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El examen que sustituirá a la Selectividad constará de 350 preguntas cortas y tipo test

Estudiantes en los examenes de selectividad
Estudiantes en los examenes de selectividad / AVELINO GÓMEZ
  • La prueba, que nace de la Lomce, podrá incluir contenidos de los dos cursos de Bachillerato y habrá que aprobarla para llegar a la universidad

Las reválidas de la Lomce se organizarán en tres partes que sumarán como máximo 350 preguntas sobre varias de las asignaturas cursadas en ESO y Bachillerato, sobre todo de los últimos cursos de la etapa. Podrán ser de respuestas múltiples con cuatro opciones a elegir (tipo test) o semiconstruidas, como por ejemplo completar un enunciado, elegir entre verdadero o falso o rellenar cuadros a partir de datos que se aportan.

La normativa que regula la organización básica de estas pruebas, a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, se tratará en la próxima Conferencia Sectorial de Educación del ministerio y permite conocer por primera vez detalles de su configuración. Su importancia radica en que son una de las principales novedades de la reforma educativa y, sobre todo, porque tienen carácter eliminatorio. En el caso de Bachillerato habrá que aprobarla para entrar a la universidad -es la sustituta de la Selectividad-, mientras que en la Secundaria Obligatoria permitirá obtener el graduado escolar, la llave para poder promocionar a la siguiente etapa. En ambos casos el resultado se combinará con las calificaciones del expediente académico para obtener la nota final.

También es llamativo el cambio de formato del examen en comparación con las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), que se prolongan durante tres días -no se concreta la duración de la nueva- y donde prevalecen los comentarios de texto, los desarrollos y la resolución de problemas.

Las estructura de las dos evaluaciones finales, popularmente conocidas como reválidas, es muy similar. Cada una de las tres partes versará sobre un grupo de asignaturas: troncales -obligatorias para todos-, de opción y específicas, que son diferentes clases de materias que se derivan de la reforma educativa.

Las dos últimas varían en función de la elección que haga el alumno, que puede optar por una ESO enfocada a continuar hacia FP o Bachillerato y por tres modalidades distintas de esta última etapa (Ciencias, Humanidades y Ciencias Sociales y Artes). Doscientas preguntas de la ‘nueva Selectividad’ saldrán de los contenidos de las troncales, que son diferentes en función del itinerario de Bachillerato: Lengua y Literatura, Extranjera, Matemáticas, Historia de España, Latín, Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales y Fundamentos del Arte.

Otras cien procederán de las dos materias de opción que haya cursado el alumno, un abanico que incluye, entre otras, la Física y Química, el Diseño o la Economía de Empresa. Eso sí, se dice que podrán extraerse de asignaturas cursadas tanto en 1º como en 2º a elección del examinado. Las 50 restantes se referirán a una de las áreas específicas (también podrá ser una que se haya dado en 1º). En este caso las posibilidades son muchas por la variedad de materias que incluye este grupo.

Por último, se da la opción, aunque no se obliga como en los casos anteriores, de incluir preguntas relacionadas con la expresión -se entiende que oral y escrita- que tendrán que ser de respuesta abierta.

Aunque a priori la propuesta da a entender que las reválidas no incluirán la lengua cooficial (Valenciano), al formar parte de un bloque de materias de donde no se extraerán preguntas (el de libre configuración autonómica), en otros puntos de la normativa se señala que las administraciones regionales deberán fijar los criterios para evaluar estos contenidos y que la nota obtenida tendrá el mismo peso que Lengua a la hora de establecer la calificación final (de uno a diez). Es decir, puede resultar contradictorio, por lo que habrá que esperar a una mayor concreción una vez se estudie el documento en la Conferencia Sectorial.

Las pruebas se harán una vez se termine el último curso de ESO y Bachillerato. Para la primera etapa se podrán presentar los alumnos que hayan aprobado todo o tengan un máximo de dos materias suspendidas (siempre que no coincidan Lengua, Valenciano y Matemáticas), así como aquellos que dispongan de un título de FP Básica, que sólo deberán hacer la parte de las asignaturas troncales para conseguir el graduado. En el caso de la de Bachillerato, habrá que llegar sin suspensos.

Las reválidas serán simultáneas en todo el país y los criterios de corrección los elaborará el ministerio mediante guías. En cuanto a plazos, la primera de ESO y Bachillerato llegará en 2017, aunque será experimental porque no tendrá efectos académicos hasta el curso siguiente. Eso sí, respecto a la segunda etapa, ese año ya contará para entrar en la universidad.