Diario Sur

Trucos útiles para hacer la vida más fácil a los padres

Trucos útiles para hacer la vida más fácil a los padres
/ R.Aparicio
  • ¿Quieres que tu hijo se tome la leche sin rechistar, que se ponga correctamente los zapatos o que no se le derrame el brick de zumo durante la merienda? Toma nota de este listado de consejos que quizás desconozcas y que te facilitarán el día a día con tus hijos

Los niños no vienen nunca con un manual de instrucciones debajo del brazo (¡ojalá fuera así!). Y por ello es frecuente que los padres primerizos, ávidos de buscar soluciones a conflictos cotidianos, lean todas las recomendaciones, manuales o guías que les lleguen a las manos o a golpe de ratón -o de smartphone- y que puedan ayudar en la ardua labor de crianza de su retoño. Cualquier buen consejo puesto en práctica puede quitar muchos quebraderos de cabeza a los sufridos papás. A continuación recopilamos un listado de sencillos trucos cotidianos que tal vez desconozcas y te pueden ayudar en el día a día con tus hijos. Consejos para que los niños se tomen la leche sin rechistar, para que atinen a colocarse bien los zapatos sin ayuda o sencillamente, para entretenerlos en la casa o en el parque. ¡Toma nota!

1.¿Juguete ruidoso? Así puedes bajarle el volumen

Llegó por Navidad o en el último cumpleaños del niño: ese juguete ruidoso que no tiene control de volumen como a tí te gusta que lo tenga pero que, con decibelios incluídos, a tu hijo le encanta. Para bajar sensiblemente el nivel de esa música que te martiriza los oídos bastará con ponerle en el altavoz un poco de cinta adhesiva. Problema resuelto: el niño puede seguir jugando y a los padres dejará de dolerles la cabeza.

2-Así no derramará el brick de zumo

Pasa con mucha frecuencia: le das el brick de zumo y, al sujetarlo, el líquido sale por la pajita manchando al niño. ¿Solución? Saca las solapas del envase y explícale al pequeño que desde ahí debe agarrarlo al menos hasta que haya tomado la mitad del zumo y no exista ya riesgo de 'desbordamiento'.

3-Pegatinas para ponerse bien los zapatos

Ponerse los zapatos correctamente es una tarea más que complicada para muchos niños que aún no diferencian el pie derecho del izquierdo. Un truco simple y sencillo para que ellos mismos puedan hacer esta tarea es pegar en cada zapato la mitad de una pegatina de tal forma que, al ponerse bien los zapatos, pueda apreciarse correctamente el dibujo. De esta forma irán aprendiendo y ellos, además, ¡estarán encantados de acertar!

4-Juegos de 'quita y pon' con cinta adhesiva

Esta propuesta es barata, sencilla y práctica para entretener a los niños en casa si es que no lo haces ya. Tan solo hace falta tener imaginación y una cinta adhesiva (negra o de colores) de esas que incluso venden en los bazares chinos. ¿Qué hacer con ella? Puedes improvisar un circuito de coches, una rayuela así como todo tipo de juegos. Todo lo que se te ocurra. Y como la cinta es de 'quita y pon' puedes colocarla y retirarla a tu antojo.

5-Haz una plantilla para no llevarle a comprar zapatos

Pasas delante de esa zapatería infantil que tienes cerca del trabajo y ves unos que le hacen falta a tu retoño pero, aunque son supuestamente su número, no acaban de convencerte: los ves muy grandes o muy pequeños. También ocurre que para los padres sea un suplicio ir a comprar zapatos con el niño que no aguanta sentado ni cinco minutos. Una posible solución pasa por hacer una plantilla en casa, trazando una línea alrededor del pie del niño sobre un folio o cartulina. Tan sencillo como eso. Recortas la silueta y la llevas encima. Así podrás meterla dentro del zapato en cuestión y ajustar la talla. (Que no le guste al niño o no se sienta cómodo con él ya es otro tema...)

6-¿No quiere leche? Prueba con fideos de colores

Los hay que se pirran por la leche y los que se la toman a regañadientes. Para estos últimos puedes usar un truco que les motive a beberse el vaso: echa encima fideos de colores de repostería para hacer más atractivo el vaso. Véndeselo incluso como unos 'polvos mágicos' con los que él mismo puede decorar el vaso. (Si no funciona, por probar no se pierde nada).

