El 34% de los universitarios, en empleos de baja cualificación

Estudiantes universitarios durante un examen./Marcelo del Pozo (Reuters)
Estudiantes universitarios durante un examen. / Marcelo del Pozo (Reuters)

En cualquier caso, la tasa de paro de los graduados se sitúa en el 10,9%, frente al 14,9% de 2013, en plena crisis económica, y sus salarios pueden llegar a ser hasta el 60% superiores a los de quienes tienen formación media

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Los universitarios tienen mejores tasas de empleabilidad que quienes no poseen estudios superiores, pero en muchas ocasiones, ocupan puestos por debajo de su cualificación. En el 2016, el 34,4% de los que cuentan con estudios superiores fueron contratados para un empleo con una cualificación más baja, siete décimas más que en 2015 y cuatro puntos más que en 2010. En cualquier caso, la tasa de paro de los graduados se sitúa en el 10,9%, frente al 14,9% de 2013, en plena crisis económica, y sus salarios pueden llegar a ser hasta el 60% superiores a los de quienes tienen formación media, según el 'Informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), presentado ayer en Madrid, y que aun así, sostiene que en España existe un «relativamente elevado nivel de sobreeducación».

El Informe CYD analiza el estado de las universidades y después de unos años de crisis realmente duros, parece que la enseñanza superior levanta la cabeza. «Aunque queda mucho por hacer, el 2016 refleja un claro punto de inflexión en muchos indicadores», apunta Martí Parellada, responsable del trabajo. El año pasado, por ejemplo, creció el número de profesores y de personal universitario, se relanzó el volumen de publicaciones científicas y aumentó el volumen de fondos captados.

Sin embargo, en algunos aspectos, como investigación, transferencias, orientación internacional o la falta de inversión, la universidad española continúa atrasada respecto a las extranjeras. «No es posible mejorar sin aumentar los recursos públicos, que pese a incrementarse, siguen un 20% por debajo del nivel de 2009», subrayó Parellada.

El informe constata un aumento de los matriculados en las universidades privadas, aunque las públicas continúan admitiendo a un 85% de los nuevos alumnos, pero también un descenso de matriculados que ya alcanza su cuarto año consecutivo. En 2016, las universidades perdieron 135.000 estudiantes y se quedaron en 1,32 millones.

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