antes de la cirugía, el paciente debe bañarse, pero la zona donde se vaya a realizar la incisión no debe ser depilada. Así lo especifica la Organización Mundial de la Salud en las nuevas directrices que ha elaborado con el objetivo de prevenir las infecciones, salvar vidas, reducir costos y detener la propagación de superbacterias en el ámbito sanitario.

En este sentido, la OMS explica: "Afeitar está totalmente desaconsejado en todo momento, ya sea en el preoperatorio o en el quirófano". Y, en el caso, de que no haya más remedio que eleminar el vello, la depilación debe realizarse con una máquina de cortar el cabellos y no con una cuchilla, señala la Organización. Y es que, según el director del departamento de Seguridad de la OMS, Ed Kelley, "tras una intensa revisión de las evidencias, se ha llegado a la conclusión de que no hay un beneficio claro en depilar".

Otra de las recomendaciones que más llaman la atención es la relativa al uso de los antibióticos. Según la OMS, solo deben administrarse para prevenir infecciones antes y durante la cirugía y no después. De otro modo se puede producir resistencia al antibiótico.

La resistencia se desarrolla con el tiempo, pero el mal uso de los antibióticos en humanos y animales está acelerando rápidamente el proceso. Esta situación, recuerda la OMS, está poniendo en peligro los logros de la medicina moderna. "Sin antibióticos eficaces para la prevención y el tratamiento de las infecciones, trasplantes de órganos, quimioterapia contra el cáncer y cirugías como cesáreas y reemplazos de cadera van ser mucho más peligrosas. Esto conduce a largas estancias hospitalarias, mayores costos médicos, y aumento de la mortalidad", explican

Una lista con 29 recomendaciones

En total, la OMS ha publicado una lista de 29 recomendaciones concretas recopiladas por 20 expertos mundiales. Estas recomendaciones, que publicadas el pasado jueves en 'The Lancet Infectious Diseases', están diseñadas para hacer frente a la creciente carga para los servicios de salud de las infecciones asociadas a los pacientes y los sistema sanitarios a nivel mundial.

Las directrices incluyen 13 recomendaciones que deben realizarse antes de la cirugía y 16 para la prevención de infecciones durante y después de la cirugía. Estas recomendaciones son desde simples precauciones, tales como asegurar que los pacientes se bañen o duchen antes de la cirugía y la mejor manera de que los equipos quirúrgicos se limpien las manos, a la orientación sobre cuándo utilizar antibióticos para prevenir infecciones, los desinfectantes a utilizar antes de la incisión o que suturas hay que usar.

"Tarde o temprano muchos vamos a necesitar una cirugía, y ninguno de nosotros quiere coger una infección en la mesa de operaciones", ha explicado el director del Departamento de Servicio de Entrega y Seguridad de la OMS, Ed Kelley, quien recuerda que con la aplicación de estas nuevas directrices "los equipos quirúrgicos pueden reducir los daños, mejorar la calidad de vida, y hacer su parte para detener la propagación de la resistencia a los antibióticos".

No existen unas directrices internacionales basadas en pruebas que estén disponibles, además hay inconsistencias en la interpretación de la evidencia y las recomendaciones de las directrices nacionales existentes. Por eso, estas nuevas directrices son válidas para cualquier país y adecuadas a las adaptaciones locales, además se ha tenido en cuenta la evidencia científica disponible, las consecuencias financieras y de recursos, y los valores y las preferencias del paciente.

Las infecciones causadas por bacterias durante la cirugía amenazan la vida de millones de pacientes cada año y contribuyen a la propagación de la resistencia a los antibióticos. En los países de bajos y medianos ingresos, el 11% de los pacientes que se someten a cirugía están infectadas en el proceso. En África, hasta el 20% de las mujeres expuestas a una cesárea tienen una infección de la herida, poniendo en peligro su propia salud y su capacidad para cuidar a sus bebés.

LA IMPORTANCIA DEL ANTIBIOTICO

Una de las recomendaciones más destacadas tiene que ver con el uso de los antibióticos que, según la OMS, sólo deben ser usados para prevenir infecciones antes y durante la cirugía y no después. De otro modo se puede producir resistencia al antibiótico.