Lucía Etxebarría cierra su Facebook y protege su Twitter tras sus comentarios sobre el padre de Gabriel Cruz

Lucía etxebarria, en una imagen de archivo./EFE
Lucía etxebarria, en una imagen de archivo. / EFE

La autora dice que sus tuits «se sacaron de contexto», ya que «formaban parte de un hilo»

SUR

Lucía Etxebarría ha decidido cerrar su cuenta de Facebook y colocarle el candado a la de Twitter, conservando únicamente abierto su perfil en Instagram. Este cambio viene marcado por las declaraciones de la escritora en redes sociales tras la muerte del pequeño Gabriel y toda la polémica surgida a raiz de ellas.

La autora dice que sus tuits «se sacaron de contexto», ya que «formaban parte de un hilo» e incluso que ha tenido que llamar al colegio de su hija Allegra, de 14 años, después de que un compañero la empujara y le llamara «feminazi».

Los polémicos tuits que Lucía Etxebarría publicó sobre el padre del pequeño Gabriel manifestaban la siguiente opinión por parte de la escritora: «Por supuesto que el padre es responsable a mis ojos. No es culpable porque no lo mató pero es responsable por haber dejado a su hijo al cuidado de una desconocida».

Toda la controversia suscitada tras sus comentarios han hecho que la autora escriba un extenso texto en Instagram junto a una foto con Eva Amaral, en la que explica su postura.

- He cerrado cuentas. Facebook, definitivamente. Twitter, candada. He tenido que llamar al colegio de mi hija para advertirles de que había un niño que empujó a mi hija diciendo que era una feminazi y su madre también. Han puesto cosas en mi boca que yo no había dicho jamás. - A la presentación de mi libro vino el hijo de un amigo que había leído mi libro. Me contó que él había sido abusado con 7 años. El abusador era su tío. Cada vez que él decía que no se quería quedar a solas con el tío, le caía una colleja. Me decía que entendía perfectamente lo que yo había escrito. - Durante muchos años culpé a mi madre. No podía entender que ella siguiera relacionándose con la madre de mi agresor incluso cuando yo le había contado la verdad. Después, tras muchos años de terapia, entendí que para mi madre todo era demasiado difícil de asumir y que se instalaba en la negación como sistema de defensa. Que la madre de ese hombre tampoco tenía la culpa de nada. Entendi que mi agresor era otra víctima. De hecho, todavía le veo a veces y ya no siento absolutamente nada. - Pienso en ese niño que le había dicho a su madre a su padre a sus amigos y a sus vecinos, que no quería quedarse a solas con esa mujer, que no la soportaba. En esa mujer llamando a la radio y contando que el niño dormía con ella. Pienso en el chico que vino a mí presentación y que me dijo que le había intentado suicidarse dos veces. Pieno en todos esos niños maltratados y en todos esos niños abusados a los que nadie escucha - Lo que yo dije se sacó de madre. Dos tuits se sacaron de contexto, eran parte de un hilo.. Se tergiversó por completo. Cosas como que yo había culpado a todos los padres o que había culpado a este hombre. Existe una diferencia entre culpa y responsabilidad que no mucha gente sabe apreciar. Responsabilidad de todos los padres de todos los niños maltratados y abusados que no escuchan a sus hijos. Lo sé como superviviente de abuso. - Y es una responsabilidad de todos.Linchar al mensajero solo prueba como la sociedad está instalada en la misma animación en la que se instaló mi madre.Yo perdono, acepto, entiendo y amo a mi madre. A otra gente,no.

Una publicación compartida de Lucía Etxebarria (@lucia_etxebarria_) el

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos