Borracheras de altos vuelos

RC

Los incidentes protagonizados por viajeros ebrios son cada vez más frecuentes en los aviones que conectan Gran Bretaña con Levante y Baleares. Ryanair quiere limitar el consumo de alcohol en los aeropuertos

FERNANDO MIÑANA

En febrero de 2016, el vuelo FR2306 de Ryanair despegó del aeropuerto de London Luton y emprendió con toda normalidad su trayecto hacia Bratislava. Pero no tardaron en aparecer los problemas a bordo. Media docena de ingleses con evidentes síntomas de embriaguez empezaron a montar follón. Querían más alcohol. Era el inicio de la despedida de soltero de uno de ellos y no estaban dispuestos a dejar pasar ni un minuto de jolgorio. En vista de que no llegaba el ‘combustible’, amenazaron con interrumpir el vuelo. Uno de ellos, el más agresivo, se quitó la ropa y se negó tajantemente a obedecer las órdenes de la tripulación. El piloto, al ver que aquello se estaba desmadrando y corrían el riesgo de perder el control de la situación, tomó la decisión, como marca el protocolo, de desviarse y aterrizar en Berlín.

EN CIFRAS

387
personas fueron detenidas por incivismo a causa del alcohol entre febrero de 2016 y el mismo mes de 2017 en los aeropuertos británicos o en pleno vuelo con el Reino Unido como origen o destino, un 50% más que en el tramo anterior (255)
123,8
millones de pasajeros ha transportado en los últimos doce meses Ryanair, la compañía que ha iniciado esta campaña para aumentar el control del consumo de alcohol en los aeródromos e impedir que los pasajeros suban a bordo con tragos de más
270
millones de personas utilizan cada año el avión desde los aeropuertos del Reino Unido, donde son más habituales los problemas originados por un consumo excesivo, especialmente si viajan con destino a Baleares o el Levante español

Aquel caso del año pasado trascendió, pero no fue un suceso aislado. Michael O’Leary, el hombre que revolucionó el negocio de la aviación comercial en Europa con Ryanair y sus vuelos baratos, se ha hartado de que sus aviones se llenen de borrachines con ganas de gresca. Así que la compañía irlandesa ha emprendido una campaña ante el cada vez más llamativo consumo excesivo de alcohol en los aeropuertos del Reino Unido.

Es relativamente común en las terminales de las islas británicas que algunos pasajeros suban al avión dando tumbos tras haber esperado el embarque empinando el codo en la zona de ‘duty free’. Pero hay dos aeropuertos, los de Glasgow Prestwick y Manchester, que tienen especial mala fama en este sentido. Ante este panorama, Ryanair ha pedido a las autoridades que aumenten el control en los bares, restaurantes y tiendas libres de impuestos para que no dispensen alcohol a aquellos clientes que empiecen a dar muestras de embriaguez. La multinacional irlandesa aspira a que en un futuro próximo se eviten los «comportamientos disruptivos» en sus vuelos y que, para lograrlo, los aeropuertos del Reino Unido tomen «las medidas necesarias».

El actor Bronson Pelletier, de ‘Crepúsculo’, que orinó beodo en el aeropuerto de Los Ángeles (abajo, a la izquierda) y otros actos incívicos en aviones. / RC

Los vuelos más conflictivos son aquellos que se dirigen al este de España y aterrizan en Ibiza, Palma de Mallorca o Alicante. El problema lo representan, casi siempre, jóvenes que van a pasar unos días de fiesta en estos destinos y quieren empezar cuanto antes la jarana bebiendo en el aeropuerto de origen y, a ser posible, también a 30.000 pies de altura, donde el alcohol es absorbido en la sangre más rápidamente.

La mitad del personal de cabina en vuelos británicos ha sufrido comportamientos incívicos a bordo

Los incidentes con pasajeros que van pasados de tragos se han incrementado en un 600% desde 2012 a 2016 en el Reino Unido, según los datos que aporta la Autoridad de Aviación Civil (CAA, por sus siglas en inglés), un argumento más para que la aerolínea con sede en Dublín exija medidas. «Es completamente injusto que los aeropuertos puedan beneficiarse de la venta ilimitada de alcohol y dejar que las compañías aéreas hagan frente a las consecuencias de seguridad», protestó Kenny Jacobs, responsable de Marketing de Ryanair, la aerolínea que más pasajeros transporta en toda Europa. La empresa irlandesa ha trasladado en los últimos doce meses a 123,8 millones de viajeros, y su objetivo es llegar en 2020 a los 200 millones de clientes anuales.

