Diario Sur

La ESA asume que Schiaparelli se estrelló contra el suelo marciano

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i / ESA
  • El responsable de la sonda, que buscaba probar la tecnología de aterrizaje en el planeta rojo ha explicado que unas imágenes captadas por un satélite estadounidense confirman que cayó a plomo desde al menos dos kilómetros de altura

El módulo de aterrizaje europeo Schiaparelli, que intentó aterrizar a salvo en suelo marciano este miércoles, falló en la última secuencia de maniobras y se estrelló en mil pedazos. Unas imágenes captadas por el satélite Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA la han encontrado destrozada contra la superficie del planeta rojo. Ya no hay más dudas, por tanto, sobre el desenlace de esta sonda, que perdió el contacto con la Tierra apenas un minuto antes de completar su misión.

"Se ha estrellado contra la superficie de Marte", ha explicado este viernes Thierry Blancquaert, responsable de la sonda, un experimento de la Agencia Espacial Europea (ESA) para probar su tecnología de aterrizaje en Marte. Con ella, o con una versión mejorada, pretende llevar, a salvo, un laboratorio móvil capaz de buscar vida en 2020.

Schiaparelli "llegó a una velocidad mucho más rápida de la prevista a la superficie de Marte, ha explicado el responsable del módulo de aterrizaje, tras analizar una fotografía tomada por la sonda norteamericana MRO. Según sus primeras estimaciones, los sistemas fallaron y la sonda cayó a plomo desde entre dos y cuatro kilómetros de altura, a una velocidad superior a los 300 km/h. Es posible, incluso, que el módulo explotase por contar aún con combustible durante el impacto.

Comparada con una fotografía tomada en mayo pasado, la imagen suministrada la MRO muestra dos elementos nuevos en la superficie, en la zona aproximada donde se esperaba el aterrizaje de Schiaparelli. Uno de los elementos es brillante y la ESA lo asocia con el paracaídas de 12 metros de diámetro usado en la fase final de aterrizaje.

El otro elemento es una mancha oscura de unos 15 metros por 40, a cerca de 1 km de distancia del paracaídas, lo cual se interpreta como la marca dejada por el impacto del módulo a una velocidad muy superior a la prevista, después de que los retrocohetes, que supuestamente debían amortiguar la caída, se apagasen prematuramente, ha indicado la ESA.