historias de cabecera

De ámbitos distintos y cada uno con su personalidad, los doce periódicos de Vocento, algunos nacidos en el siglo XIX, comparten desde sus orígenes un ideario común: defender los intereses de sus territorios y contar lo que allí sucede

historias de cabecera

Las singularidades propias de su ámbito geográfico distinguen a los periódicos de Vocento, pero independientemente de que sean del norte, del sur, del este, del oeste o del centro de España, las doce cabeceras, algunas con más de 160 años de historia, nacieron comprometidas con los intereses de sus territorios. Así lo atestiguan estas líneas que cuentan cómo fueron aquellos comienzos.

Portada de 1866 y en la actualidad.
Portada de 1866 y en la actualidad.

Las Provincias, por Fernando Miñana

El impresor José Domenech y el periodista Teodoro Llorente convirtieron el diario ‘La Opinión’ en ‘Las Provincias’ a raíz de la marcha a Madrid de José Campo, futuro marqués de Campo. La nueva cabecera irrumpió, con cuatro grandes páginas, el 31 de enero de 1866 para defender los intereses de los valencianos. Este propósito le valió, ya en el tercer número, un retraso por tener que introducir los cambios que exigía el Gobierno al ver que el diario reclamaba ayudas para la región que nunca llegaban.

Desde el primer momento contó los grandes inventos: el teléfono de Edison que un empresario llevó a la redacción en 1878 desde la Exposición Universal de París (81 años después, ‘Las Provincias’ informó de que todos los pueblos valencianos ya tenían un teléfono), el primer comercio en utilizar luz eléctrica en 1882, o la llegada del cine en 1896. Lo ha hecho en más de 150 años y 55.000 números sin apenas interrupciones, salvo en la Guerra Civil o en la terrible riada del 57 que dejó la redacción inservible. Dos días después reapareció con un especial sobre el desastre con gran riqueza de fotografías en huecograbado.

Portada de 1937 y en la actualidad.
Portada de 1937 y en la actualidad.

SUR, por Susana Zamora

El 7 de marzo de 1937, en plena Guerra Civil, salió a la calle en Málaga el primer ejemplar de SUR, sustituto del ‘Arriba’, creado unas semanas antes, el 10 de febrero, tras la incautación del periódico republicano ‘El Popular’. La cabecera ‘Arriba’ se trasladó a Madrid para dar nombre a un diario de ámbito nacional y el periódico malagueño adoptó su nueva denominación de un día para otro. El 7 de marzo era domingo y los periodistas estuvieron trabajando hasta las siete de la mañana en la redacción; luego, ellos mismos tuvieron que salir a la calle para vender el primer número.

En 1976, tras la desaparición de Prensa del Movimiento, SUR pasa a formar parte de los Medios de Comunicación Social del Estado. Con la llegada del PSOE al Gobierno, comenzó el proceso de privatización de estos diarios. SUR salió a subasta por 623,8 millones de pesetas, incluido el edificio, siendo el periódico más caro de cuantos fueron vendidos. Fue el único caso en que los propios trabajadores del diario se embarcaron en la aventura de comprarlo. Para ello contaron con una extraordinaria movilización de la ciudad, que colaboró de forma multitudinaria en la adquisición de acciones (a 10.000 pesetas el título). Los trabajadores fundaron Prensa Malagueña el 9 de abril de 1984. El primer periódico de la nueva sociedad apareció el 10 de abril de 1984. En 1990 se produjo la incorporación de la cabecera al Grupo Correo y en la actualidad está integrada en Vocento.

Portada de 1889 y en la actualidad.
Portada de 1889 y en la actualidad.

