Diario Sur

La mejor partida del videojuego español

  • Casi medio millar de estudios y 500 millones de euros de facturación dan fe del buen momento del sector

madrid. Hoy en día, los videojuegos miran al cine o la música sin ningún tipo de complejo. Hace tiempo que se liberaron del estigma de ser un mero entretenimiento y pasaron a integrar la nómina de industrias culturales. Y lo hicieron convirtiéndose en una de las principales referencias de este gremio a lo largo y ancho del mundo en lo que se refiere a lo económico. En los últimos años hemos asistido a una ascensión brutal de la creación de videojuegos que roza ya niveles récord. No hay que olvidar que 'Destiny', lanzado a finales de 2014, se convirtió, con 380 millones de euros, en el producto cultural más caro de todos los tiempos.

España no ha sido inmune a este fenómeno. El sector ha despegado de forma vertiginosa y se encuentra en un buen estado de forma. La mejor partida del videojuego español involucra ya a casi medio millar de actores relevantes.

Y es que según datos del Libro Blanco de los Videojuegos -estudio realizado por la asociación de Desarrolladores Españoles de Videojuegos (DEV)-, ya son 480 estudios los que están involucrados en la creación de algún título. Según este documento, la radiografía de referencia para tomar el pulso a estas empresas, supone un crecimiento del 20% frente al pasado año. A estos guarismos habría que sumar 120 iniciativas que tienen proyectos en marcha sin darse de alta como empresa.

La fuerza de trabajo de este tejido empresarial en plena ebullición recae en los 'indies', pequeños estudios alejados del circo y con una infraestructura mucho más limitada que la de las grandes producciones. Sin embargo, no ha sido óbice para conocer grandes casos de éxito como el de 'Delirium Studios', creadores de 'Los Ríos de Alice' o 'Los Delirios de Von Sottendorff', disponible en Nintendo 3DS; o 'Rime', un videojuego esperadísimo en todo el mundo y que se estrenará el próximo año en Playstation 4. Uno de los elementos que más expectación ha creado de esta idea del estudio madrileño Tequila Works son sus escenarios, basados en los paisajes del Mediterráneo y en la concepción de la luz de Joaquín Sorolla.

Más de nueve de cada diez estudios, según DEV, tiene menos de 50 empleados. La norma habitual es que la plantilla no supere los cinco trabajadores (45%), aunque han crecido hasta suponer el 26% aquellos que cuentan con hasta 10 personas en nómina. Aunque Madrid y Barcelona capitalizan las estadísticas de empresas, Valencia (11,4%), Andalucía (8,6%) o País Vasco (6,4%) han aumentado su peso en el sector. Un sector que el pasado año consiguió facturar 510,7 millones de euros. Sin embargo, más de la mitad de esas cifras (el 52%) corresponde al 1%. Este dato pone de manifiesto la necesidad de los 'microestudios' de conseguir dar salida a su trabajo.

Festival Fun&Serious

El festival Fun&Serious, que se celebrará del 25 al 28 de noviembre en Bilbao, pondrá el acento en este asunto con dos jornadas que contará con figuras de prestigio mundial. El día 25 y 26 se darán cita en el Game Industry Forum nombres como Andrew Parsons, el 'publisher' indie más importante del mundo; Jason Della Roca, inversor canadiense de uno de los fondos más relevantes del videojuego; o Roberto Yeste, director de negocio de PlayStation España. Todo ellos analizarán, entre otras cosas, desafíos para la publicación de los juegos, retos de negocio o la internacionalización de los estudios, ofreciendo una completa fotografía de lo que necesita un proyecto para salir adelante.

Este cónclave, consolidado como uno de los eventos de referencia en Europa, llega unas pocas semanas después de que se haya creado la Federación Española del Videojuego y los eSports (FEVeS). Se trata de un nuevo órgano, dependiente del Instituto de la Juventud y la Asociación Nacional del Fomento del Ocio Electrónico, que persigue ahora dar un impulso al buen momento de la industria nacional y consolidar ese crecimiento. «Nace después de que la administración pública detectara que aquí todo el mundo hacía la guerra por su cuenta», indicó Jon Llaguno, miembro de FEVeS.