Así será el 'Gran Final' de Cassini

La misión más complicada de la Historia culminará este viernes cuando la nave se zambulla en Saturno

SURMadrid

La nave 'Cassini' se zambullirá el viernes en Saturno después de casi veinte años de misión, los trece últimos orbitando el planeta de los anillos. A 1.200 millones de kilómetros de la Tierra, la misión 'Cassini-Huygens' –un proyecto de la NASA y la ESA– ha descubierto un pequeño mundo helado donde podría haber vida; ha posado una sonda en otro con mares, ríos y lluvias de metano; ha estudiado el sistema de anillos de Saturno y cómo interacciona con sus lunas, y ha observado al detalle una gigantesca tormenta planetaria, además de dos vórtices polares y otras estructuras.

En directo

«Ha sido una misión extraordinaria», sentencia Agustín Sánchez Lavega, astrofísico de la Universidad del País Vasco a cuyo Grupo de Ciencias Planetarias la 'Cassini-Huygens' ha dado grandes satisfacciones. Su estudio de la gran tormenta de 2010 fue en julio de 2011 portada de 'Nature' y, además, han publicado trabajos sobre las tormentas de Titán, los vórtices polares y el hexágono septentrional de Saturno. Sánchez Lavega y sus compañeros confían ahora en que el 'Gran Final' –como se ha bautizado el final de la misión– desvele dos enigmas: si los anillos de Saturno tienen su origen en fragmentos de una luna destruida o en material que no llegó a formar un satélite, y si en lo más profundo del planeta hay un núcleo rocoso o el gigante es solo una bola de gas.

Presupuestada en 3.260 millones de dólares, 'Cassini-Huygens' –con un peso de 5.600 kilos– despegó de Cabo Cañaveral (Florida, EE UU) con rumbo a Saturno el 15 de octubre de 1997 en lo alto de un cohete Titan. Tras dos sobrevuelos de Venus y uno de la Tierra para ganar velocidad, salió disparada hacia el Sistema Solar exterior el 18 de agosto de 1999. Año y medio después, pasó por las inmediaciones de Júpiter el 30 de diciembre de 2000 y llegó al sistema de Saturno el 1 julio de 2004. En menos de siete años, recorrió 3.500 millones de kilómetros a una media de 60.000 kilómetros por hora. Un coche habría tardado 3.300 años sin parar.

«La 'Cassini-Huygens' es la misión espacial más complicada de las planeadas hasta la fecha. Mucho más que cualquiera de las marcianas», aseguraba Sánchez Lavega a este periódico días antes de que la nave entrara en órbita de Saturno en 2004. Y lo sigue pensando. Además de lo lejano del destino –la señal de radio tarda en llegar de Saturno a la Tierra entre 67 y 85 minutos, dependiendo de donde estén los dos mundos–, se trataba de una misión doble. Por un lado, había un orbitador con doce instrumentos –'Cassini' de la NASA–; por otro, una sonda –'Huygens' de la ESA– que tenía que aterrizar en el mundo más distante en el que nunca lo ha hecho un ingenio humano, Titán.

'Huygens' dio la primera gran alegría a los responsables de la misión cuando, tras separarse de 'Cassini', el 14 de enero de 2005 llegó sana y salva a la superficie de Titán, la segunda luna más grande del Sistema Solar después de Ganímedes. «La sonda de la ESA descubrió un mundo con temperaturas de -180º C en el que el metano tiene un ciclo equivalente al del agua en la Tierra y modela el paisaje. Con lluvia, ríos y mares de metano, Titán es el único otro mundo del Sistema Solar, además de la Tierra, con depósitos líquidos en la superficie. Es como creemos que era nuestro planeta antes de la aparición de la vida», explica Sánchez Lavega.

En otra luna, la pequeña Encélado, de solo 500 kilómetros de diámetro, 'Cassini' ha descubierto que hay un océano global bajo su helada superficie y, en las emisiones de los géiseres de hielo, hidrógeno molecular procedente de esa masa de agua subsuperficial. 'Encélado se suma así a Europa y Ganímedes, las dos en el sistema de Júpiter, como mundo con interés astrobiológico, en cuyo océano interior podría haber vida microbiana', apunta Sánchez Lavega.

Ese potencial para la vida es el que ha llevado a los científicos de la misión a optar por que 'Cassini' muera sumergiéndose en la atmósfera de Saturno para evitar contaminar su lunas; en particular, Encélado. La nave, que nos ha revelado la estructura de los anillos del gigante gaseoso y cómo los satélites los pastorean, se lanzará hacia el planeta el viernes con su antena apuntando a la Tierra para enviar a casa los datos que recojan durante el descenso suicida ocho de sus instrumentos. «Seguimos sin conocer cuál es la estructura interna de Saturno. Si su núcleo es una supertierra o es solo una enorme bola de gas», indica el astrofísico de la UPV, experto en atmósferas extraterrestres y único científico español con cuatro portadas de 'Nature'.

Desde abril, 'Cassini' ha atravesado veintidós veces los anillos de Saturno y hecho «algunas de sus observaciones más extraordinarias», según Linda Spilker, científica de la misión en el Laboratorio dePropulsión a Chorro de la NASA. El viernes se sumergirá en la atmósfera del planeta a más de 111.000 kilómetros por hora para preservar sus lunas prístinas y echar una ojeada al interior del gigante. Su última ojeada.

Fotos

Vídeos