Diario Sur

Errores que cometen los padres y que son causa de los accidentes más comunes

Meter a los niños en el carrito del 'súper' puede acarrear incidentes.
Meter a los niños en el carrito del 'súper' puede acarrear incidentes. / Lisa Poole
  • Decirle al niño que la medicina es una golosina para que se la tome, meterlo dentro del carrito del supermercado, permitir que coja el mando de la tele o dejar la bolsa de pañales cerca de la cuna son algunos de los gestos que pueden provocar lesiones en los más pequeños, según los pediatras

Meter al niño dentro del carrito del supermercado y dejarle solo mientras nos acercamos a las estanterías para comparar precios, intentar que se tome la medicina diciéndole que es una golosina o sucumbir a los llantos y permitir que un bebé coja el mando de la tele. Son gestos cotidianos que pueden provocar algunos de los accidentes más comunes que sufren los más pequeños de la casa y sobre los que advierte un grupo de pediatras y expertos que han elaborado la 'Guía para padres sobre la prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil', editada por la Asociación Española de Pediatría en colaboración con la Fundación Mapfre.

Se trata de un amplio informe coordinado por los doctores María Jesús Esparza y Santi Mintegi en el que una veintena de especialistas analizan los accidentes más comunes en cada tramo de edad y ofrecen las claves para prevenirlos. De este documento pueden extraerse algunos de los errores más frecuentes que cometen los padres y que pueden provocar algún tipo de lesión en los menores:

Dejar al niño solo en el cambiador para coger algo. Un motivo muy frecuente de caída del bebé es desde el cambiador al suelo, muchas veces porque la persona que le cambia no ha tenido la precaución de dejar a mano todo lo que necesita y se desplaza, aunque sea unos segundos, para alcanzar una toalla, un pañal, la ropa,... El lugar más seguro para cambiar al bebé, según los pediatras, es en una colchoneta en el suelo. “Si se utiliza cambiador no se deben apartar las manos del bebé en ningún momento. Y si el cuidador ha de desplazarse para alcanzar algo, debe llevar al niño consigo”, advierten.

Usar el tacatá: Los pediatras que han elaborado la guía advierten de que el andador “es un instrumento desaconsejado por todos los grupos de expertos en prevención de lesiones” a pesar de que se siga utilizando ampliamente. Los especialistas explican que el tacatá implica un aumento de peligro de lesión por caídas, especialmente por las escaleras, y también de intoxicaciones, de golpes con objetos derribados por el niño, de quemaduras, e incluso de ahogamiento por el aumento de la movilidad y de la velocidad del niño al desplazarse y por la mayor altura que alcanza. “El andador no enseña a andar, más bien al contrario, se produce cierta deprivación de los sentidos ya que impide que el niño vea sus pies cuando está aprendiendo a caminar”, señalan los autores del documento, que afirman que los niños que van en andador caminan más tarde, aunque se igualan con los que no lo han usado hacia los 15 meses.

Dejarle solo en la trona. Nunca se debe dejar al niño solo mientras está en la trona ni para coger una cuchara que se nos ha olvidado, ya que en ese tiempo podría levantarse y caerse, sobre todo si no está bien sujeto. Es recomendable comprar una trona pesada y con base ancha para que tenga una buena estabilidad y no debe permitirse a niños mayores subirse a la trona o colgarse de ella cuando el niño esté sentado para evitar que se vuelque.

Muebles junto a la ventana. No se deben colocar cerca de la ventana muebles a los que el niño pueda trepar, además de instalar dispositivos o mallas de seguridad.

Niños pequeños en la litera superior. Los niños menores de 6 años no deben dormir en la cama superior de una litera, según los expertos.

Muebles sin anclar a la pared. Es necesario que estén sujetos a la pared, especialmente estanterías y muebles altos para evitar que se venzan si el niño intenta trepar. No hay que dejar los objetos o juguetes con los que el niño suela jugar en un lugar donde no llegue para evitar que el niño intente subir a los muebles.

Usar protectores en la cuna. Los autores de la guía desaconsejan utilizar protectores porque pueden servirle al niño para trepar.

Dejarle el mando de la tele a un bebé. Nunca se debe dejar al niño jugar con el mando de la tele, ya que lleva pilas, y al no ser considerado un juguete, el departamento en el que van metidas no suele estar atornillado y pueden ser un peligro.

Meter al niño en el carrito del supermercado Los pediatras advierten de que los carritos para hacer la compra son motivo de caídas muy frecuentes. Las lesiones ocurren por caída desde el carrito o por vuelco del mismo por ir el niño de pie, lo que produce la pérdida de equilibrio por desplazar el centro de gravedad del carro si se coloca en un lateral. Las lesiones más frecuentes en estas caídas son en la cabeza y en el cuello, seguidas de lesiones en los dedos y en otras partes de piernas y brazos. En Estados Unidos, según un estudio reciente al que se refiere la guía, acuden diariamente a urgencias 66 niños por caídas de carritos de supermercado. La mayoría son niños de menos de 4 años. Por lo tanto, es recomendable sujetar al niño con el arnés que proporciona la silla para niños instala en algunos carritos de supermercado si no queda otro remedio que llevarlo allí. Hay que asegurarse de que el niño permanece sentado y no dejar el carrito con el niño solo en ningún momento.

