Diario Sur

Sentencias desde casa

El 'baby boom' entre las magistradas de Vicenzo ha impulsado esta medida. :: zumapress
El 'baby boom' entre las magistradas de Vicenzo ha impulsado esta medida. :: zumapress
  • Un tribunal italiano permite a las magistradas actuar a través de internet para que puedan cuidar a sus hijos

'La legge è uguale per tutti' (La ley es igual para todos). El lema que puede leerse en grandes caracteres en las aulas de justicia de Italia empieza a cumplirse también para los bebés de las propias juezas, al menos para los de Vicenza. El tribunal de esta ciudad de la región del Véneto es pionero en mejorar la conciliación de la vida laboral con la familiar. Impulsado por el particular 'baby boom' entre las magistradas de esta localidad (cinco de ellas han sido madres en los últimos dos años), el presidente del tribunal, Alberto Rizzo, ha adaptado al complejo entorno judicial el teletrabajo que funciona con normalidad desde hace años en infinidad de empresas. Los principales beneficiarios son los hijos de estas cinco togadas, a las que se les permite combinar mejor la crianza con sus responsabilidades laborales.

«Es positivo que quien vuelve de la baja de maternidad tenga la posibilidad de trabajar desde casa en una situación de emergencia», asegura Martina Rispoli, una de las magistradas que acaba de tener un bebé. «Como juez creo que de esta manera aumentará la productividad del tribunal. Y al mismo tiempo, como madre, estaré más serena al saber que puedo estar cerca de mi hijo cuando enferme», ha declarado Rispoli a 'Il Corriere del Veneto'. Se espera que la iniciativa de Vicenza se extienda al resto del Italia, donde 4.600 de los 9.400 magistrados son mujeres, casi la mitad del total.

Para poder combinar con éxito pañales con sentencias y llantos de bebés con peritaciones judiciales han tenido que organizarse bien. Primero Rizzo ha dotado al tribunal de una plataforma telemática que permite conectarse desde el exterior a través de un ordenador provisto de cámara y micrófono. Ya existen numerosas aplicaciones para estas conversaciones, pero los jueces han preferido dotarse de un sistema propio, 'Linch', a prueba de piratas informáticos.

En Vicenza han establecido además unas reglas para evitar problemas: el teletrabajo sólo puede utilizarse en los procesos civiles y en las reuniones en las que los togados deciden una sentencia. Nadie puede entrar en la habitación desde la que la magistrada se conecta con el Palacio de Justicia, aunque se sobreentiende que puede acompañarla su pequeño, que a buen seguro amenizará alguna sesión con gritos, risas o llantos. Este sistema, pensado para facilitar la vida a las jueces y evitar retrasos al disminuir las bajas, irá acompañado por otra medida en la misma línea: la apertura de una guardería en el tribunal para los hijos de los trabajadores. «Queremos superar definitivamente la idea de que la familia y la carrera están reñidos», concluye Rizzo.