Phelps halla un rival a su altura

Imagen de la victoria del tiburón blanco sobre Michael Phelps, que sonríe tras la prueba (dcha.).
Imagen de la victoria del tiburón blanco sobre Michael Phelps, que sonríe tras la prueba (dcha.). / R. C.

El deportista más laureado de la historia olímpica pierde ante un tiburón blanco en el reto de Discovery Channel

ÓSCAR BELLOT

Ni el mejor nadador de todos los tiempos puede con el asesino más temido de los océanos. Dos segundos impidieron que Michael Phelps derrotase al tiburón blanco al que se midió en el reto organizado por Discovery Channel. Esa fue la diferencia que separó al escualo del 'tiburón de Baltimore', así apodado por su voracidad sin par dentro de la piscina. Y ello pese a que el deportista más laureado de la historia olímpica contó con la ayuda de una enorme aleta que acortó la distancia que de otro modo hubiese alejado al depredador de su adversario en tan singular duelo.

La competición, principal atracción de la 'Semana del Tiburón' que ha centrado a lo largo de los últimos días la programación del canal de televisión, tuvo por escenario la costa de la sudafricana Ciudad del Cabo y había levantado una enorme expectación. ¿Se sumergería el estadounidense junto al jaquetón? ¿Sería capaz el hombre de doblegar al animal? Quienes confiaban en el nadador obtuvieron respuestas decepcionantes a ambas interrogantes.

El escualo tardó 36,1 segundos en completar la distancia de 100 metros dispuesta por los organizadores. El 23 veces campeón olímpico necesitó 38,1. Claro que en descargo del nadador hay que señalar que la carrera se desarrolló en aguas abiertas y con una temperatura del agua de apenas 13 grados que el de Baltimore combatió pertrechado con un traje de neopreno.

El vigente plusmarquista de los 100 y los 200 metros mariposa, así como de los 400 metros estilos, no nadó junto a su terrorífico contrincante. Lo hizo con la compañía de quince buzos que velaron por su seguridad. El escualo cubrió la misma distancia en otro momento. Fueron grabados y cronometrados y posteriormente el montaje permitió contemplar el tan esperado 'cara a cara' que en realidad nunca tuvo lugar. «No estábamos en el agua en el mismo momento. Fue seguro, esa era mi prioridad número uno», subrayó el deportista, que admitió que la carrera había sido «una de las más difíciles» de su vida.

Phelps cayó como otros deportistas antes que él hicieron en sus enfrentamientos ante animales. El italiano Filippo Magnini, excampeón mundial de los 100 metros libres, no pudo con los delfines con los que compitió en una piscina cerca de Roma en 2011. El sudafricano Bryan Habana, uno de los jugadores más rápidos de la historia del rugby, fue incapaz de superar a un guepardo. Claro que también hubo quienes sí se impusieron a sus inopinados adversarios. Así ocurrió con Jesse Owens, el hombre que ridiculizó a Hitler en los Juegos de Berlín, cuando se midió a caballos de carreras en busca de dinero. Aunque las malas lenguas aducen que pedía que el pistoletazo de salida lo dieran cerca del equino para aturdirlo.

Vencido por el tiburón blanco, Phelps se ha apresurado a pedir la revancha. Eso sí, la quiere en aguas templadas.

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