Juan Lucas Onieva: «La causa de la mala conducta de los niños en el colegio hay que buscarla en los hogares»

Juan Lucas Onieva. /Ñito Salas
Juan Lucas Onieva. / Ñito Salas

En su segundo libro, el profesor y escritor malagueño Juan Lucas Onieva plantea cuentos y actividades para mejorar la convivencia

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

'El convivenciario. Cuentos con valor' (Desclée De Brouwer) es el segundo libro del profesor (en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UMA) y escritor Juan Lucas Onieva. Su anterior libro, también centrado en los problemas de las relaciones en el aula, va por la segunda edición. Y ya prepara un tercero, centrado en el tema de las emociones en clase.

Un libro para aprender sobre valores, ¿por qué?

–Pues porque hablando y conversando con profesores, maestros y maestras me han transmitido la necesidad que tienen de recursos para fomentar los valores en clase. Pero, ¿qué valores, cómo los hablamos, de qué manera los transmitimos? Por esto se plantea el libro, como un recurso para los docentes. Y la idea es que salga del aula y se trabaje también en casa.

¿Tan mal está la convivencia en las aulas, para necesitar de recursos específicos?

–Lamentablemente, hay muchos problemas de convivencia en las aulas, antes en Secundaria, pero es que más recientemente también en Primaria.

¿Qué factores pueden provocar este deterioro de la convivencia escolar?

–Es una de las mayores preocupaciones en estos momentos, hay alumnos que no respetan a sus compañeros, incluso a los profesores. Creo que para encontrar las razones de estos comportamientos hay que buscar en las casas, en los hogares. No se está trabajando en estos temas, no se inculcan valores; los niños imitan, por ejemplo, lo que se ve en televisión, y los padres no toman medidas.

¿Qué soluciones proponen ustedes, los docentes?

–La Administración ha establecido una serie de protocolos para prevenir o castigar la violencia escolar, pero no son del todo efectivos. Están surgiendo experiencias interesantes, como sustituir los castigos por programas de formación, se trata de que los niños sean conscientes de ese comportamiento, conversando con ellos para tratar de cambiar esas actitudes.

Las nuevas tecnologías se pueden relacionar con esta pérdida de valores?

–Más que las nuevas tecnologías, el problema es el uso que se hace de ellas. Mire, es frecuente ver que una familia se sienta en un restaurante a comer, y les dan los móviles a los niños para que se entretengan y les dejen tranquilos. Así el niño no aprende a participar, a conversar con los adultos. Por comodidad, estamos aislando al niño, mediante un mal uso de la tecnología.

¿Es partidario del uso de móviles y tabletas en las aulas?

–Deben ser un instrumento más, pero no el fundamental o exclusivo, como está pasando en algunos centros, porque limitan la expresión de los alumnos.

Desarrolla en el libro 25 valores, ¿cómo ha sido esta selección?

–Pensando y tomando nota de los valores que considero más necesarios para la convivencia. Empecé a hacer una selección y al final han salido estos 25. Seguro que faltarán, pero creo que aquí están los esenciales.

La falta de tiempo, excusa

Cada uno de estos valores los desarrolla con un cuento y luego plantea actividades relacionadas con el mismo, ¿por qué esta metodología?

–La idea era hacerlo lo más práctico posible, por esto los desarrollamos a partir de cuentos cortos, porque muchas veces los padres se excusan en la falta de tiempo para dedicar a sus hijos. Hay así un cuento corto para cada valor, y luego cuestiones y actividades que invitan a la reflexión. Colaboran también 23 ilustradores, que han realizado los dibujos que acompañan a los 25 capítulos.

Tras su análisis, ¿cuáles diría que son los valores esenciales?

–Lo hablaba el otro día con un compañero, y coincidíamos en que la bondad es el que engloba la mayor parte de ellos. La bondad implica hacer cosas buenas por los demás sin esperar nada a cambio. El respeto, o el agradecimiento, son también valores muy importantes.

Una sociedad tan competitiva como la actual parece que ha pedido muchos de estos valores...

–Sí, pero mire, cuando nos planteamos con qué persona estar, o con quién compartir tu vida, no queremos a personas infieles, irrespetuosas o egoístas. Parece que la sociedad da menos importancia a estos valores, pero a la hora de la verdad lo que queremos es tener a nuestro lado a personas que los tengan. La parte de las preguntas de cada capítulo está pensada precisamente para reforzarlos o potenciarlos.

Familia o escuela, ¿qué es más importante a la hora de inculcar valores?

–Los dos son importantes. La familia es esencial en la transmisión de valores. Por esto planteamos en el libro trabajar en grupo, padres e hijos. Cuando los niños van adquiriendo valores a través de sus padres se afianzas mucho más, y el trabajo de los docentes en clase es más fácil.

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