¿Le cortas el pelo a tu perro en verano? Puedes estar haciéndolo mal

Expertos en peluquería canina explican las claves para hacer que el mejor amigo del hombre no sufra con las altas temperaturas (ni con las bajas)

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

“¿Le has cortado el pelo al perro?”. “Sí, para que esté más ‘fresquito’ ahora en verano”. Quizá has escuchado esto en numerosas ocasiones, o incluso lo has hecho tú mismo siguiendo los consejos de algún experto. Es frecuente escuchar opiniones dispares sobre si es apropiado o no recortar el pelaje de las mascotas, tan habitual como ver ejemplares rapados en pleno agosto. María Shaw, experta en peluquería y cosmética canina, con más de veinte años en el sector, tiene una opinión clara al respecto: “No conviene dejar a los perros sin su capa protectora natural en ninguna ocasión, y mucho menos cuando llega el verano”. Según Shaw, cada raza tiene unas características propias que le ayudan a adaptarse al medio. “El pelo de los perros es un aislante natural que les hace permanecer ajenos a la temperatura exterior; es termorregulador tanto para el frío como para el calor”.

Ante esto, lo ideal no es dejar al perro a su libre albedrío sin ningún control, tanto por higiene como por comodidad. “Lo más apropiado es hacer un mantenimiento constante del pelo, con recortes periódicos cada varios meses”. Shaw explica que es demasiado habitual observar a perros “rapados al cero en verano y con nudos sin cuidar en invierno”. Por esto, el mejor método de actuación es “el mantenimiento regular”. “Si llega el verano y dejamos al perro totalmente desprotegido, es posible que la piel sufra quemaduras por la exposición al sol”. Así, lo recomendable es cortarlo un poco para sanear y eliminar nudos si es necesario, pero dejando una capa que haga las veces de protección.

Cuestión de razas

Lola Doménec, veterinaria, añade que hay ciertas razas con las que tener especial cuidado. “No pasa nada por rapar alguna vez, pero los perros que tienen pelaje largo en muchas ocasiones tienen lo que se llama subpelo, una capa pegada a la piel que nunca debe ser quitada del todo”. Con respecto a esta capa inferior, la veterinaria y la peluquera advierten de que lo conveniente es “sanearla, pero nunca cortarla del todo”. En cuanto a las razas que nunca deben ser peladas se encuentran las de pelo corto y duro, como el pastor alemán, el husky o el labrador. Además, otros perros de pelo largo como el bearded collie, el perro de agua, el galgo, el afgano y el chow chow, “tampoco deben ser rapados bajo ningún concepto, aunque parezca que el pelo largo les da calor; todo lo contrario, les mantiene aislados”.

Además, este pelaje frondoso les protege del sol, ya que su piel no está preparada para los rayos solares y pueden padecer enfermedades si se exponen, sobre todo los ejemplares de color claro. “Es como si quisiéramos ponerle mantas a los pingüinos; ellos tienen una temperatura corporal concreta y el ser humano no debe intervenir”, añade Shaw.

Shaw asegura que es necesario “crear cultura” en los propietarios de mascotas para que sepan cómo actuar. “A las peluquerías les interesa pelar cuanto más mejor”, y algunas veces el bienestar del perro queda a un lado. Además, siguiendo el modelo del mantenimiento, los perros acuden a las peluquerías con regularidad y se crea un sistema sostenible. “Si mantenemos la creencia de que el perro está más cómodo sin su pelo, estamos cayendo en un error de base; es más cómodo para sus dueños, os perros no transpiran por la piel como los humanos".

Fotos

Vídeos