Atragantamiento en niños: las causas y los alimentos más peligrosos y cómo actuar

Los caramelos son del grupo de artículos que pueden resultar bastante peligrosos. /AP
Los caramelos son del grupo de artículos que pueden resultar bastante peligrosos. / AP

Pautas a tener en cuenta para evitar sobresaltos y recomendaciones sobre qué hacer si los pequeños se ahogan

Isabel Méndez
ISABEL MÉNDEZMálaga

El terrible caso del niño de 3 años que murió atragantado por una salchicha este martes en Málaga ha vuelto a poner el foco de atención en la alimentación de los más pequeños. Cuando se piensa en alimentos que causan atragantamientos por lo general vienen inmediatamente a la cabeza productos como las aceitunas con hueso o el pescado (por las espinas), pero lo cierto es que las salchichas son más peligrosas de lo que se cree, según demuestran numerosos informes médicos publicados sobre este tema.

Las salchichas, más peligrosas de lo que se cree

Al ser fáciles de cocinar y baratas por lo general, las salchichas suelen ser uno de los 'fijos' en toda nevera, pero lo ideal es que los menores de 3 años no las consuman, ya que es bastante fácil, desgraciadamente, que los pequeños se atraganten con ellas. Son cilíndricos, del tamaño de las vías respiratorias y compresibles, lo que permite que se atasquen firmemente en la hipofaringe de un niño y ocluyan completamente las vías respiratorias. Aunque es un alimento que puede sacarnos de un apuro, hay que tomarlo con precaución, puesto que por ejemplo en Estados Unidos un 20% de las muertes accidentales por asfixia de niños menores de 10 años es debido a un perrito caliente.

¿Se puede prevenir de alguna manera? En parte sí, teniendo en cuenta la forma de tomarlas. Así, cuando vayan a ser consumidas es importante que las salchichas se corten de forma transversal, a lo largo, y nunca en rodajas. Si el menor se atraganta, el trozo se puede quedar en horizontal taponando la tráquea, además de impedir la entrada de aire, lo que hace muy difícil que se pueda extraer el fragmento que impide respirar al pequeño. En cambio, si se trocea de modo irregular es menos probable que se quede atascado, precisamente por su forma.

Alimentos que deberían estar prohibidos

Además de las salchichas, hay una serie de alimentos que no deben ser ingeridos por los más pequeños del hogar, una lista en la que figuran algunos nombres que quizás sorprendan a algunos. Según los expertos, los objetos duros y redondeados saltan al intentar morderlos (por ejemplo, los caramelos duros) mientras que otros alimentos con tendencia a pegarse en el paladar como un trozo de pan o de carne o un gajo de mandarina, pueden engancharse, por lo que también es importante ingerirlos con cuidado.

De este modo, los alimentos de alto riesgo son:

Caramelos y dulces duros, los cacahuetes y frutos secos, las semillas, las uvas enteras, las zanahorias crudas, las manzanas o el chicle, además de las salchichas.

Caramelos, carne, huesos y espinas suman más de la mitad de todos los casos de atragantamientos, y la lista la encabezan los adorados caramelos. Según un estudio publicado en la prestigiosa Pediatrics este tipo de chucherías causó el 15,5% de los accidentes de este tipo en Estados Unidos entre 2001 y 2009, lo que le convierte en el enemigo número uno de los peques en lo que a causas de atragantamiento se refiere.

Y ojo también con...

Los globos. Son imprescindibles en cualquier fiesta, pero también entrañan riesgos. Los niños tratan de inflarlos, pero esta accción puede llegar a obstruirles las vías respiratorias. Además, no hay que dejar a su alcance globos desinflados y, en caso de que se pinchen, inmediatamente hay que retirar todos los trozos que se hagan.

Además, aunque es habitual distraer a aquellos niños que no comen habitualmente bien, hay que tener presente que el menor debe estar concentrado en lo que hace para que mastique de forma correcta e intentar evitar así sobresaltos.

Diferencias entre atragantarse y ahogarse

Atragantarse significa que la comida se queda a medio camino hacia el estómago, y esto puede suceder tanto con trozos grandes de comida o con comidas pegajosas; pero incluso puede pasar al beber agua. Ahogarse es que la comida se va hacia el pulmón, y esto es mucho más grave. Ocurre casi exclusivamente con alimentos duros y/o redondeados como los frutos secos y caramelos, que al morderlos es muy común que salgan disparados y se metan en la tráquea, causando el ahogamiento.

¿Cómo se puede ayudar?

Según sea la edad del afectado, habrá que actuar de manera distinta. De este modo, en el lactante se aplican cinco golpes secos en la espalda, entre los omóplatos, con el talón de la mano. El bebé tendrá que estar boca abajo sobre nuestras rodillas, inclinado, de manera que tenga la cabeza más baja que el cuerpo. Si el objeto no sale, se pone al bebé boca arriba y se presiona con dos dedos en la línea media entre el pecho, en el tórax. Se repiten estas maniobras alternativamente en tandas de cinco hasta que pueda respirar.

En niños mayores se empieza con los golpes en la espalda, y solo como último recurso y si no respira se realizará la maniobra Heimlich, que consiste en realizar una comprensión brusca del abdomen con las manos empujando hacia arriba y atrás.

Si nada de esto funciona es entonces cuando habrá que recurrir a los servicios médicos.

¿Se debe sacar el objeto?

Ante todo, hay que mantener la calma, e invitar al niño a que tosa para que por sus propios medios sea capaz de sacar de su cuerpo el elemento que le molesta. Es recomendable darle unos golpes suaves en la espalda, para tratar de ayudarlo a conseguirlo. Si no expulsa nada, hay que tener presente que sólo se debe sacar el objeto de la boca cuando se vea claramente que está a nuestro alcance y lo podemos extraer. Nunca se debe introducir un dedo a ciegas pues podríamos conseguir el efecto contrario a lo deseado, ya que al no verlo, es más que posible empujar más el objeto y terminar de taponar la laringe.

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