Muere Navarro Valls, la voz de Juan Pablo II

DARIO MENOR ROMA.

La comunicación eclesiástica perdió ayer a una de sus figuras emblemáticas, el cartagenero Joaquín Navarro-Valls, portavoz de Juan Pablo II durante 22 años y que también ejerció esta responsabilidad durante los primeros compases del pontificado de Benedicto XVI. Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede entre 1984 y 2006, falleció ayer a los 80 años en Roma, la ciudad a la que llegó siendo corresponsal del diario 'ABC' en 1959 y que ya nunca abandonaría. Miembro del Opus Dei, era doctor en Medicina y licenciado en Periodismo y desde que abandonó la portavocía papal ejercía como presidente del Consejo Asesor de la Universidad Campus Bio-Medico de Roma. Su velatorio tendrá lugar a partir de hoy en la sacristía de la basílica de Sant'Eugenio de la capital italiana, mientras que será el vicario general del Opus Dei, Mariano Fazio, el encargado de celebrar su funeral.

En los últimos años Navarro Valls se exhibía poco, prácticamente sólo para hablar de Juan Pablo II, cuya figura marcó su vida. «Era indudable que era un santo. Se veía cuando pensaba en los demás y se olvidaba de sí mismo», comentaba en 2011, poco antes de la beatificación de Karol Wojtyla, que sería luego canonizado por el Papa Francisco en 2014. «Todo lo refería a Dios y no a su modo humano de ver las cosas. Se veía, sobre todo, como se ve en cualquier persona que está enamorada: en su caso, lo estaba de Dios».

Considerado durante décadas el paradigma del periodista católico, el 'dottore' Navarro, como se le recuerda en el Vaticano, opinaba que «la misión de la Iglesia no es comunicar en el sentido comercial y mediático», sino «transmitir unas verdades que ha recibido».

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