Premio BBVA para el gran impulsor de la inmunoterapia

James P. Allison.

El investigador James P. Allison recibe el galardón Fronteras del Conocimiento en su categoría de Biomedicina por desarrollar esta técnica de lucha contra el cáncer

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La inmunoterapia, potenciar la capacidad del sistema de defensa del organismo para combatir y eliminar las células cancerosas, se ha convertido en la gran esperanza para la lucha contra esta enfermedad. El gran impulsor de esta técnica es el inmunólogo norteamericano James P. Allison (Texas, Estados Unidos, 1948), que ha sido galardonado hoy con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Biomedicina.

Allison fue el primero en demostrar que la inmunoterapia puede tratar el cáncer de una forma efectiva, abriendo una puerta al desarrollo de vías que "han proporcionado beneficios clínicos a muchos pacientes" y "han estimulado el desarrollo de toda una nueva clase de fármacos", según destaca el acta del jurado.

Gracias a las investigaciones de Allison, la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (la FDA) aprobó en 2011 en primer fármaco oncológico basado en la activación del sistema inmune. Estaba enfocado a luchar contra el melanoma metastásico, y demostró una gran efectividad, con tasas de supervivencia de hasta 10 años en el 20% de los pacientes. Este tratamiento se llamó ipilimumab y representó "un cambio total de paradigma" respecto al modo en que antes se trataba el cáncer, según ha explicado Lélia Delamarre, jefa de grupo en el Departamento de Inmunología del Cáncer de Genentech y vocal del jurado.

Actualmente ya se han aprobado varios fármacos basados en el mismo principio ideado por Allison, que buscan aumentar el porcentaje de pacientes que se benefician de la inmunoterapia en melanoma y que además son efectivos contra los cánceres de pulmón, riñón, vejiga y tumores de cabeza y cuello.

Historia de la inmunoterapia

La inmunoterapia nació hace décadas, pero fue Allison, al profundizar en el conocimiento del funcionamiento de las células T del sistema inmune, responsables de combatir las células tumorales, quien dio el gran salto.

"El escepticismo inicial se basaba en que al principio se generó demasiado optimismo con la inmunoterapia. A principios de los años sesenta, muchos empezaron a tratar de usar el sistema inmune para destruir el cáncer, pero la realidad es que solo funcionaba en ratones. Lo que ocurrió es que muchos se lanzaron a probar tratamientos sin comprender realmente qué intentaban modificar, es decir, sin haber realizado antes la ciencia básica necesaria; aún no sabían que existían frenos en el sistema inmune, y por eso hubo muchos fracasos. Muchos se dieron por vencidos, decían que la inmunoterapia había generado expectativas exageradas y que jamás funcionaría", ha explicado Allison.

Los ensayos en humanos se iniciaron en 2001 con buenos resultados. Hoy, la inmunoterapia es una de las áreas de investigación más importantes en la oncología porque genera respuestas duraderas e incluso, en algunos pacientes, la desaparición del tumor. La diferencia con la quimioterapia o la radioterapia, además de tener menos efectos secundarios, es que "no combatimos el cáncer directamente, sino que hacemos que el sistema inmunitario lo ataque", apunta Allison, y eso hace que la inmunoterapia sea efectiva contra muchos tipos de tumores.

"No vamos a curar todos los tipos de cáncer, pero sí creo que en el futuro la inmunoterapia formará parte del arsenal terapéutico contra muchos tipos de cáncer, en combinación con quimioterapia y/o radioterapia. Sí creo que pronto lograremos curar a la mayoría de los pacientes, espero que incluso alcanzando hasta el 60 o 90% de los casos en algunos tipos de cáncer", concluye Allison, que trabaja en MD Anderson con su colega y esposa Padmanee Sharma en un proyecto llamado la ‘Plataforma de Inmunoterapia’.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos