Diario Sur

Uno de cada cuatro euros jugado en España es 'online'

Uno de cada cuatro euros jugado en España es 'online'
  • Este sector facturó el año pasado 8.562 millones en este tipo de juego, mientras que el presencial se recupera y alcanza los 25.533 millones

La industria del juego en España comienza a salir de la crisis. El quinto anuario del sector señala que el año pasado se jugó, tanto en los servicios de empresas privadas como públicas, por el valor de 34.096 millones con un "cambio de tendencia" en los juegos presenciales. Este apartado alcanzó en 2015 los 25.533 millones, lo que representa un aumento del 5,9% con respecto al ejercicio anterior y una cifra que no se alcanzaba desde 2001. Algunos de los motivos de este aumento, según indica el estudio elaborado por la Fundación Codere y la Universidad Carlos III de Madrid, radican en los cambios legislativos de algunas comunidades que han permitido modificar los juegos en los bingos y abrir casinos en los centros de las ciudades.También se ha percibido un aumento de todos los juegos de Loterías y Apuestas del Estado hasta alcanzar los 8.779 millones.

"El juego es la última industria del ocio que ha salido de la crisis", ha señalado José Antonio Gómez Yáñez, profesor de Sociología en el campus madrileño y coordinador del anuario 2015-16. Una industria que da empleo a más de 42.000 personas y que está viviendo una revolución en el sector 'online', que el año pasado subió 1.998 millones hasta alcanzar los 8.562 millones. Uno de cada cuatro euros jugados el año pasado se hizo a través de internet. De esta cantidad, casi la mitad (4.180 millones) corresponde a las apuestas deportivas 'online'. En este apartado, Gómez Yáñez señala que se han producido peculiaridades, como que el póquer ha sufrido un descenso. "Creo que después de un boom, las personas se han cansado de perder y lo abandonan", señala el profesor, que también baraja la opción defendida por las empresas de que falte una mayor regulación.

Esa volatilidad también se aprecia en las apuestas para los eventos deportivos. En España juegan, que no es lo mismo que comprar lotería o productos similares, unas 800.000 personas. Pero es un público con una lata 'mortalidad', como lo denomina el sector: el perfil del jugador apenas dura dos o tres meses. "La mitad desaparece y vuelve a aparecer. De la otra mitad constante en el tiempo, solo entre un 3 y un 6% apuesta más de diez meses", explica Gómez Yáñez. Es decir, aguantan una temporada deportiva. Según el anuario, el año pasado cada jugador en la red gastó unos 293 euros al año. En términos relativos, supone un incremento de gasto en juego 'online' del 20,6%.

Si se acota ese gasto solo a las apuestas deportivas por internet, ese gasto se incrementa hasta los 396 euros al año. Los que arriesgan mayores cantidades son los hombres mayores de 65 años y los comprendidos entre los 36 y los 45 años. Los jóvenes apenas gastan 200 euros al año, pero destaca que las mujeres gastan más que los hombres. Los jóvenes entre los 18 y los 25 años invierten 190 euros, mientras que ellas apuestan al año unos 270 euros.

Impuestos y márgenes

Por otra parte, el 'Anuario del juego en España 2015/2016' incide en que el Gordo o el Niño no se han visto afectados por la crisis, al contrario que la Quiniela (crece apenas siete millones, hasta los 268 millones) y los productos de la ONCE. Un sorteo que sigue muy vigente en el levante y en el sur español, mientras que la Primitiva es el sorteo más extendido por todo el territorio. Las apuestas deportivas y la lotería nacional, en cambio, tiene más predicamento en el norte de España.

El estudio de la Fundación Codere también señala que el crecimiento en el número de apuestas 'online' se ha notado en los márgenes de las empresas: representan 319,6 millones, 65 millones más que el ejercicio anterior. Suponen el 3,6% de los beneficios de las empresas, que alcanzaron los 8.752 millones. La gran porción de esta tarta son para los juegos presenciales (8.432 millones). En cuanto a impuestos, las distintas administraciones públicas recaudaron 1.637 millones en 2015, incluyendo los 451 millones que corresponden al gravamen del 20% sobre los premios de lotería superiores a los 2.500 euros.