«No descarto sacarme la carrera»

«No descarto sacarme la carrera»

María fue madre a los 17 años. Roza los 30 y tiene dos hijos. Con el primero falló la píldora; con el segundo, el DIU

Susana Zamora
SUSANA ZAMORA

María (nombre ficticio) confiesa que tiene una espinita clavada y que no descarta sacársela algún día: estudiar una carrera. Tras acabar sus estudios de auxiliar de Enfermería y de Farmacia decidió que ya no podía seguir cargando más económicamente a sus padres. Desde que se quedó embarazada con 17 años y, pese al enfado inicial, siempre le prestaron su apoyo. «¿Estás embarazada? No eres ni la primera ni la última; aquí estamos para ayudarte en todo lo que necesites», le dijo su padre a esta malagueña al conocer la noticia.

Hoy, a sus 29, tiene un hijo de 12 años y «doy gracias a Dios porque nunca le ha faltado de nada», afirma María. «Ahora que ya es más mayor le digo siempre que no cometa el error que yo cometí y que primero tiene que asegurarse el futuro para que cuando tenga un hijo pueda darle lo mejor».

Sólo tiene palabras de agradecimiento para sus padres, especialmente para su madre, que dejó de trabajar para poder hacerse cargo de su nieto mientras su hija continuaba los estudios. «Me dijo: tú te has quedado embarazada pero los estudios no los vas a dejar. ¿Qué vida te espera el día de mañana si los abandonas?», recuerda.

María podía haber seguido estudiando y sacarse la carrera, tal y como deseaba y le insistieron los padres, pero le salió un trabajo pronto y decidió cogerlo. «Hay veces que pienso que si no me hubiera quedado embarazada habría ido a la universidad, pero luego miro a mi hijo y se me olvida todo. De todos modos, no descarto hacerlo algún día».

Cuando el médico le confirmó que estaba embarazada de tres meses, no podía dar crédito a sus palabras. «Llevaba con mi pareja tres años y tomaba la píldora con regularidad, por eso pensé que sería un error». Pero no; según le dijeron, un tratamiento con antibióticos pudo influir en la efectividad del anticonceptivo. En aquel momento se le vino el mundo encima, aunque gracias al apoyo de su entorno logró superar el bache.

Su madre llegó a pedir permiso en el hospital para que las hermanas de María (en aquel momento de 11 y 14 años) pudieran asistir al parto. «Quería que viesen lo que se sufre dando a luz y las consecuencias de quemar etapas anticipadamente. Les dijo: No os arruinéis nunca la vida», rememora María. Ahora, con la distancia del tiempo, asegura que una de sus hermanas, que actualmente tiene 26 años, «sigue traumatizada con mi parto; creo que por eso no se decide a tener hijos», bromea. «Sin duda, fue una lección de vida».

Lo que nunca pudo imaginar esta joven es que la historia se repetiría seis años después, cuando, tras fallar el DIU, volvió a quedarse embarazada sin buscarlo. ¿Qué ocurrió? «Me dijeron que tenía los ovarios poliquísticos y el útero en retroversión que pudo desplazar el dispositivo». La experiencia en esta ocasión ya fue muy diferente. «Mi nueva pareja me dijo: así tu hijo tendrá un hermano».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos