El doble fondo de Álex

Alejandro Díaz, el presunto pedófilo de Elche. / E.C.

Alejandro Díaz, el líder de los jóvenes socialistas de Elche, está en prisión por pedófilo. Había sido monaguillo y nunca iba por las discotecas de moda

FERNANDO MIÑANA

Sus amigos y conocidos se han esfumado de repente. Como por arte de magia. Nadie en el partido socialista de Elche dice conocerlo de verdad. «¿Yo? Para nada. El trato justo en la sede y poco más. ¿Quién te ha dicho que lo conozco?». Alejandro Díaz era una promesa local, un tipo con una gran ambición política que fabulaba con un futuro más relevante en Valencia o incluso en Madrid. Pero a sus 27 años lideraba a los Joves Socialistes d’Elx –su página web está bloqueada– desde 2015 y llevaba apenas un mes al frente del Consejo de la Juventud de esta ciudad con 225.000 habitantes, la vigésima más poblada de España.

Hasta que se destapó la otra vida de Álex, los gustos depravados que avivaba a espaldas de sus padres, con quienes vivía. La Brigada Central de Investigación Tecnológica llevaba tiempo acorralándolo sin que él lo supiera. Desde que, rastreando los foros de Darknet, la red oscura donde uno puede encontrar cualquier cosa, por aberrante o prohibida que sea, saltó la alarma por una frase que incluía las palabras «violar a una menor».

CRONOLOGÍA

Las sospechas
Salta la alerta al aparecer en un foro alguien hablando de violar a una menor.
La investigación
La Policía Nacional trata de averiguar si ha abusado de una niña de dos años.
La detención
El 9 de junio lo arresta en su casa de Elche y encuentra material pornográfico.
A prisión
Por tenencia y difusión de pornografía infantil.

Esta facción de la Policía Nacional le investigó por material pornográfico y por averiguar si lo que se comentaba en los foros y en las conversaciones era real y estaba abusando de menores. Al final ordenó su detención como «un pederasta que abusó de una niña de dos años», según su información. La juez señaló que le ha mandado a prisión por tenencia y difusión de pornografía infantil, pero matizando en un comunicado que el condenado no estaba «investigado», que es lo mismo que imputado, por abuso de menores.

Como suele ocurrir en estos casos, nadie lo sospechaba. Y a muchos les recorrió un escalofrío al recordar las Navidades en las que recogía juguetes o material escolar para los niños. Quién se puede imaginar que alguien tan activo con la juventud puede estar disfrutando con un material pornográfico infantil «durísimo». Imágenes «muy desagradables», como explicó a ‘El País’ uno de los policías que las vio. «Para tener que irte al hospital después de verlas».

«No sé si tenía novia, pero subía fotos a Facebook con una chica y ponía: ‘Te quiero mucho’»

En Joves Socialistes del País Valencià dicen que fue inesperado. «En estas organizaciones siempre hay una cuota de gente rara, chavales que se afilian para conocer a gente. Tipos solitarios o marginados de pequeños que intentan abrirse. Frikis, para entendernos, pero no lo metería ahí». Este compañero, que, como todos, exige el anonimato, lo describe como una persona «tendente a la depresión y muy negativo al que había que animar con frecuencia». Como cuando apoyó a Susana Díaz y no fue la elegida. «Se quedó muy jodido, alicaído. Era el típico fatalista, el que siempre piensa que todo va a salir mal».

«Un poco rarillo»

Sus amigos más íntimos vivieron primero el desconcierto y luego el ‘shock’ por descubrir a un ogro. «Están hechos polvo», aseguran. Primero se extrañaron de que no contestara al móvil, de que el estado del Whatsapp llevara días sin actualizarse; luego la familia empezó a darles largas, a decirles que el padre había sido ingresado y que estaba cuidándolo. Hasta que el domingo recibieron la llamada de la hermana y les abofeteó con la verdad. «En alguna ocasión ya había tenido alguna crisis y había desaparecido, por eso no nos extrañaba. Era un poco rarillo. En las reuniones de jóvenes generaciones, para qué te voy a engañar, hay mucho cachondeo y si llevas tiempo es fácil llevarte a una chica, pero nunca le vimos hacer nada con nadie».

El Partido Socialista de Elche lo expulsó e hizo pública su condena «rotunda y absoluta», además de recordar que los «execrables hechos» forman parte del ámbito personal.

Sus colegas del Partido Popular lo señalan como un rival «extraordinariamente ambicioso y algo agresivo». Hay quien le conoce desde hace mucho tiempo, desde que hacía de monaguillo en la parroquia. O, más tarde, cuando cursó un módulo de Administración y Finanzas en el IES Sixto Marco, de Elche. «Luego dejó los estudios para trabajar en una asesoría, pero me dijo que se había arrepentido y ahora había retomado Relaciones Laborales».

También había asistido a un curso de oratoria para mejorar sus discursos, pero seguía poniéndose nervioso. «Era muy flojo», fustigan sus rivales, que no le auguraban un gran futuro político porque carecía de «padrinos». Nadie sabe con certeza si tenía novia, pero los que lo tenían de amigo en Facebook sospechan que sí. «Al menos subía fotos con una chica y ponía: ‘Te quiero mucho’». Donde no se le veía el pelo era por los lugares de moda, como ‘La puerta verde’, la discoteca en el cogollo de Elche por donde pasaba todo el mundillo, políticos de todos los colores.

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