La migraña crece por la automedicación y la falta de diagnóstico y tratamiento

La mitad de las personas que sufren esos intensos dolores de cabeza recurren a los analgésicos sin que se los haya recetado un médico

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad hay que evitar tomarse las medicinas sin ser recetadas por un facultativo. Eso está ocurriendo con la migraña (intenso dolor de cabeza). En torno a la mitad de las personas que sufren ese padecimiento recurren a los analgésicos para combatir el dolor. La consecuencia de esa automedicación es que los casos de migraña crónica (tener dolor de cabeza más de 15 días al mes) crecen un tres por ciento cada año en España, según datos aportados ayer por la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo de la celebración hoy del Día Europeo de Acción contra la Migraña.

Ese dolor de cabeza, que lo padece el 12 por ciento de la población malagueña, es muy invalidante para el enfermo, ya que le limita la calidad de vida y repercute en los ámbitos social, familiar y laboral. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la migraña como una de las diez principales causas de discapacidad.

A pesar de su prevalencia y de los problemas que provoca, la migraña continúa siendo una enfermedad mal tratada y poco diagnosticada, explicó la coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, Patricia Pozo Rosich. Según datos de la SEN, al menos un 25 por ciento de los pacientes no han consultado nunca su dolencia con el médico y más de un 40 por ciento de los enfermos podrían estar sin diagnosticar. Las razones principales de esta falta de diagnóstico y tratamiento se debe a que muchas personas se conforman con la enfermedad que les aqueja, no saben que existen buenas opciones de tratamiento o incluso no acuden al especialista adecuado, lo que provoca que la migraña sea una de las enfermedades por las que los españoles más se automedican, señaló la doctora Pozo Rosich.

Se estima que alrededor de la mitad de los pacientes con migraña recurren a los analgésicos sin receta. Este hecho, unido a la falta de diagnóstico y de tratamiento, así como a otros factores como el sobrepeso, la depresión o los trastornos de sueño, hace que un tres por ciento de los casos de migraña se cronifiquen cada año. Asimismo, un seis por ciento de los pacientes pasan de tener una migraña episódica de baja frecuencia a una de alta frecuencia. Además, según el estudio Primera, realizado por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN, solo un 17 por ciento de los enfermos utilizan una medicación correcta para el tratamiento sintomático de las crisis de migraña y aproximadamente un 25 por ciento de los pacientes que consultan por ese fuerte dolor de cabeza necesitan tratamiento preventivo, aunque solo un cinco por ciento lo recibe.

«Casi todos los pacientes que sufren migraña pueden mejorar su calidad de vida si se tiene un diagnóstico, un tratamiento y un seguimiento adecuado. Desde la SEN recomendamos consultar con el neurólogo cuando, al menos, se produzca un cambio en la frecuencia o intensidad del dolor de cabeza, cuando el tratamiento pierda eficacia o cuando el dolor de cabeza se acompañe de algún síntoma no habitual», recomienda la neuróloga Pozo Rosich.

Aunque que la migraña puede empezar a cualquier edad, afecta sobre todo en la etapa de mayor productividad personal y profesional, de los 25 a los 55 años, con el coste familiar y laboral que ello supone. La migraña repercute en la vida personal, familiar, laboral y social de las personas que la padecen, pero también implica una gran carga económica. El impacto económico anual estimado (absentismo más pérdida de productividad) en España es de 1.838 millones de euro; el coste aproximado por paciente activo es de 730 euros anuales. Igualmente, se pierden aproximadamente 16,6 de días al año de trabajo.

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