Diario Sur

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. :: ángel díaz / efe
El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. :: ángel díaz / efe

Francisco nombra cardenal a Osoro, su prelado más afín en España

  • El Papa elige 17 nuevos purpurados, de los que sólo tres son europeos, para seguir su reforma y representar al mayor número de iglesias locales

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, será creado cardenal por el papa Francisco en el consistorio que se celebrará en el Vaticano el próximo 19 de noviembre, víspera de la clausura del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Con Osoro serán cinco los purpurados nacidos en nuestro país de menos de 80 años y, por tanto, con derecho a participar en un eventual cónclave: Lluís Martínez Sistach, arzobispo emérito de Barcelona; Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia; y Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid. Este último es actualmente presidente de la Conferencia Episcopal Española. La quinta birreta es la del agustino recoleto José Luis Lacunza Maestrojuán, obispo de la diócesis de David (Panamá), nacido en Navarra pero que tomó la nacionalidad de este país centroamericano.

Hay además otros ocho cardenales españoles que ya no son electores por haber superado el límite de edad, mientras que se queda de momento sin recibir la púrpura el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. Osoro y Omella fueron nombrados por Francisco para pastorear a los católicos en la capital y en la Ciudad Condal, respectivamente, y están considerados los dos prelados españoles más afines a la idea de Iglesia que trata de implementar Bergoglio.

En el consistorio del mes que viene el Papa creará 17 nuevos cardenales: 13 de ellos electores y 4 de más de 80 años. Entre los primeros sólo hay tres europeos. Al igual que en las ceremonias anteriores en las que impuso birretas cardenalicias, Francisco trata de corregir el eurocentrismo del Colegio Cardenalicio y apuesta en cambio porque estén representadas el mayor número posible de Iglesias locales, aunque sean pequeñas en número y lejanas a los centros de poder. Con esta clave se entiende que vaya a crear cardenal a Maurice Piat, arzobispo de Port-Louis, (isla Mauricio); a John Ribat, arzobispo de Port Moresby (Papúa Nueva Guinea); a Dieudonné Nzapalainga, arzobispo di Bangui (República Centroafricana); o a Patrick D'Rozario, arzobispo de Daka (Bangladesh).

Entre los protagonistas del nuevo consistorio destaca el redentorista estadounidense Joseph William Tobin, arzobispo di Indianápolis, un prelado de mente abierta que entre 2009 y 2012 fue el número dos del 'ministerio' vaticano para los religiosos y que no encajó con el ambiente que se vivía entonces en la Curia romana. También llama la atención que esté en la lista Mario Zenari, nuncio apostólico de la «amada y martirizada» Siria. Con estos nombramientos, Bergoglio continúa con su «reforma púrpura», que se está produciendo a una velocidad considerable, pues en tres años y medio de pontificado ha nombrado a 55 purpurados. Benedicto XVI designó a 78 en casi ocho años de ministerio, mientras que Juan Pablo II necesitó veintisiete años al frente de la barca de San Pedro para imponer 94 birretas.

228 miembros en total

El Colegio Cardenalicio quedará a partir del próximo 19 de noviembre compuesto por 228 miembros, de los que 121 son electores y 107 no electores. Europa sigue siendo el continente de origen del mayor número de purpurados de menos de 80 años, con 54 cardenales. Le sigue América del Norte, con 17, y África, con 15, beneficiada de los últimos consistorios, en los que el Papa se ha ido «hasta el fin del mundo», como él mismo se presentó, para elegir a los hombres a quienes les tocará designar a sucesor cuando llegue el momento.

De hecho, cuando anunció la imposición de birretas el mes que viene durante el Ángelus ayer en la plaza de San Pedro, destacó que los elegidos provienen de 11 países diferentes que representan a los cinco continentes. Queda así expresada «la universalidad de la Iglesia, que anuncia y da testimonio de la misericordia de Dios en cada rincón de la Tierra».