Por qué se celebra el Día de Acción de Gracias y su relación con los indígenas americanos

En Estados Unidos se festeja el cuarto jueves de noviembre, mientras que en Canadá el segundo lunes de octubre

Por qué se celebra el Día de Acción de Gracias y su relación con los indígenas americanos
Raquel Merino
RAQUEL MERINOMálaga

Una familia en torno a una mesa con un pavo a punto de ser trinchado en mitad de la mesa y una recargada decoración navideña de fondo. Quién no ha visto esta estampa en alguna película americana. Los integrantes de esta escena se disponen a celebrar Acción de Gracias (Thanksgiving Day), a los que muchos encuentran similitudes con la celebración de la Nochebuena.

Sin embargo, sus orígenes son bien distintos. El Día de Acción de Gracias se festeja en Estados Unidos el cuarto jueves de noviembre y en Canadá el segundo lunes de octubre. Fuentes históricas apuntan como origen de esta tradición a una comida que compartieron los colonos de Plymouth, actual estado de Massachussetts, con los indios wampanoag en 1621 para celebrar la cosecha del otoño y agradecerles que las tribus locales les ayudaran a sobrevivir al duro invierno, al enseñarles a cazar, a pescar y a cultivar la tierra. Y, ¿qué se puso en la mesa? Los indígenas llevaron pavo y los colonos, arándanos, además de los frutos de las primeras cosechas.

Pero no fue hasta 1863, durante la Guerra de Secesión, cuando el presidente Abraham Lincon proclamó Acción de Gracias como día festivo a nivel nacional y fijó su celebración el último jueves de noviembre. No obstante, esta festividad la hace oficial el Congreso en 1941, durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt.

Al más puro estilo americano

Este día la familia se reúne para compartir una sustanciosa cena a base de pavo, salsa de arándanos, boniato, judías verdes, pasteles y frutas, sobre todo la manzana, y otros alimentos. Antes de empezar, se bendice la mesa y se da las gracias por todo lo bueno que se tiene.

El indulto del presidente

Cada año, el presidente de EEUU cumple con la tradición de indultar a dos pavos que se salvarán de ser degustados en Acción de Gracias. Este año los agraciados han sido 'Drumstick' y 'Wishbone', a los que Donald Trump, acompañado de su esposa, Melania Trump, y el hijo de ambos, Barron, ha indultado en una ceremonia en la Rosaleda de la Casa Blanca.

Las dos aves posaron para los periodistas en la Casa Blanca antes del perdón, tras haberse alojado desde el fin de semana en Washington en un hotel de lujo, el Willard Intercontinental, a cuenta de la Federación Nacional del Pavo.

A diferencia de las decenas de millones de pavos que serán cocinados para Acción de Gracias, 'Drumstick' va a ser "muy feliz", porque tiene "un futuro muy brillante por delante", bromeó Trump durante la ceremonia.

También comentó, en tono irónico, que fue informado por la oficina legal de la Casa Blanca de que "bajo ninguna circunstancia" le está permitido revocar el perdón a los dos pavos indultados el año pasado por su predecesor, Barack Obama, por lo que dijo a los afortunados, 'Tater' y 'Tot', que pueden "descansar tranquilos".

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