Diario Sur

Una lesión salvadora

Cléber Santana enviando un tuit: «En cuantas vidas viva, en todas te amaré».
Cléber Santana enviando un tuit: «En cuantas vidas viva, en todas te amaré». / R. C.

Si cualquier deportista maldice una lesión que le impida jugar una final continental, es seguro que Hernán Alejandro Martinuccio representa la excepción. Él está vivo por una baja en principio indeseada pero que ha resultado salvadora, una dolencia que le sacó de la convocatoria para el partido y del avión de la catástrofe.

Cléber Santana, con la camiseta del Atlético de Madrid.

Cléber Santana, con la camiseta del Atlético de Madrid.

El delantero argentino, de 28 años, se emocionaba ayer ante los micrófonos de Radio La Red, una emisora de su país: «Me salvé porque me lesioné. Siento un profundo dolor por mis compañeros. Todo el mundo está acá muy triste, es muy difícil todo esto», acertó a decir. Martinuccio, único extranjero del Chapecoense, que lo fichó el pasado verano, es uno de los tres futbolistas del infortunado club brasileño que llegó a jugar en España. Lo hizo en el Villarreal en la segunda mitad de la campaña 2011-12, cedido por el Fluminense. A su regreso ganó el Campeonato Carioca con el equipo de Río de Janeiro y un año más tarde, en 2013, se anotó con el Cruzeiro el Campeonato Brasileño Serie A. Antes de aterrizar en el Villarreal también ganó la liga uruguaya con el Peñarol.

Filipe Machado.

Filipe Machado.

Filipe Machado y Cléber Santana son los otros dos jugadores del Chapecoense que conocían de primera mano el fútbol español. Y ambos figuran en la lista de fallecidos en el accidente. El primero militó en el Pontevedra de Segunda B en la temporada 2006-07. Llegó del Internacional de Porto Alegre y solo permaneció ese ejercicio en el cuadro gallego. De él pasó al Leiria portugués y luego firmó una discreta trayectoria en equipos europeos de segunda y tercera filas, el Salernitana italiano, el Inter Bakú o el CSKA de Sofía búgaro.

Alejandro Martinuccio.

Alejandro Martinuccio.

Pero si había un nombre conocido en la plantilla del Chapecoense es el de Cléber Santana, el hombre más veterano del conjunto, 35 años, y capitán del mismo. Santana jugó 60 partidos con el Atlético de Madrid de agosto de 2007 a enero de 2010 y otros 40 con el Mallorca, donde fue cedido por la entidad colchonera en el intervalo 2008-09. Era un centrocampista de clase y fuerza, llamado a grandes cosas, pero que en España no funcionó. El Atlético lo fichó del Santos y, antes de que caducara su contrato, lo traspasó al Sao Paulo. Lo mejor que hizo aquí fue el gol que le metió al Real Madrid en el Bernabéu el 24 de mayo de 2009. Era la penúltima jornada de Liga y el Mallorca visitaba el coliseo blanco en un partido sin trascendencia porque el título lo tenía ya asegurado el Barcelona. El cuadro balear ganó 1-3 y Santana anotó el segundo tanto de su equipo. Arrancó quince metros por delante del centro del campo, burló a cinco rivales y desde el extremo derecho del área cruzó una vaselina para batir a Casillas. Una obra de arte.