El abuso, (bien) contado a los niños

Marta Ferragut (izquierda) y Margarita Ortiz-Tallo son madre e hija, profesionales de la Psicología e impulsoras del proyecto./Salvador Salas
Marta Ferragut (izquierda) y Margarita Ortiz-Tallo son madre e hija, profesionales de la Psicología e impulsoras del proyecto. / Salvador Salas

Usar un lenguaje adaptado y estar atento a las señales, claves para prevenir estas situaciones

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

A veces, las buenas ideas surgen donde uno menos las espera. Le ocurrió a Marta Ferragut, psicóloga de profesión, que decidió aprovechar la oportunidad que le ofreció la Universidad Autónoma Nacional de México de formarse, durante dos años, en una estancia de investigación. Hasta allí se fue con su pareja y sus dos hijos pequeños (el más pequeño recién nacido), y justo allí conoció un proyecto educativo que abordaba uno de los temas que más le preocupan como profesional y por supuesto como madre: el abuso sexual en menores. La forma de contarlo, a través de una obra de teatro, representaba además una herramienta novedosa por cuanto adaptaba un asunto tan complejo a un lenguaje que los niños podían entender fácilmente. «El montaje lo vi por primera vez en el cole de los niños y me encantó», cuenta Marta, de regreso ya en Málaga, a quien comenzó a rondar la idea de exportar el proyecto a España.

Profesionales vinculadas a la psicología y a la medicina buscan financiación para un proyecto teatral que explica a los menores qué es 'lo normal' y qué no lo es

Dicho y hecho, porque desde entonces Marta ha removido cielo y tierra para que los menores de este lado del charco también puedan disfrutar –y además aprender– de 'Corazonada', una obra firmada por Carolina López Alvarado, directora de la Fundación Cendes en México, y que desde que se estrenó ha tenido un impacto muy apreciable entre la comunidad a la que va dirigida. Pero en este empeño no ha estado sola: la acompañan su madre, Margarita Ortiz-Tallo, doctora en Psicología y profesora de Psicopatología en la Universidad de Málaga, además de María Victoria Cerezo y Pilar Rueda (también especialistas en el campo de la Psicología), y la médico Isabel Calvo.

La certeza de que estaban ante un proyecto que aborda un tema universal y creciente, y además perfectamente adaptado a niños, pero también a padres y profesores, llevó a la propia Margarita a Ciudad de México a conocer en primera persona la obra durante una visita a sus nietos. El argumento presenta a Rosita, una niña de unos ocho años que se enfrenta a una situación de abuso sexual, y a unos personajes –corazón y hada– que ayudan a los pequeños espectadores a identificar de forma interactiva qué es 'lo normal' y qué no lo es en la historia de la protagonista.

Rosita, la protagonista de la obra en México.
Rosita, la protagonista de la obra en México. / SUR

El reto está en poner el foco en un problema «que está tapado y que es muy frecuente». No hay exageración en la radiografía que traza la doctora Ortiz-Tallo. Por su experiencia como profesional de la psicología clínica y después de años en primera línea de consulta, tiene claro que el abuso a los menores no es sólo una lacra «que está mucho más extendida de lo que parece, sino que nadie está libre de sufrir estos episodios en su infancia». En efecto, por sus terapias han pasado decenas de casos de adultos que fueron abusados cuando eran niños y que con el paso de los años «se exponen a una serie de trastornos tremendos». A veces, incluso, las propias víctimas no se reconocen como tal hasta que no se ponen en manos de un profesional para tratar un problema de otro tipo. Ortiz-Tallo pone como ejemplo el caso de una paciente que acudió a su consulta a causa de una separación matrimonial: «Trabajando con ella descubrí que había hecho una amnesia psicógena –un tipo de trastorno caracterizado por una pérdida de memoria provocada por un episodio intenso de estrés psicológico– porque cuando era pequeña había sido abusada por un familiar cercano. Ella no recordaba nada, sólo que no quería ver a esta persona ni en pintura... El problema era que ella dejaba a su propia hija pequeña con él, a su cuidado».

