Precauciones a tener en cuenta estas fiestas si tienes mascota

Precauciones a tener en cuenta estas fiestas si tienes mascota

Las alteraciones en su dieta, el ruido de la pirotecnia y hasta los invitados pueden suponer un peligro para perros y gatos. Toma nota de estos consejos para evitar una inesperada visita al veterinario

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Si tienes mascota, sabes que uno de los mayores riesgos de estas fiestas navideñas es que acaben con una inesperada consulta al veterinario. Las comidas y cenas, los adornos, el ruido de la pirotecnia y hasta la llegada y el trasiego de invitados pueden suponer un peligro para nuestros animales, así que resulta conveniente extremar las precauciones para evitar sustos.

Las intoxicaciones animales aumentan más de un diez por ciento en Navidad, ya que estas fiestas también suelen alterar la dieta habitual de nuestras mascotas. Aunque lo recomendable es que no varíen su alimentación, a menudo resulta complicado, cuando no misión imposible, mantenerlos alejados de cientos de tentaciones. Hay que advertir a familiares y amigos de que no deben ofrecerles trozos de comida. Los alimentos grasos, picantes o dulces pueden causarles vómito, diarrea e incluso problemas graves como la inflamación del páncreas. También es necesario mantenerlos alejados de la basura, donde estas semanas pueden encontrar cáscaras de marisco, huesos de aves y otros animales o chocolates, entre otros restos bastante peligrosos para su sistema digestivo.

Los huesos pueden partirse o astillarse y producir lesiones en la boca y en órganos internos; las carnes que solemos tomar estos días también les resultan muy pesadas y saladas y pueden provocarles dolencias, y los dulces son tóxicos especialmente para los perros. Vigila que ingieran su pienso habitual, aunque si quieres sorprenderles con algo especial existen varios productos con diversos sabores pensados para ellos. Los veterinarios, sin embargo, recomiendan que mantengan su dieta diaria. En caso de que vomiten o tengan diarrea de forma reiterada, hay que llevarlos a la consulta; también hay que estar pendientes de otros posibles síntomas de indigestiones y problemas estomacales, como el letargo o la distensión abdominal.

Si se empachan, conviene tenerlos en ayunas durante ocho o diez horas, sin restringir en exceso el agua para evitar deshidrataciones. A menudo resulta necesario introducir el agua poco a poco, quizá con jeringuillas de plástico. Para volver a la diera, lo preceptivo es ofrecer al animal un tercio de la cantidad que toma normalmente e ir aumentando esa cantidad poco a poco durante una semana. La dieta tras una indigestión ha de ser muy digerible; si se opta por una dieta casera, lo mejor es arroz blanco hervido junto con pollo o pescado. Hay que evitar que hagan ejercicio excesivo hasta que estén totalmente recuperados. Los problemas digestivos no solo pueden ser causados por alimentos que no deben tomar, sino también por cintas, espumillones, papeles de colores y otros adornos navideños. Para prevenirlo conviene no dejar nada a su alcance.

La pirotecnia es otro de los grandes enemigos de los animales estos días. Los perros y los gatos tienen el sentido del oído muy desarrollado y son capaces de escuchar ruidos totalmente inaudibles para los humanos. Es habitual que los sonidos fuertes les provoquen alarma y alteren sus funciones fisiológicas. Los perros se ponen especialmente nerviosos, ladran y buscan de forma desesperada algún lugar donde esconderse ante el ruido de los petardos y la pirotecnia. Los gatos no demostrarán su temor pero también tratarán de esconderse, por lo que pueden quedar atrapados y heridos. Entre los síntomas que les provoca la pirotecnia destacan el aumento de la intensidad y la frecuencia de su respiración y la aceleración de su ritmo cardíaco, de modo que conviene acariciarlos para tranquilizarlos. Para ellos estos ruidos no son ninguna broma; pueden incluso ocasionar su muerte.

No se deben utilizar sedantes para calmarlos sin control o supervisión de un veterinario, ya que deben tenerse en cuenta su edad, raza, estado de salud y peso. Recuerda que, en estas circunstancias, para tus mascotas el mejor sedante eres tú mismo; los animales confían en sus dueños y observan sus reacciones cuando se producen estos ruidos. Transmíteles tranquilidad. En caso de que se queden solos durante estas fiestas, como por ejemplo en Nochevieja, una buena medida es dejarlos en un lugar que les resulte lo más familiar posible, a poder ser con su cama y sus juguetes, y donde no existan elementos con los que puedan lastimarse. También puedes dejar la televisión encendida para que el impacto sonoro de la pirotecnia sea menor. Nunca los dejes en patios o terrazas abiertas, porque el miedo les provocará ganas de salir corriendo.

También hay que tener cuidado con las flores y recordar que los pascueros son una de las plantas más tóxicas para nuestras mascotas. El muérdago puede provocar hipotensión y convulsiones. Aunque es raro que se produzcan envenenamientos por esta causa, porque se requiere que la cantidad ingerida sea bastante grande, se deben mantener las plantas más peligrosas alejadas de los animales. La curiosidad de nuestros animales es ilimitada, así que ten cuidado también con los árboles de Navidad, porque sus hojas y adornos pueden provocar obstrucciones o perforaciones intestinales. Vigila también a tus invitados; a veces los niños (y algunos adultos) pueden agobiar a nuestras mascotas, sobre todo si no están acostumbradas, y recuérdales que no deben ofrecerles comida sin tu consentimiento.

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