Batalla en el trono de Hawaii

La princesa Abigail Kawananakoa.
La princesa Abigail Kawananakoa. / R. C.

A sus 92 años, la heredera de la extinta monarquía del archipiélago asiste a la lucha en los tribunales entre su abogado y su novia por el control de su fortuna

GUILLERMO ELEJABEITIA

La única familia real de los Estados Unidos vive tiempos convulsos. Mucho antes de convertirse en el último Estado de la Unión, Hawaii fue una monarquía sobre la que reinaron dos dinastías diferentes a lo largo del siglo XIX. La legítima heredera de la última reina del archipiélago es una anciana de 92 años que ha dedicado su vida a las obras de caridad, pero la batalla legal entre su abogado, administrador y hombre de confianza, James Wright, y su pareja sentimental desde hace dos décadas, Verónica Gail Worth, amenaza con enturbiar sus últimos años de vida.

Abigail Campbell Kawananakoa es sobrina tataranieta de Liliuokalani, soberana de las islas entre 1891 y 1894. Durante su breve reinado, la reina trató de imponer una nueva Constitución que restaurara el viejo poder de la monarquía, pero sus maniobras precipitaron una revolución que contó con la ayuda estadounidense. Fue arrojada del trono y se proclamó la república, pero ella y su familia continuaron viviendo en las islas como ciudadanos privados. O quizá no tanto.

Los de su estirpe han conservado el tratamiento honorífico de príncipes y disfrutan además de una considerable fortuna. Procede de James Campbell, bisabuelo de Abigail, que amasó millones a finales del siglo XIX en el negocio de la caña de azúcar. Nacida en 1926, la última de la dinastía heredó 250 millones de dólares, la mayoría en acciones de la James Campbell Corporation, y ha disfrutado de una existencia tranquila dedicada a preservar la cultura de su país. Un minoritario grupo de nativos llegó a proponerla como posible reina ante una hipotética restauración de la monarquía parlamentaria, pero Kawananakoa prefirió seguir trabajando desde el activismo y la filantropía.

La princesa, que sufrió un derrame el año pasado, heredó 250 millones de dólares

Sin embargo, hace unos días la vida de la discreta princesa ha vuelto a acaparar titulares. James Wright, quien fuera su abogado y hombre de confianza, ha solicitado ante los tribunales que se la declare incapaz de manejar su fortuna. Alega que desde el derrame cerebral que sufrió el año pasado, la anciana se encuentra a merced de su secretaria y pareja sentimental, Verónica Gail Worth, casi tres décadas más joven que ella. Según la versión del administrador, la novia no sólo cobra una asignación anual de 700.000 euros a cuenta del patrimonio de Kawananakoa, sino que le habría exigido hasta 26 millones en acciones de la corporación.

Acusaciones de abuso

Además de acusarla de extorsión, Wright ha presentado ante el juez fotografías que muestran los brazos de la princesa cubiertos de hematomas. Sostiene que al preguntarle por la causa, Abigail afirmó que se los había hecho su novia, pero le pidió que no dijera nada a la Policía. Worth niega las acusaciones y cuestiona las intenciones del ex administrador, que ha tardado un año en denunciar el caso.

La heredera ha escrito una carta de su puño y letra al diario local que destapó el escándalo, asegurando que sus problemas de salud son de alcance menor y que está en condiciones de «continuar con mi misión de ayudar al pueblo hawaiano». Acusa a su ex letrado de querer tomar el control de su patrimonio y agradece el apoyo de su novia. Pero no será ella sino los tribunales quienes decidan quién toma las riendas de la dinastía.

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