7-Usa el cesto de la ropa para controlar los juguetes

La hora del baño es una de las más temida por los padres y de las más placenteras para los hijos que a duras penas aceptan salirse de la bañera. Si hablamos de un bebé, en lo que dura el baño, ¿cuántas veces te agachas para acercarle los juguetes que se lleva el agua? Muchas, seguro. Pues bien, en Internet muchos padres proponen meter al bebé dentro del cesto de la ropa (debe ser obviamente de un tamaño adecuado para que el bebé esté cómodo). De esta forma todos los juguetes estarán en todo momento a su alcance.

8-Crea un rincón del artista

A la mayoría de los niños les encanta guardar todos y cada uno de los dibujos o manualidades que hacen. Son sus tesoros y no quieren desprenderse de ellos. ¿Qué hacer en estos casos? Crea un rincón del artista en su habitación o en el cuarto de juegos y que sea el niño el que decida los que pone, los que mantener y los nuevos que van a ir renovando nuestro rincón. Y para que el cuarto no acabe entero empapelado de garabatos infantiles haz un rectánculo a modo de cuatro usando cinta aislante. Dentro de este 'cuadro' que el pequeño decida qué poner y qué quitar. Serán esos los que se guarden y el resto, al cubo azul para reciclar.

Crea un espacio donde colgar sus 'obras' y que sea el niño el que decida cual poner y quitar.

Rincón del artista

Crea un espacio donde colgar sus 'obras' y que sea el niño el que decida cual poner y quitar. / R.A.

9-Transforma una puerta o una pared en una pizarra

Otra propuesta para fomentar su creatividad y que sin duda será muy práctica para repasar tareas del cole es convertir una pared (puede usarse una de un pasillo) o una puerta en una pizarra. Para ello habrá que adquirir un bote de pintura específica de pizarra. Los hay de varios colores. Tendrás que dar un par de capas según el tono que tenga la pared original y esperar a que se seque antes de usar. De esta forma el niño podrá pintar todo lo que quiera a la vez que puede usarse este espacio con un fin más didáctico. Cuanto más grande sea la pizarra, más contento estará el niño aunque, eso sí, hay que tener en cuenta que, donde esté la pizarra, habrá que barrer con más asiduidad.

10-Llévate las tizas al parque con suelo de goma blanda

Ya que tienes las tizas no las dejes solo para casa. Puedes llevar un paquete al parque donde juega el niño. Pueden pintar en las zonas de juego con suelo de caucho (esas acolchadas para tener a los menores a prueba de golpes). Es una buena opción para distraerlo una tarde: proponerles diferentes dibujos, crear circuitos, pruebas, etc. De nuevo en este caso el límite lo pone la imaginación de los padres y de los niños. La lluvia se encargará de limpiar el suelo lleno de tiza. (En este caso asume que tendrás que poner la ropa directamente en la lavadora y lavar al niño nada más llegar a casa).

11-Marionetas caseras

¿Una tarde aburrida o sin planes? ¿no deja de preguntar qué puede hacer? ¡No le pongas la tele ni la tablet! Prueba a hacer con ellos unas sencillas marionetas en casa. La diversión será doble: al hacerlas y, después, al jugar con ellas a representar nuestra obras improvisadas. Tan sencillo como dibujar (o imprimir desde el ordenador) dibujos, personajes o muñecos que les gusten a los niños. Ellos pueden dibujarlos y colorearlos. Después hay que recortar y pegar con fixo una pajita. ¡Y listo! ya tienes tu marioneta casera. Ahora solo faltaría inventar una historia y representarla detrás de un sofá o de una silla. Para alargar el proceso puedes proponer colorearlo con témperas o acuarelas si es que habitualmente el niño no pinta con estos materiales.

12-Spray anti-monstruos.

La oscuridad asusta a los niños. Es un hecho. Una luz encendida en el pasillo puede ayudar a mitigar miedos. También elaborar un spray anti-monstruos reciclando algún bote antiguo que podemos rellenar de agua. Con él el niño puede espantar a los monstruos. Esta idea la hemos visto en la web bebesymas.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate