Diario Sur

"La estafa del bilingüismo", la carta indignada de un profesor andaluz que enseña en inglés

"La estafa del bilingüismo", la carta indignada de un profesor andaluz que enseña en inglés

  • El docente onubense publica una dura misiva contra la Consejería de Educación andaluza que se ha viralizado entre profesores y padres

Se llama Francisco Silvera y es profesor de Filosofía en Huelva desde hace 20 años. Su carta, un viral en toda regla, es un gancho directo al bilingüismo en el sistema público en Andalucía. ¿Una estafa? Él lo tiene claro. "Si cree usted que sus churumbeles van a hablar inglés cuando salgan a la Universidad, siento defraudarle pero no".

El docente, que publica su misiva en el medio 'Huelva Información', se autodefine como "profesor bilingüe", aunque no le avergüenza reconocer que no tiene nivel, pese a que un título lo acredita.

Francisco Silvera, el profesor autor de la carta, en su perfil de Twitter.

Francisco Silvera, el profesor autor de la carta, en su perfil de Twitter.

Su tajante mensaje ha corrido como la pólvora por las redes sociales y entre grupos de profesores y de madres y padres de alumnos. "Digámoslo claro, a la Consejería mientras los papeles y las puertas de los institutos recen "Bilingüe", lo que ocurra en los interiores le da igual", afirma. Un misil en la línea de flotación de una de las joyas de la corona de la educación pública en Andalucía.

Lee la carta completa

"Si cree usted que sus churumbeles van a hablar inglés cuando salgan a la Universidad, siento defraudarle pero no. El bilingüismo es la gran estafa de la Educación andaluza, yo llevo 20 años en esto y, salvo hijos de familias mixtas emparentadas con la pérfida Albión o de elevadísimo nivel sociocultural, jamás he conocido a nadie capaz de mantener una conversación en inglés con una cierta altura. Si uno entra en una clase de Bachillerato supuestamente bilingüe y dice demasiado rápido "Hello" ya no te siguen, y ésta es la realidad educativa diaria.

Yo, también supuestamente, soy un profesor bilingüe pero confesaré que no soy capaz de leer al Shakespeare original (no conozco a nadie capaz sin años de estudio); por supuesto, no puedo dar una clase de Aristóteles o de Lógica o de Antropología en inglés, me falta nivel y todo ello adobado con mi titulación B2 que es la que me puso en esta tesitura, porque como hay tan poco profesorado estable que la tenga: para evitar que una línea bilingüe de alumnado perdiera su diploma (que tampoco sirve para nada) tuve que aceptar impartir esta mentira.

Digámoslo claro, a la Consejería mientras los papeles y las puertas de los institutos recen "Bilingüe", lo que ocurra en los interiores le da igual; bilingüismo es repartir una fotocopia en inglés de vez en cuando (eso ya lo hacía yo con David Hume, por ejemplo), porque no olvide que no supone mayor número de horas lectivas ni puede el trabajo realizado en inglés ser menoscabo de la nota que en esas materias tienen los demás: esto es, si una hija suya es bilingüe, recibe menos horas directas de materia para poder así justificar que "habla inglés", aprende menos y saca la misma nota (raro ¿no?). Nosotros tenemos una sesión cada quince días para disfrutar de una profesora nativa (compartida con el colegio del pueblo); en realidad supone una quiebra en el ritmo de unas clases en las que no damos abasto para impartir el currículo que pedirán en la evaluación final o reválida; estoy por decirle que tome café en esas horas, que yo la invito pero que no se entere la Administración, por el bien de los bachilleres, claro.

Hasta el curso pasado por ser profesor de esta élite (qué vergüenza) teníamos una hora para preparar materiales, ya no: lo que supone una pérdida de un par de profesores por centro educativo andaluz... Añadamos: antes había una hora semanal para papeleos de tutoría, ya no: otro par de profesores por centro... Y recuerden que ahora damos más horas de clase (menos profesores aún) y la ratio por aula ha aumentado hasta extremos de hace 30 años... Sumen la ilegalidad de que la media hora de desayuno en los horarios oficiales de docentes no se contabilice (la Consejería vuelve así a ahorrar profesores)... Para que doña Adelaida nos diga que no. Ésta es su política, esto es lo que les importa el futuro. Imparable... 750.000.000 euros, seis años de cárcel..."