El primer restaurante en el que se puede comer desnudo está en París

El primer restaurante en el que se puede comer desnudo está en París
Afp
JAVIER GUILLENEA

O`Naturel

Lo peor que puede pasar al cenar en un restaurante nudista es que se te caiga el café encima, pero para eso están las servilletas, que pueden evitar un desaguisado si están bien situadas. Estas son las únicas prendas que pueden portar los comensales de O’Naturel, el primer restaurante de París en el que los clientes pueden y deben comer desnudos.

Lista de espera

44.000 personas engrosaron en junio de 2017 la lista de espera de Bunyadi, el primer restaurante nudista de Londres. Es una cifra respetable y más aún si se tiene en cuenta que el negocio no había sido inaugurado. El Bunyadi es hoy un referente en el pequeño pero creciente mundo de la restauración naturista. En sus comedores, las fotos y luces están prohibidas y se cocina todo con fuego.

La capital francesa se ha sumado de esta forma a otras ciudades de todo el mundo en las que el naturismo ha llegado hasta las mesas. Es una moda a la que muchos no auguran demasiado futuro pero que en algunos lugares ha logrado asentarse.

«El negocio marcha, Tenemos familias naturistas enteras que vienen a cenar» Mike SaadaCo propietario del restaurante parisino

Por un mínimo de 39 euros, los comensales pueden degustar como Dios les trajo al mundo un menú compuesto por plato, postre y «el placer de cenar desnudo», tal y como anuncian los dueños del negocio, los hermanos Mike y Stéphane Saada.

En España

El promotor italiano Tony de Leonardis anunció en enero de 2017 la apertura en Tenerife de Innato, el primer restaurante nudista de España. La aventura empresarial, ideada a imagen y semejanza del londinense Bunyadi, no funcionó demasiado bien. Quizá fue el lugar donde Leonardis instaló el local, en una vieja granja de avestruces de difícil acceso, pero el caso es que el negocio solo duró dos meses por falta de clientela.

Los clientes deben despojarse de su ropa en un reservado antes de ir al comedor, donde están prohibidos los móviles. Los asientos poseen cubiertas desechables para garantizar la higiene. Dicen que quien va una vez acaba regresando.

Temas

Paris

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos