Diario Sur

Alan  Turing.
Alan Turing.

Limpieza de honor

  • El Gobierno británico ultima la 'ley Turing' para poder indultar a unos 65.000 hombres que fueron condenados por su homosexualidad

Alan Turing mordió la manzana un 7 de junio de 1954. En el interior de la fruta, cianuro. El excelso matemático, padre de la informática moderna y figura inspiradora para Steve Jobs, se quitaba la vida, aunque su madre siempre defendió que había sido un error, ya que Turing utilizaba manzanas como conservadores de los venenos. El mundo perdía a una de sus mejores mentes, un ser atormentado, con una personalidad complicada y antisocial que quería protegerse de su gran secreto: era homosexual. Una condición que se consideraba un delito en el Reino Unido, por el que fue condenado en 1952 y sometido a una castración química.

Turing no le pudo decir al mundo que él, junto a otros compañeros como Tommy Flowers o Max Newman, trabajaron en Bletchley Park; que lograron destripar los secretos de Enigma, la máquina que usaban los nazis para encriptar sus comunicaciones, y que al desvelar este secreto salvaron las vidas de miles de soldados aliados y contribuyeron a cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial. Sólo cuando se desclasificaron los documentos, se supo del crucial papel de Turing. Pero quedaba una mácula en su expediente: el delito de amar a alguien de su mismo sexo. Un movimiento popular, apoyado por Stephen Hawking entre otros muchos, logró hace tres años que la reina Isabel II aplicara un indulto póstumo. Ahora el Gobierno británico va a aprobar una ley similar, la 'ley Turing', para que se borren de todos los expedientes el delito de ser gay. «Es muy importante perdonar a las personas que serían inocentes de cualquier delito hoy en día», aseguró Sam Gyimah, secretario de Estado de Prisiones.

Ser homosexual fue delito en Inglaterra y Gales hasta 1967; pero en Escocia se mantuvo hasta 1980 y en Irlanda del Norte hasta 1982. La propia familia de Turing y los actores Stephey Fry y Benedict Cumberbatch -que dió vida a Turing en 'The Imitation Game'- han participado de forma activa en la campaña que ha terminado con esta propuesta del Ejecutivo, apoyada tanto por conservadores como por laboristas.

Unos 49.000 hombres ya fallecidos fueron condenados por mantener relaciones con otra persona del mismo sexo. El plan del Gobierno prevé que a estas personas se les otorgué de forma automática el perdón. Los otros 15.000 que quedan vivos deberán solicitarlo al Gobierno de su graciosa majestad que estudiará cada caso antes de limpiar sus antecedentes.