Ellas ganan el pulso

Dos mujeres estibadoras en el puerto de Santurce. :: MAITE BARTOLOMé/
Dos mujeres estibadoras en el puerto de Santurce. :: MAITE BARTOLOMé

Algeciras dejará de ser en unos días el único puerto de Europa que impedía que las mujeres trabajasen como estibadoras

ALFONSO TORICES

En pocos días, a lo sumo unas semanas, un grupo de entre 25 y 40 mujeres protagonizará un hito histórico en Algeciras. Atravesarán las verjas del puerto gaditano y no lo harán para visitar a un varón de la familia, de los casi 2.000 que trabajan a diario desde hace años en esos muelles, sino para tratarlos laboralmente de tú a tú, pues van a convertirse, como ellos, en estibadoras. Van a ser las mujeres que terminen para siempre con el mito del puerto más machista de Europa, con el último bastión, con el único de la UE en el que, casualmente, ni una mujer había logrado hasta ahora superar las pruebas selectivas que permiten realizar labores de carga y descarga de los búques. Una 'casualidad' que todavía era más increíble si se tiene en cuenta que Algeciras es el puerto con más volumen de carga de España y con una de las plantillas más numerosas.

Este pulso lo han ganado fundamentalmente unas 200 algecireñas, las luchadoras de la Plataforma de Mujeres Estibadoras que, hartas de la discriminación de un gremio controlado por hombres, que manejaba a su antojo una selección para el empleo en la que las vetaba por sistema, sacaron hace ya cuatro años el escándalo a la luz con sus protestas y pusieron la lupa de la opinión pública y de las instituciones sobre estas opacas convocatorias, con la intervención del Defensor del Pueblo, del Instituto Andaluz de la Mujer o del Parlamento autonómico.

Pelear contra la discriminación de género es duro en cualquier sector laboral, pero ellas han tenido que ser muy valientes, porque han dado la cara y combatido en uno de los territorios más masculinizados y excluyentes. En un mundo de hombres en el que hasta finales del siglo pasado no existía ni una estibadora en las grúas y contenedores de los puertos europeos. Y en el que ahora, en el puerto español con más mujeres en los espigones, el de Valencia, son todavía un 10% de los trabajadores de la estiba.

Raquel Saavedra, la portavoz y alma de esta plataforma, reconoce que «ha sido muy duro». «Hemos tenido que soportar muchas vejaciones, humillaciones, insultos, injurias y calumnias», recuerda en RNE. Pero consiguieron que, en la última selección para 460 plazas de empleo temporal en las empresas de estiba de Algeciras, por primera vez, se admitiesen solicitudes y currículos de mujeres y no se las ignorase en la selección. El resultado es un número aún indeterminado de entre 25 y 40 actas para el empleo, que en próximos días empezarán a recibir formación para el puesto concreto.

Eso sí, según aseguró Saavedra, los implicados en la selección se han vengado de las algecireñas que osaron derribar su coto privado. «Han metido a sus hijas, las han metido a dedo; han vetado en la selección a todas las mujeres de la asociación», explicó sobre las pruebas. En este puerto abonado a las 'casualidades' ni una sola de las casi 40 asociadas que persiguió el empleo lo ha conseguido.

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