La obra de teatro enseña que «un secreto no es lo mismo que una sorpresa ni un regalo igual que un soborno»

Y es que el no saber identificar a tiempo estos problemas, y sobre todo no abordarlo de manos de especialistas, provoca que «la historia esté condenada a repetirse en todas las generaciones», advierten las dos profesionales, quienes añaden otro dato inquietante: «Normalmente cuando salen a la luz estos casos se descubre que hay más de una víctima».

Para romper este círculo vicioso del abuso sexual a los niños más pequeños en el entorno cercano (un familiar, un profesor o alguien de confianza) hay que contar con las herramientas adecuadas en varios frentes. Del lado adulto, con estrategias que permitan identificar las señales de que algo no va bien; y en relación a los niños con un lenguaje adaptado a su edad que les permita comprender, por ejemplo, que «un secreto no es lo mismo que una sorpresa ni un regalo tiene nada que ver con un soborno», explica Ortiz-Tallo, que acto seguido dibuja el perfil de las víctimas: «Los abusos suelen comenzar entre los tres y los cinco años y afecta más a las niñas».

Las 'corazonadas'

Precisamente por eso, por la corta edad con la que las víctimas se enfrentan a los primeros episodios traumáticos, hay que estar muy atentos a las señales. «Los niños son muy intuitivos y si no les gusta algo rápidamente lo van a decir. Son como las 'corazonadas' que se recogen en la obra de teatro –explica Marta–. Si tu hijo te dice que no le gusta ir a la casa de un familiar cercano, o que prefiere no dormir la siesta con el abuelo o con el padre hay que preguntarse qué es lo que ocurre». Margarita, por su parte, añade otras señales de alarma que han de tenerse en cuenta tanto en casa como en el colegio: «Hace dibujos raros, baja las notas, no quiere dar besos –ojo, ¡no obliguemos a nuestros hijos a dar besos si no quieren!, dice como regla general–, tiene pesadillas y cambios emocionales y físicos o incluso si manifiesta conductas sexuales inapropiadas para su edad...».

Para mayores y pequeños

Con toda esta experiencia acumulada en el tratamiento de abusos en la infancia, ambas profesionales supieron rápidamente que la obra 'Corazonada' constituía una herramienta «muy potente» para hacer llegar el mensaje a mayores y pequeños. «Funciona muy bien, en México ha pasado todos los filtros y no hiere sensibilidades», celebra Ortiz-Tallo, que puso en marcha hace unos meses la asociación Con.ciencia junto con el resto del equipo para impulsar el proyecto y su adaptación en España y también «para aportar ciencia y soluciones sociales a problemas que vemos a diario en la consulta».

El abuso en la infancia suele comenzar entre los 3 y los 5 años y afecta sobre todo a niñas

La acogida de 'Corazonada' ha sido tan buena que la Universidad de Málaga la seleccionó en una convocatoria de proyectos con repercusión social que están llamados a salir adelante de la mano de plataformas de crowdfunding. En el caso concreto de este proyecto teatral, es en la red Goteo donde sus impulsoras han depositado la esperanza de conseguir los 10.000 euros necesarios para financiar el montaje. La campaña de captación de fondos lleva activa unos 20 días y quedan poco más de dos semanas para que se cierre. Ya han conseguido la mitad de la cantidad necesaria, y para ello no sólo han contado con la cuestación de Goteo; también con el «entusiasmo sin límite» de los propios alumnos a los que Margarita da clases de Psicopatología en la UMA, que han puesto en marcha varias actividades lúdicas en la facultad con las que han llegado a recaudar hasta 3.000 euros.

Más allá de la aportación económica, el proyecto de 'Corazonada' necesita de otros recursos para empezar a latir, de hecho la red Goteo incluye un apartado en el que se pueden sumar otro tipo de colaboraciones, en este caso de profesionales vinculados a la escenografía que una vez conseguida la financiación puedan poner en pie la obra de teatro. «Estamos dispuestas a hacerla como sea, si no es con el crowdfunding lo haremos con la asociación», concluye Margarita. El entusiasmo ya lo tienen. Ahora sólo falta el latido.

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