Beber sin control

No sería de extrañar que Ryanair encontrara algún aliado entre la competencia, porque el de los borrachos a bordo es un problema que, en mayor o menor medida, según el perfil de su clientela, todos sufren de vez en cuando. En España las aerolíneas consultadas han preferido no pronunciarse sobre una campaña ligada a Ryanair.

Por su parte, las empresas que controlan la venta de alcohol en los aeropuertos no están dispuestas a debilitar su negocio voluntariamente y aducen que no es su responsabilidad limitar la ingesta de bebidas espirituosas, sino la de los consumidores. Así lo expresa a través de un comunicado a este diario Dufry, la empresas propietaria de 2.200 tiendas en aeropuertos, líneas de cruceros, puertos marítimos, estaciones de tren y tiendas de calle en emplazamientos turísticos. «Mientras que World Duty Free/Dufry reconoce plenamente la gravedad de los comportamientos disruptivos de algunos pasajeros, hay que matizar que solamente un porcentaje extremadamente pequeño de los 270 millones de viajeros que vuelan desde el Reino Unido cada año es responsable de ello. Por este motivo, creemos que la medida más eficaz para evitar estos actos es asegurar que los pasajeros se den cuenta de que este comportamiento es socialmente inaceptable, en lugar de aplicar medidas restrictivas que afecten al disfrute razonable y legítimo de la gran mayoría de los viajeros», advierten desde esta compañía, con sede en Basilea y presencia en 63 países.

La BBC abordó recientemente esta polémica en su programa ‘Panorama’ y arrojó datos tan llamativos como que el número de detenciones de personas ebrias en aeropuertos británicos y durante vuelos procedentes y con destino al Reino Unido ha aumentado un 50% en el último año. Entre febrero de 2015 y el mismo mes de 2016 fueron arrestadas 255 personas por comportamientos indeseables causados por el alcohol, pero en el mismo tramo entre 2016 y 2017 la cifra ya era de 387.

RC

Ryanair propone controlar el número de consumiciones ingeridas a través de la tarjeta de embarque, como ya se hace con todo tipo de productos en las tiendas libres de impuestos de las terminales. Para empezar, ya ha prohibido el consumo de botellas adquiridas en estos establecimientos durante sus vuelos.

El martirio de las azafatas

Todas las medidas que se tomen afectarán paralelamente a los destinos españoles de Baleares y la Comunidad Valenciana. De hecho, el Govern balear ya había reclamado a Madrid y Bruselas acotar el trasiego de bebidas espirituosas en los vuelos. La directora general de Turismo de esta comunidad, Pilar Carbonell, pidió a Matilde Asián, secretaria de Estado de Turismo, que se limite el consumo en aeropuertos y aviones, y Marta Neus, directora del Centre Balear Europa, hizo lo propio ante la Comisión Europea.

Según denunció a ‘Panorama’ el sindicato británico Unite, la mitad del personal de cabina en vuelos desde o rumbo a Reino Unido había presenciado comportamientos incívicos, y uno de cada cuatro empleados había sido víctima de un abuso por parte de un pasajero ebrio. Azafatas y azafatos tienen un protocolo a seguir en caso de incidentes. Lo ideal es detectar al viajero beodo durante el embarque para impedirle el acceso, pero, de no ser así, durante el vuelo deben evitar servirle más alcohol y tratar de apaciguarlo. Si su comportamiento va a mayores, su obligación es ponerlo en manos de la Policía al aterrizar –aunque muchos de esos casos quedan sin sanción– y, si pone en peligro el vuelo, desviarlo al aeropuerto más cercano.

«Los aeropuertos se benefician de la venta de alcohol y dejan el problema a las aerolíneas»

Desde Ryanair recuerdan que no realizan vuelos de larga distancia, con lo que sus pasajeros no tienen mucho tiempo para beber a bordo, pero que, en cambio, los bares y restaurantes de los aeropuertos del Reino Unido no están sujetos a licencias convencionales y pueden vender bebidas de alta graduación a cualquier hora del día o de la noche.

Fotos

Vídeos