La Rioja, por Pío García

Don Facundo Martínez-Zaporta tenía porte senatorial, con su cabeza monda y unos hermosos bigotes blancos de mariachi, aunque era oficial del cuerpo de Telégrafos y, en sus ratos libres, entusiasta promotor de periódicos. Antes de alumbrar ‘La Rioja’ ya había bautizado y amortajado al menos otras dos cabeceras. Pero era hombre tenaz, así que en enero de 1889 hizo acopio de fuerzas, requirió la colaboración de su hijo Francisco y se animó a lanzar un diario que cubriese toda la provincia. Creyó, sin embargo, que no era educado irrumpir por las bravas en la sociedad, así que antes hizo imprimir y repartir un ‘Prospecto’, en el que los ciudadanos pudieron leer que el nuevo periódico se proponía tratar «con imparcialidad de juicio y libre de apasionamiento las cuestiones de palpitante interés de la actualidad». Por fin atinó don Facundo: en esas líneas se escondía el misterio de la longevidad.

Portada de 1854 y en la actualidad.
Portada de 1854 y en la actualidad.

El Norte de Castilla, por Antonio Corbillón

Quizás para hacer honor al Bienio Progresista en el que se gestó su fundación (1854-56), ‘El Norte de Castilla’ nació en tiempos de inquietud social, política y económica. Del exterior llegaban aires de modernización a un Valladolid que apenas tenía 40.000 habitantes. La génesis del diario coincide con la adjudicación de la primera línea del ferrocarril en la ciudad. La publicación puso letras a los raíles del progreso que llegaban de Europa. Fue fruto de la fusión de los diarios ‘El Avisador’ y ‘El Correo de Castilla’. Aunque la editora empezó a funcionar en 1854, ‘El Norte de Castilla’ no ve la luz hasta el 17 de octubre de 1856, viernes. Hasta diciembre aparece con periodicidad alterna, para convertirse en diario antes de arrancar 1857. Ha mantenido una ‘riña’ con ‘El Faro de Vigo’ respecto a ese venerable decanato. El periódico gallego se remonta a noviembre de 1853, pero no logra la periodicidad diaria hasta julio de 1879. En todo caso, ‘El Norte’ ha mantenido como fecha de su origen la de 1854, tiempos de ‘El Avisador’, tal y como aparece en su cabecera, que supera ya los 61.300 números. Un récord que ya no podrá arrebatarle nadie.ç

Portada de 1878 y en la actualidad.
Portada de 1878 y en la actualidad.

El Comercio, por María de Álvaro

El decano de la prensa asturiana nace en Gijón el 2 de septiembre de 1878 fundado por representantes de la burguesía local, pertenecientes sobre todo al ramo naviero; entre ellos Calixto Alvargonzález, quien durante un tiempo ejerció la dirección del periódico. Era un lunes y salía a la calle un diario de apenas cuatro páginas que aumentó de formato diez años después, aunque los grandes cambios llegarían con el siglo XX. La moderna rotoplana Eureka, fabricada en Heidelberg, supuso el primer récord de tirada en la región: 8.000 ejemplares diarios en 1913 para un periódico que jamás dejó de publicarse salvo un parón obligado durante la Guerra Civil, entre el 1 de enero y el 7 de noviembre de 1937. Primero Adeflor, hasta 1954, y después Francisco Carantoña, los cuarenta años siguientes, timonearon el diario en su modernización y traslado, en 1965, desde su vieja sede de la calle Corrida hasta la actual, en la calle bautizada como del Diario El Comercio. En 1994, ‘La Voz de Avilés’ se integró en la cabecera y un año después Vocento, entonces Grupo Correo, entró en el accionariado de un diario que desde entonces es regional, con cinco ediciones en papel y la web de información más vista de Asturias.

Portada de 1933 y en la actualidad.
Portada de 1933 y en la actualidad.

Hoy, por José Orantos

Transcurrían las últimas semanas de 1932 cuando el periodista abulense Santiago Lozano, curtido en la redacción de ‘El Debate’, en Madrid, llegaba a Badajoz para hacerse cargo de la dirección del aún inédito ‘Diario Hoy’. Su primera sorpresa fue comprobar que en la capital pacense no había en esa época ningún hotel en el que poder alojarse, por lo que tuvo que hospedarse en una casa particular. La segunda y más desagradable le sobrevino cuando llegó a las que iban a ser las instalaciones del periódico y no halló más que tornillos, piezas de máquinas esparcidas por el suelo y un pintor blanqueando las paredes. Ante ese escenario, Lozano decidió ponerse rumbo a Madrid para entrevistarse con el cardenal Herrera Oria, promotor del proyecto, quien le tranquilizó y puso los medios para que, en unas semanas, saliera el primer número. Ocurrió el 1 de enero de 1933.

