Diario Sur

La vida en un suspiro

El doctor Paul Kalanithi, junto a su mujer y su hija.
El doctor Paul Kalanithi, junto a su mujer y su hija. / Suszi Lurie McFadden
  • El doctor Paul Kalanithi tenía a los 36 años todo lo que una persona podía soñar, pero fue diagnosticado de un cáncer en estado avanzado

  • Decidió relatar su lucha en 'Recuerda que vas a morir. Vive'

El doctor Paul Kalanithi tuvo que enfrentarse a los 36 años al momento más duro que puede afrontar un ser humano. Licenciado con honores en Filología inglesa y Biología humana en la prestigiosa Universidad de Stanford y graduado cum laude en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, por delante le esperaba una brillante carrera como neurocirujano y planes para formar una familia. Pero entonces fue diagnosticado de cáncer de pulmón, en un estado muy avanzado. Y el mazazo fue muy duro, pero Paul decidió que desde ese momento, su mundo, en vez de desmoronarse, iba a convertirse en algo más rico, más vivo. Las experiencias de aquella lucha contra el cáncer las recogió en el libro 'Recuerda que vas a morir. Vive', un tratado sobre la belleza de la existencia y sobre la necesidad de aprovechar cada minuto de ella.

Kalanithi falleció el 9 de marzo de 2015 sin poder ver terminada su obra. De esa tarea se ocupó su mujer, Lucy, con la que, ya enfermo, decidió tener una hija, Cady, que ahora tiene dos años. Lucy, que también es médico, fue la encargada de escribir un precioso epílogo y de editar el libro, que se ha convertido en un éxito de ventas en Estados Unidos y en Europa y que ha recabado críticas muy favorables en periódicos de prestigio a ambos lados del océano. Ahora Lucy tiene la misión de guardar para siempre el legado de su marido.

“Era una persona divertidísima. Llevaba un disfraz de gorila en el maletero del coche y decía: 'Es solo para emergencias'. En el libro se muestra de una manera mucho más sobria, pero uno descubre virtudes suyas como la fortaleza o la honestidad, y la búsqueda de sentido para la existencia. Pero en la vida real, era una persona realmente alegre”, escribe Lucy Kalanithi por correo electrónico a preguntas de este diario.

Paul Kalanithi, en su puesto de trabajo.

Paul Kalanithi, en su puesto de trabajo. / Norbert von der Groeben

Tener un hijo durante la enfermedad fue la decisión más importante que tuvo que afrontar la pareja. “Yo le preguntaba: '¿No crees que tener un hijo va a hacer que para ti sea mucho más difícil decir adiós?'. Y él me respondía: '¿Y no sería maravilloso que fuera así?'. Aprendí que la vida es mucho más que evitar el sufrimiento. Vivir de una manera completa significa aceptar tanto las alegrías como las tristezas. Y eso, en mi opinión, es de por sí algo optimista”, explica Lucy. A su juicio, en el libro Paul ofrece respuestas a dos cuestiones que marcan la existencia de cualquier ser humano: ¿Cómo podemos llegar a encontrar significado a nuestra vida? ¿Cómo podemos ayudar a los demás a que superen sus grandes retos?

Las vivencias por las que ha atravesado en los últimos tres años al lado de Paul permiten a su esposa dar algunos consejos a las personas que están en la misma situación, en el trance de sufrir la pérdida de un ser cercano. “Hay que hacerles sentir que son queridos y no tener miedo a decir algo erróneo. Y uno mismo tiene que saber que simplemente soportando el dolor están existiendo”.

Para Lucy, terminar el libro, ver que permanecerá como el gran recuerdo de Paul, es una forma de alivio. Pero además, el éxito de la obra por todo el mundo y la repercusión que ha tenido han transformado su vida. “Recibir todo el cariño que estoy recibiendo es gratificante, maravilloso, me hace sentir menos sola. Pero lo más importante para mí es cuando la gente me dice que el libro les hace sentir menos miedo a la muerte o les prepara para recibir mejor los golpes que da la vida”.