Tocar enchufes delante de los niños. No debemos de manipular enchufes ni cableado cuando los niños nos vean para evitar imitaciones. Se debe evitar, en lo posible, el uso de alargaderas y conexiones de enchufes múltiples.

Utilizar el mechero en presencia de los niños. No hay que utilizar cerillas, mecheros o líquidos inflamables en presencia del niño para evitar imitaciones.

Poner al bebé de lado o bocabajo o meterlo en la cama de los padres. La postura en la que se debe colocar al niño para dormir es boca arriba, tanto en las siestas como durante la noche, según los especialistas, que explican que al dormir boca abajo, los orificios respiratorios del niño (nariz y boca), tienen más riesgo de obstruirse impidiendo la entrada de aire. Por otra parte, los bebés que duermen de lado tienen más probabilidades de girarse accidentalmente y quedar boca abajo, por lo que la posición de lado es igual de peligrosa que la posición boca abajo. Colocar a los niños boca abajo favorece que ejerciten los músculos del cuello, espalda y brazos; pero siempre deben estar despiertos y vigilados. Es decir, “boca abajo para que juegue y boca arriba para que duerma”.

Por otra parte, el lugar en el que debe dormir un bebé es la cuna, ya que múltiples estudios han demostrado que el riesgo de asfixia aumenta cuando los niños duermen en otros lugares. “En la Unión Europea, aproximadamente 10.000 niños de entre 0 y 14 años sufren anualmente lesiones relacionadas con camas de adultos, lo suficientemente serias como para necesitar asistencia sanitaria”, advierte la guía. La ropa de cama suelta, tanto mantas como sábanas, puede ser peligrosa, es más recomendable usar pijama sin ninguna otra ropa de cama sobre el niño. Asimismo, debe evitarse colocar objetos que puedan quedar sobre la cara del niño e impedirle la respiración, como juguetes, edredones, almohadas, muñecos de peluche… No se deben colocar cuerdas ni cables (cuerdas de cortinas, cables de lámparas,…) próximos al niño, ya que pueden facilitar el estrangulamiento. A la hora de la siesta o durante la noche, el niño puede usar un chupete, pero éste no debe tener cordones ni clips que pudieran plantear un riesgo de estrangulamiento.

Colocar una segunda colchoneta en el parque. No se debe colocar una segunda colchoneta sobre la propia del parque, ni tampoco cuerdas ni cables próximos al niño que puedan producir un estrangulamiento.

Utilizar ropa con cordones. Los niños por debajo de 7 años no deben portar ningún cordón en su ropa.

Dejar la bolsa de pañales cerca de la cuna. Los envoltorios y bolsas de plástico forman un sello hermético si se coloca sobre la boca y la nariz y pueden asfixiar al niño, ya que los niños suelen responder quedándose quietos. No debe dejarse ninguna bolsa de plástico cerca del lugar donde duerme el niño, como las bolsas de los pañales, por ejemplo.

Decir que la medicina es una golosina para que se la tome. Nunca debe decirse a un niño que las medicinas son caramelos para que se las tome mejor, para evitar intoxicaciones futuras. Además, se desaconseja tomar medicaciones delante de los hijos. Aconsejar a los padres realizar una vigilancia especial cuando haya un cambio de rutina, como los días de fiesta, las visitas de los abuelos y al hogar de los abuelos, y otros eventos especiales.

Sacar al niño del coche antes de vaciar el maletero. Si volvemos de la compra y tenemos que descargar el coche, el niño debe permanecer en la sillita hasta que hayamos vaciado el maletero. Bajo ninguna circunstancia debemos dejar al niño en el suelo sin nuestra supervisión. Da ejemplo, ponte siempre el cinturón de seguridad y cruza por el paso de peatones con el semáforo en verde

Darle frutos secos a niños pequeños. Por mucho que insistan los niños, no hay que darles de comer frutos secos (pipas, maíz tostado, cacahuetes, avellanas, etc.) ni alimentos con hueso como aceitunas, cerezas, etc. hasta pasados los 4 años, ya que son la primera causa de atragantamiento en los niños.

Dejar trozos de globos a su alcance. Sobre todo en los cumpleaños y otras fiestas, se debe tener mucho cuidado con los globos y los trozos de globo, que pueden obstruir las vías respiratorias si los niños se los llevan a la boca.

Usar los fuegos delanteros en la cocina. Se deben usar los fuegos de atrás con los mangos de cazos y sartenes hacia atrás, para evitar que el niño los vuelque.

Dejar aparatos eléctricos en el baño. Los asientos o anillos para que se mantengan sentados dentro del agua no son elementos de seguridad, no se les puede dejar solos aunque estén en un asiento o anillo de baño: se pueden soltar las ventosas, se pueden escurrir por debajo quedando atrapados bajo el agua... Hay que tener cuidado cuando el niño ande descalzo, con los pies húmedos, porque puede tocar cualquier aparato eléctrico.

No tomar las mismas precauciones en casa de los abuelos. Es importante que todas las medidas de precaución se tomen también en las viviendas en las que los niños pasan tiempo, como las casas de los abuelos.