Portada de 1903 y en la actualidad.
Portada de 1903 y en la actualidad.

La Verdad, por Antonio Botías

El diario ‘La Verdad’ de Murcia vio la luz el 1 de marzo de 1903, bajo la dirección de Meinardo Sánchez de los Ríos, durante apenas 11 días, y Nicolás Ortega Pagán. Surgió impulsado por movimientos católicos y con el objetivo de contrarrestar a ‘El Liberal’. Se encontró con una Murcia envuelta en enfrentamientos religiosos, movidos por las pasiones de la lucha de clases en esos albores del siglo XX. Impulsor de campañas para la consecución de importantes logros, como la Escuela de Comercio, la Universidad o el Conservatorio de Música, creó el suplemento literario ‘Verso y Prosa’, un hito del periodismo cultural con las firmas de Alberti, Aleixandre, García Lorca, Guillén, Cernuda, Dámaso Alonso, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez, relatos de Azorín y Baroja, dibujos de Ramón Gaya, Dalí y Picasso.

Portada de 1902 y en la actualidad.
Portada de 1902 y en la actualidad.

El Diario Montañés, por Irma Cuesta

«Pensamos y queremos ocuparnos constantemente en cuanto afecte al bienestar y engrandecimiento de nuestra desdichada España en general, y en particular en todo lo que pueda directa o indirectamente relacionarse con los intereses morales y materiales de esta nuestra querida región montañesa, en defensa de la cual pondremos siempre todos los grandes arrestos de nuestra voluntad y todas las débiles fuerzas de nuestra limitada inteligencia». Así anunciaba ‘El Diario Montañés’ a los lectores sus intenciones y objetivos periodísticos en su primer número, el 1 de agosto de 1902. Desde entonces ha pasado más de un siglo en el que no descansó hasta convertirse en el periódico de referencia en Cantabria. Por el camino quedaron años de trabajo duro e incluso desgracias como el incendio que en 1941 arrasó la sede. En 1990 ya era el líder indiscutible de la prensa regional; atrás quedaron las penurias económicas y los desastres sobrevenidos por la guerra. Más páginas, nuevas ediciones para cubrir mejor la información de los 102 municipios que forman Cantabria, más corresponsables, una nueva rotativa y la edición en color contribuyeron a hacer posible el despegue. Hoy, inmersos en la revolución digital, ‘El Diario Montañés’ es también líder en información online.

Portada de 1910 y en la actualidad.
Portada de 1910 y en la actualidad.

El Correo, por Icíar Ochoa de Olano

Kandinksy pintaba su primera acuarela abstracta, un modesto taller de costura y confección abría en París bajo el nombre de Chanel y el México de Zapata emprendía una década de revolución cuando, en Bilbao, veía la luz ‘El Pueblo Vasco’, un matutino de opinión combativo. Corría el año 1910. En la primera portada del sueño de los hermanos Gabriel, Fernando y Emilio Ybarra, la editorial del recién nacido diario presentaba sus credenciales homenajeando al «admirable pueblo vizcaíno» por «haber sabido hermanar la tradición y el progreso, de forma que en ese hábil entronque reside todo el secreto de su fuerza». Aquel 1 de mayo, con 2.743 ejemplares de difusión, el rotativo se sumaba a la vanguardia intelectual y cultural que conformaban importantes diarios de la época, hoy centenarios y pertenecientes a Vocento.

