Las hembras más agresivas de aguilucho cenizo se reproducen mejor que las tímidas

Aguilucho cenizo. / Universidad de C-LM

Se dispara la agresividad entre las hembras de esta especie

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

Las hembras de aguilucho cenizo tienen cada vez peor humor. No se trata de un chiste con tintes machistas sino de una consecuencia más de la acción del ser humano, en este caso de los propios científicos que investigan a estos animales, a punto de entrar en el triste catálogo de las especies en peligro de extinción.

Los investigadores Beatriz Arroyo y François Mougeot, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, organismo participado por la Universidad de Castilla-La Mancha y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, han descubierto que en las dos últimas décadas la agresividad de las hembras de aguilucho cenizo se ha disparado pues la proporción de hembras agresivas ha crecido del 10 al 90 por ciento en sólo cuatro o cinco generaciones, una variación que estos científicos atribuyen a las molestias causadas durante las visitas a los nidos, necesarias dentro de los programas de conservación e investigación de esta especie.

El mal humor favorece la reproducción

Según explica la investigadora Beatriz Arroyo, “durante las visitas a los nidos, ven a los humanos como una amenaza y defienden a sus pollos con vuelos rasos, gritos de alarma e incluso ataques”. Otro descubrimiento de estos científicos es que las hembras más agresivas se reproducen con más facilidad que las tímidas ya que "su probabilidad de fracaso reproductor aumenta con la frecuencia de visitas al nido, mientras que el éxito de las hembras agresivas no se ve afectado". Estos últimos estudios en torno a esta rapaz típica de las zonas agrícolas del oeste de Europa se han publicado en la revista científica “Ecology Letters”. Se trata de una especie que anida en cultivos, por lo que los pollos son muy vulnerables en el momento de la cosecha, cuando mueren los que no consiguen volar antes de que pasen las máquinas. Éste es el motivo por el cual la especie se encuentra en declive y pronto podría ser catalogada como en peligro de extinción.

En opinión de estos investigadores, son imprescindibles tomar medidas de conservación como la localización e inspección de sus nidos para determinar la edad en la que los pollos echarán a volar y saber si eso ocurrirá antes o después de la cosecha. En este último caso, los grupos de conservación optan por retirar a las crías de aguilucho para garantizar su supervivencia.

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