La carta y el dolor de una víctima invisible de la violencia de género

La carta y el dolor de una víctima invisible de la violencia de género

Desgarradora misiva de la hija de un maltratador: "Soy víctima porque llevo años deseando morir"

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

"Además de los huérfanos y de los niños asesinados estamos los hijos de los maltratadores de antes. Cuando estas cosas no se denunciaban". Así reza el demoledor arranque de la desagarradora misiva de una mujer que se autodenomina 'Víctima invisible' en el encabezamiento de la carta. Su testimonio refleja el sufrimiento de tantas víctimas colaterales de la violencia de género y surge como agradecimiento a un amplio reportaje publicado en la web de SUR y en el resto de portales del grupo Vocento (ver aquí) sobre el dolor de esas víctimas que a veces cuesta ver.

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Ha sido precisamente el autor de dicho trabajo, el periodista Isaac Asenjo, el que ha querido compartir en su perfil en Twitter esta dura carta que remueve conciencias coincidiendo con este 25 de noviembre, Día contra la Violencia de Género. "Me han mandado esta carta y dado las gracias por visibilizar a los hijos de los maltratadores. Lo que leo me parece terrible", indica Asenjo en el tuit en el que ha hecho pública la misiva. En ella, su autora -de 36 años- cuenta que creció en una familia desectructurada con un padre "que lejos de dar amor se expresaba con violencia". "Soy la menor de tres hermanos y viví escenas extrañas. Era con mi hermano mayor con el que descargaba pegándole cuando era pequeño para hacer daño a mi madre. Mi madre recibía brutales palizas y siempre disimulaba durante años y años", confiesa para actor seguido enumerar 13 razones por las que ella misma también se siente víctima de esta lacra, con la que ha tenido que convivir durante su infancia: "Soy víctima porque siempre he pensado que hubiera preferido no nacer; soy víctima porque llevo años desenado morir, porque nunca he tenido pareja..." indica en algunos de esos alegatos, difíciles de digerir. Y concluye: "Soy víctima de mis distorsiones emocionales inculcadas. Soy víctima porque mi único miedo a morir es encontrarme con él en otra dimensión espiritual".

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