Lo has escuchado alguna vez: Los chinos no pagan impuestos

Los chinos protagonizan uno de los bulos más arraigados en nuestro país.
Los chinos protagonizan uno de los bulos más arraigados en nuestro país. / SUR
  • Seguro que te lo han contado o hasta tú mismo lo has afirmado convencido. Se trata de un bulo.

“Los chinos no pagan impuestos, por eso abren tantos comercios en España”. Seguro que en más de una ocasión hemos escuchado esta frase. “Tienen ayudas por parte de su gobierno” o “trabajan al margen de lo estipulado” suelen acompañar a la premisa inicial para dar un mayor empaque al asunto. Pero no, la afirmación carece de fundamento real.

“La legislación no establece privilegios según el origen de los declarantes”, explica Manolo García, miembro del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha). Es más, para evitar que se dé la situación contraria, es decir, que paguen impuestos tanto en el país de origen como en el que ejercen su actividad, se ha creado un convenio para impedir la doble contribución. Los chinos, como cualquier otro comerciante, ejercen su actividad dentro de una serie de módulos establecidos, al igual que los pequeños negocios. García añade que “este tipo de establecimientos existen desde siempre, solo que ahora han cambiado de dueños, pero siguen siendo negocios familiares”.

Los bazares llevan en España desde hace mucho tiempo. Las tiendas de 'Todo a cien' pasaron a denominarse 'Todo a un euro' y poco a poco, debido a que la cultura china es propensa a la emigración, llegaron habitantes del país a España que se decantaron por este tipo de comercios, además de por los restaurantes. Pero solo hay que echar un vistazo al otro lado del charco para ver que en EEUU ya llevan asentados desde hace aproximadamente 200 años.

Zheng Guo Guang es un ejemplo de esto. El comerciante de origen chino llegó con 25 años a Benidorm para trabajar como camarero. Mientras vivía allí con su familia viajó unas vacaciones a Málaga, ciudad de la que se enamoró y en donde abrió hace 33 años el primer restaurante chino situado en el Paseo de la Farola, Hong Kong. Desde entonces cuenta ya con seis restaurantes en la provincia. Al preguntarle sobre los impuestos que ha de pagar, su respuesta es clara: “Pago los mismos que los comercios colindantes, como son el IVA, los impuestos al Ayuntamiento o cualquier tipo de pago obligatorio”. El pionero de los Wok, que lleva más tiempo viviendo en España que en su país natal, no muestra reparos en destapar la mentira difundida hasta la saciedad.

Dejando a un lado el bulo, sí que hay que hablar de una realidad que puede haberlo fomentado. Cualquier persona o empresa, sin distinguir su nacionalidad, tiene incentivos vinculados al inicio de una actividad, como la exención en el Impuesto de Actividades Económicas. Una vez que ya han disfrutado de ellos, pierden esos beneficios. Pero la opción existe para cualquier residente en España, no solo para los extranjeros.

El colectivo chino paga impuestos como todo el mundo. Aun así, hay que tener en cuenta que los bazares, sea cual sea su procedencia, son un sector de riesgo fiscal. Controlar las ventas realizadas es difícil en muchas ocasiones para los inspectores de Hacienda, y por ello, desde hace un tiempo se realizan planes especiales de control para evitar cualquier tipo de fraude. Es decir, los bazares son uno de los sectores que más se vigilan en España, por lo que no pagar impuestos se convierte en una opción inviable, salvo para alimentar bulos.

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