Diario Sur

¿Por qué los flamencos son de color rosa?

Flamencos en Fuente de Piedra.
Flamencos en Fuente de Piedra. / Salvador Salas
  • Año tras año, el flamenco sigue fiel a la laguna de Fuente de Piedra y su morfología es muy llamativa, sobre todo, por el color de sus alas

El flamenco sigue fiel a la laguna de Fuente de Piedra pese a la severa sequía. Estas aves rosa llegaron este mismo febrero a la reserva -antes que otros años- por las suaves temperaturas. En un año hidrológico con unas precipitaciones por debajo de la media, la laguna acoge 4.700 flamencos, según el último censo invernal. Flamencos que, como siempre, tiñen de rosa el paisaje de la reserva natural.

Un ave peculiar, muy esbelta, de entre 80 cm y 1,40 m de largo, con patas y cuello larguísimos. El pico es muy característico, y perfectamente adaptado para hurgar en el barro. El pico tiene una pronunciada curvatura hacia abajo y está dotado de unas laminillas internas para retener las sustancias alimenticias al filtrar el limo.

Todas las especies que pueblan el planeta son de color rosa más o menos fuerte, desde el rosa claro casi blanco del flamenco europeo de Fuente de Piedra (Phoenicopterus roseus), hasta el color salmón del flamenco del Caribe (Phoenicopterus ruber). Todo esto tiene un porqué. Los flamencos se alimentan, mediante filtración, de crustáceos y algas. Sus picos se adaptaron para separar el barro de la comida que consumen, y los usan singularmente al revés.

Pero, ¿y el color? Las crías de flamenco salen del cascarón con el plumaje blanco, pero las plumas del adulto son de color rosa luminoso a rojo, debido a carotenoides obtenidos de su alimento. Un flamenco que se alimenta bien y es saludable es de color rosa luminoso a rojo. El flamenco más rosado es el más deseable como pareja. Un flamenco pálido está, generalmente, enfermo.