El 13 de abril de 1938, en plena contienda civil, ‘El Pueblo Vasco’ se fusionaba con ‘El Correo Español’. Esta entente constituiría el germen de una larga historia de alianzas entre familias de editores de prensa en España. En 2000, ‘El Correo Español-El Pueblo Vasco’ cambiaba su icónica mancheta, un dado en rojo y negro, y se rebautizaba como ‘El Correo’. Comprometido como aquel primer día, hace ya un siglo y siete años, con la sociedad vasca, sus ambiciones y sus retos, sigue siendo el buque insignia de la información local y autonómica. Tres de cada cuatro lectores de su ámbito de distribución lo eligen cada mañana para conocer lo que ocurre a su alrededor.

Portada de 1903 y en la actualidad.
Portada de 1903 y en la actualidad.

ABC, por Antonio Paniagua

La historia de ‘ABC’ comienza en 1891, cuando Torcuato Luca de Tena funda su hermana mayor, la revista ‘Blanco y Negro’. El periódico nació como tal el 1 de enero de 1903, el mismo año en que vieron la luz las compañías Ford y Harley Davidson y el Atlético de Madrid. Con ocho páginas de texto y un formato algo más pequeño que el actual, estaba impreso sobre un papel ligeramente azulado, «para mejor leerlo a la luz de los faroles», como contaba a sus amigos el fundador. Al principio tenía periodicidad semanal, pero a partir de 1905 comenzó a salir todos los días. En sus páginas han escrito González Ruano, Azorín, Camba, Fernández Flórez, López Sancho y Campmany, al tiempo que ha dado cabida a maestros del dibujo como Mingote. Durante la Guerra Civil el periódico sufrió una fractura, de suerte que la edición madrileña apoyó al bando republicano y la sevillana, al nacional.

Portada de 1934 y en la actualidad.
Portada de 1934 y en la actualidad.

El Diario Vasco, por Javier Guillenea

Con 83 años bien llevados, ‘El Diario Vasco’ es el decano de la prensa guipuzcoana y el periódico más leído del territorio. Su primer número –16 páginas que salieron a la venta por diez céntimos– vio la luz el 27 de noviembre de 1934 en una pequeña oficina del centro de San Sebastián. Los elementos más modernos de la redacción eran un teléfono para el redactor jefe y otro que compartía la plantilla, junto con un teletipo que escribía en una cinta de papel las escasas noticias que llegaban del exterior.

‘El Diario Vasco’ fue fundado por la Sociedad Vascongada de Publicaciones. Su primer director fue Pedro Pujol y entre sus fundadores se encontraban personalidades como Ramiro de Maeztu o Juan Ignacio Luca de Tena. Desde el primer momento mostró su vocación de informar sobre lo que ocurría en cualquier rincón de Gipuzkoa y con el tiempo ese esfuerzo se ha convertido en uno de los pilares de su éxito. El periódico forma parte de la vida cotidiana de unos lectores que lo han adoptado como un miembro más de su familia, como lo refleja una extraordinaria cuota de mercado del 80%. Ocho de cada diez guipuzcoanos que leen todos los días un periódico eligen ‘El Diario Vasco’.

Portada de 1932 y en la actualidad.
Portada de 1932 y en la actualidad.

IDEAL, por Manuel Pedreira

Principiaban los años 30 del pasado siglo y a la fábrica suiza MAN le sobraba una rotativa. Así, a golpe de casualidad y empujado por unas convulsas circunstancias históricas, nació ‘Ideal’ un domingo de mayo de 1932, bajo la dirección de Pedro Gómez Aparicio. Las fuerzas conservadoras locales, que habían perdido las elecciones, decidieron que había llegado el momento de alumbrar un gran periódico acorde con sus intereses, pero un millón de pesetas se erigió como el principal obstáculo... hasta que una carambola allanó el camino. La irrupción del periódico madrileño ‘El Crisol’ resultó tan exitosa que su propietario encargó dos rotativas y MAN le cedió una mientras cumplía con el pedido. Satisfecho este, la fábrica puso en venta a precio de saldo la máquina prestada y en Granada cazaron al vuelo la oportunidad. Bastaron 350.000 pesetas. Casi 90 años después, el mastodóntico artilugio de hierro aún hace guardia en la entrada del periódico.

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