Diario Sur

Yu Xu, la joven oficial de la fuerza aérea china fallecida.
Yu Xu, la joven oficial de la fuerza aérea china fallecida. / J. E. / Afp

La heroína china que cayó del cielo

  • Yu Xu, la primera mujer del país capaz de pilotar el caza J-10, muere en un accidente que revela las deficientes medidas de seguridad

Las redes sociales de China se tiñeron ayer de luto para despedir a una heroína que ha muerto antes de tiempo. Yu Xu tenía sólo 30 años y se la conocía como 'Pavo Real de Oro' por su combinación de belleza física y destreza técnica, así como por su capacidad para realizar un baile tradicional que lleva el nombre de ese animal. «Es una tremenda pérdida», sentenció ayer el diario oficialista 'Global Times' al informar sobre el accidente aéreo que el sábado acabó con su vida. Por su parte, ciudadanos de todo el país la recordaron publicando las fotos con las que se dio a conocer, embutida en el mono verde de los pilotos militares.

Yu se alistó en las Fuerzas Aéreas del Ejército Popular de Liberación en 2005, y sólo cuatro años después logró graduarse como piloto en el grupo de las primeras 16 mujeres chinas que se ponían a los mandos de un caza. Poco después se integró en el grupo acrobático 'Primero de Agosto', con el que hizo las delicias de los asistentes a la feria aérea de Zhuhai hace sólo unos días. Su salto a la fama, no obstante, se produjo en 2012, cuando se convirtió en la primera mujer capaz de pilotar un J-10, diseñado y fabricado íntegramente en el gigante asiático. Incluso hoy, sólo hay otras tres capaces de hacerlo.

Desafortunadamente, el avión que pilotaba el sábado, durante un entrenamiento en la provincia norteña de Hebei, se precipitó al suelo por causas todavía desconocidas, y, aunque ambos pilotos lograron eyectarse a tiempo, el paracaídas de ella chocó con el ala de otro caza que volaba junto al suyo y dejó de cumplir su función. Yu no tuvo ninguna posibilidad de sobrevivir, algo que su compañero varón sí hizo.

Además de provocar intensas emociones, el accidente también ha puesto de relieve un problema que el Gobierno tendrá dificultad en reconocer: la falta de seguridad de sus aviones, de sus entrenamientos, o de ambos. No en vano, ha trascendido que el J-10 -del que las Fuerzas Armadas chinas poseen unos 400 aparatos- ha sufrido cuatro accidentes en poco más de un año. Sin duda, es un pésimo dato para una emergente potencia económica que también quiere serlo en el sector armamentístico, donde compite con Estados Unidos y Rusia para vender sus jets a terceros países.

Como Mulán

Por eso, los internautas piden que los medios de comunicación y el Gobierno se centren más en investigar a fondo las causas del accidente que en ensalzar la figura del 'Pavo Real de Oro'. «La mejor forma de honrar a Yu es haciendo que su muerte no sea en vano. Encontrar el problema que ha causado su fallecimiento, y solucionarlo», comentaba un internauta en la red Weibo.

Otros preferían recordar su persona con algunas de las palabras que Yu pronunció en sus entrevistas. «Hay mucho sacrificio en esta profesión, pero no me arrepiento para nada del camino que he tomado», dijo la piloto en una ocasión. Su ejemplo, que muchos compararon con el del personaje de Mulán, provocó ayer nada menos que 60 millones de comentarios en internet.