Diario Sur

Retrato de Friedrich Trump. :: R. C.
Retrato de Friedrich Trump. :: R. C.

El abuelo indeseable de Trump

  • Alemania no dejó volver a Friedrich Trump, que al emigrar a EE UU eludió servir en el ejército y se enriqueció con «un gran burdel» en América

El abuelo de Donald Trump fue, al parecer, un personaje tan polémico y controvertido como su nieto. Tanto es así que, tras emigrar a Estados Unidos a finales del siglo XIX, las autoridades alemanas no permitieron que regresara a Kallstadt, la ciudad del Palatinado de la que procedía, por considerarlo un personaje indeseable. El historiador alemán Roland Paul presentó ayer un documento encontrado en los archivos de la ciudad de Espira en el que el reino de Baviera, que formaba parte entonces del Imperio Alemán, ordena el 27 de febrero de 1905 la expulsión del abuelo del presidente electo de EE UU.

«Al ciudadano y pensionista estadounidense Friedrich Trump, que actualmente se encuentra en Kallstadt, debe transmitírsele que lo mas tarde el 1 de mayo del presente año debe abandonar el territorio de Baviera o de lo contrario será ejecutada su expulsión», reza la orden transmitida al alcalde de Kallstadt por la oficina real territorial palatina de Dürkheim. Friedrich Trump (1869-1918) cruzó el Atlántico cuando era un adolescente en busca de fortuna. Salió de Alemania a los 16 años y se comprometió a volver para cumplir el servicio militar obligatorio, algo que nunca hizo.

Tras hacer las américas, quiso regresar a su región de origen como un hombre rico. En Estados Unidos había amasado un caudal relevante primero como buscador de oro en la costa Oeste, en el Estado de Washington, y luego como propietario de un local para mineros que ofrecía alojamiento, comidas y compañía femenina. «Existe un recorte de periódico de la época del que se desprende que se trataba de un gran burdel», explica Roland Paul. Es entonces cuando decide regresar a Kallstadt animado por su joven esposa Elizabeth, a la que había conocido en 1901 durante un viaje anterior a su patria chica.

La negativa de las autoridades locales a devolverle la nacionalidad, bien por sus oscuros negocios, bien por escaquearse de sus obligaciones militares, hizo que se dirigiera a las mas altas esferas para recuperar el permiso de residencia.

En junio de 1905 escribió una carta de absoluta sumisión a Leopoldo, príncipe regente de Baviera, el «muy amado, noble, sabio y justo padre patrio», pero no consiguió ablandar su corazón, ni que su orden de expulsión fuera anulada. Friedrich y Elizabeth Trump abandonaron definitivamente Alemania el 1 de julio de 1905. Se embarcaron en Hamburgo en el transatlántico de vapor 'Pennsylvania', de la naviera alemana HAPAG. Tres meses después nacía en el distrito neoyorquino de Queens Friedrich Trump Junior, el padre de Donald Trump.

Es a partir de entonces cuando el primer eslabón de la saga Trump en EEUU abandona la prostitución como fuente de ingresos y se embarca de lleno en el negocio inmobiliario. Curiosamente, Donald Trump ha negado hasta hace pocos años su origen alemán y, en su libro autobiográfico 'El arte de la negociación' (1987), alimenta la ficción, creada por su padre durante la Segunda Guerra Mundial para distanciarse del nazismo, de que el abuelo era sueco. «La abuela, que con seguridad hablaba fluidamente alemán, falleció hace sólo unos 40 años. Por eso resulta incomprensible que negara su origen alemán en antiguas entrevistas», comenta el historiador Paul.