Diario Sur

Cómo combatir a los temibles piojos

Cómo combatir a los temibles piojos
  • Con la vuelta al cole, no solo regresan los deberes y exámenes, también vuelven a hacer acto de presencia esos fastidiosos parásitos que a veces se resisten a abandonar el mullido cabello de los más pequeños

"¡Mamá, papá, me pica mucho la cabeza!". Tras esta frase empiezan a sonar las alarmas en casa. ¿Habrán regresado con la vuelta al cole los temidos piojos?

Cada vez son más las ocasiones en las que los niños vuelven a casa con una nota en la que se aconseja aumentar las precauciones ya que se han detectado piojos en el colegio. Y es que, tal y como apunta la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las infestaciones son más frecuentes ahora que hace décadas, de hecho, era del 6,5% en 1983, mientras que en 2003 casi se duplicó esa cifra: 12,7%. Y, lo peor, es que sigue subiendo. Los motivos: la mayor resistencia que estos bichos han desarrollado contra los insecticidas y la ineficacia de otros tratamientos.

Lo más importante cuando se detectan piojos es iniciar cuanto antes un tratamiento adecuado y mantenerlo hasta que desaparezcan tanto los parásitos adultos (que viven entre 6 y 8 semanas) como las liendres, las crías de los piojos, que tardan entre 7 y 10 días en nacer y a continuación se transforman. Cabe destacar que se pueden tratar de diferentes formas, y es habitual tener que repetir el tratamiento o probar otros productos. Así que, como primer consejo: la paciencia.

El tratamiento más habitual es el que se hace con insecticidas químicos. La Permetrina, malatión o lindano son algunos de los principios más conocidos. De estos, el más recomendable, según la OCU, es la permetrina que a partir del 1% se considera el tratamiento más adecuado y de menor toxicidad para estos parásitos. Se puede encontrar permetrina en champú o loción, aunque es mejor la loción, ya que el champú permanece menos tiempo en contacto con el cuero cabelludo y además suele tener menor concentración.

De lo contrario, los productos con lindano son mejor evitarlo, puesto que se trata de un derivado organoclorado, un tipo de pesticida que puede presentar toxicidad neurológica.

Por otra parte, entre los tratamientos más modernos se encuentran aquellos a base de productos elaborados con siliconas, como la dimeticona o la ciclometicona, que actúan contra el piojo inmovilizándolo y ahogándolo. Otros que utilizan métodos físicos funcionan deshidratando al piojo. No obstante, tienen poca eficacia frente a las liendres, aunque tienen la ventaja de que no provocan efectos adversos, no crean resistencias y no son tóxicos.

En cuanto a los productos naturales, como el aceite del árbol del té, el aceite de lavanda, el eucalipto o el extracto de Quassia Amara, la OCU advierte de que existen pocos estudios respecto a su eficacia sobre los piojos. En cuanto al uso del vinagre, el remedio casero típico contra estos parásitos, puede ayudar a eliminar las liendres de manera más fácil porque disuelve el pegamento que tienen, pero no es eficaz como tratamiento para acabar definitivamente con ellos.

Y, por supuesto, no puede faltar en el 'kit antipiojos' la llamada lendrera. Se trata de un peine especial, con unas púas muy próximas -la distancia recomendable entre ellas es de unos 0,3 mm- que hay que deslizar por el pelo y permite atrapar los piojos y la liendres vivos o, una vez suministrado el tratamiento, muertos.

La OCU también hace referencia a unos peines eléctricos que dan una pequeña descarga a los piojos y los mata, pero, además de que no eliminan las liendres, su eficacia "deja mucho que desear", apunta.

Pero, ¿una vez eliminados por qué vuelven? Principalmente se debe a dos motivos. Porque el tratamiento no ha sido aplicado correctamente o hasta que se haya eliminado hasta la última liendre, o porque hay niños que tienen más predisposición a tener piojos por su composición sanguínea, al igual que ocurre con las picaduras de los mosquitos.

Cómo combatir a los temibles piojos

/ Ñito Salas

Cómo se contagian

Un piojo adulto puede vivir hasta 30 días en una cabeza humana. El ciclo es el siguiente: la hembra adhiere sus huevos al cabello humano, principalmente en la zona de la nuca, las sienes y detrás de las orejas, mediante una sustancia que parece pegamento y es resistente al agua. Por este motivo, las liendres no se van ni al lavar ni al cepillar el cabello. La incubación dura unos ocho o nueve días. Una vez que nacen los piojos, entre nueve y doce días después, se convierten en adultos y se aparean, las hembras ponen sus huevos y el ciclo continúa.

Un mito sobre los piojos es que saltan de una cabeza a otra. No es así. Pasan de una cabeza a otra por contacto directo. Por ello, son los niños los que, por su forma de jugar e interactuar, son más propensos al contagio. En cuanto a que aumenta el riesgo a una infestación por compartir objetos como gorros de baño o cepillos, no se ha demostrado, pero se aconseja evitarlo. Incluso se recomienda lavar la ropa de cama, gorros, incluso peluches a unos 60º para eliminar posibles piojos. No obstante, cabe destacar que los piojos pueden vivir fuera de la cabeza humana hasta un día.

Tampoco es cierto que estos parásitos prefieren el pelo limpio. Su hábitat es el cabello, esté brillante o no, y la aparición de estos bichos no tiene nada que ver con una mala higiene personal.