Diario Sur

¿Qué ves cuando no se ve?

El director Norberto Rizzo con la actriz Mativel Valladares y la productora Paca Cubero.
El director Norberto Rizzo con la actriz Mativel Valladares y la productora Paca Cubero. / Francis Silva
  • La compañía Specta' Dor Producciones pone hoy a prueba los sentidos en la primera obra de teatro a oscuras en Málaga

La función comienza con un fundido a negro, un apagón que durará 40 minutos, toda la obra. El espectador no sabrá cómo es el actor ni cómo se mueve por el espacio. Tendrá que imaginarlo, recrearlo en su mente a través de los sonidos y los aromas. «Cada persona saldrá de la sala con su propio espectáculo», anticipa Norberto Rizzo, director de Specta'Dor Producciones. La compañía malagueña innova con el primer teatro a oscuras que se representa en la ciudad, y uno de los pocos ejemplos que existen en Europa. Lo hará dentro del nuevo ciclo 'Lo que tus ojos no pueden ver' que hoy inaugura el Centro Cultural María Victoria Atencia (MVA).

La iniciativa se inspira en el Teatro Ciego de Buenos Aires, el único del mundo con todos sus espectáculos en absoluta oscuridad, incluyendo artes escénicas, conciertos y hasta gastronomía. Y la propuesta funciona: 5.000 personas cruzan sus puertas al mes. El ver sin los ojos promueve la inclusión (una veintena de personas con discapacidad visual asistirán al MVA) pero también despierta la curiosidad de todos. Las invitaciones para los dos pases de hoy en Málaga se agotaron en horas.

Solo 60 personas (por sesión) ocuparán el escenario del MVA convertido en una cámara oscura para este «experimento». Verán, o mejor, sentirán 'El corazón delator' de Edgar Allan Poe, un texto elegido por Rizzo por la capacidad descriptiva de su autor. Pero el director aclara: pese a la oscuridad y el argumento (una reflexión sobre el fino límite que separa la cordura de la locura), la obra «no busca asustar a nadie, ni se toca al público ni se le hace partícipe».

Una vez que el espectador entre no podrá salir. Cualquier rayo de luz que se cuele por la puerta e incluso la más mínima iluminación de la pantalla de un móvil rompería la magia de la propuesta. «Y hay muchas cosas que se pueden ver sin los ojos. Anulando el sentido de la vista, se potencia el oído y el olfato», explica el director y responsable de la adaptación. Specta&rsquoDor Producciones los reforzará incorporando aromas y sonidos envolventes que marcan la dirección de la obra.

En el centro del espacio estará Mativel Valladares. Es la única en escena, respaldada por cuatro voces en off y todo un despliegue sonoro, desde el latido de un corazón hasta el pomo de una puerta. Profesora jubilada de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) y actriz, a sus 65 años se confiesa «más nerviosa de lo normal». «He hecho teatro con el público a un metro, en salas grandes, al aire libre&hellip pero esto no. Se trata de interpretar al máximo, como el teatro por radio pero a viva voz», aclara. Durante años ha enseñado expresión corporal y mimo, justo lo que menos necesita ahora. Aquí presta especial atención a la voz y actúa con una silla como único elemento de atrezzo, «y con cuidado de no darme un tortazo», dice entre risas.

El teatro a oscuras no es una audioguía, ninguna voz explica lo que sucede. «Aquí la gente vive a tiempo real lo que cuenta». Por eso requiere de un espectador activo que complete el espectáculo con imaginación. Si hoy superan la prueba, &lsquoEl corazón delator&rsquo será el primero de una serie de títulos que demostrarán que a veces se puede ver sin ver.

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