Diario Sur

París, a pleno pulmón

Imagen del Pont Neuf sobre el río Sena, cuya orilla derecha es recorrida por la vía Georges Pompidou. :: r. c.
Imagen del Pont Neuf sobre el río Sena, cuya orilla derecha es recorrida por la vía Georges Pompidou. :: r. c.
  • El Ayuntamiento prohíbe el tráfico en la margen derecha del Sena para reducir la contaminación pese al rechazo de muchos conductores

París tiene un sinfín de atractivos. Es la ciudad del amor, las artes y la elegancia. Pronto tendrá uno nuevo y la urbe será un poco más respirable. El Ayuntamiento capitaneado por Anne Hidalgo ha decidido prohibir el tráfico de automóviles en la margen derecha del Sena, de modo que la zona será de uso y disfrute excluso de peatones, ciclistas y, claro está, enamorados de paseo. Como es habitual en estos casos, la iniciativa no gusta a todos.

La peatonalización de la vía rápida Georges Pompidou, que recorre la orilla derecha del Sena, ha dividido a los políticos. La «reconquista del Sena», como a ella se refiere la alcaldesa Hidalgo, ha cosechado el aplauso de la mayoría socialista y ecologista, pero también las críticas del centro-derecha. La vía fue inaugurada en 1967 para que el tráfico fuera más fluido y hoy es una arteria que atraviesa la ciudad de oeste a este a lo largo de 13 kilómetros. El tránsito de vehículos a motor quedará restringido en solo 3,3 kilómetros. En ese tramo se acumulan las que quizás sean las vistas más bellas de la capital.

Peatonalizar parte de la vía no es un capricho estético de diletantes, sino una medida de salud pública. Según la ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal, y cinco reputados neumólogos franceses que apoyan la causa de Hidalgo, la contaminación es la culpable de la muerte de 2.500 personas al año en París.

Los que simpatizan con el proyecto de Anne Hidalgo son mayoría. Un 55% de los capitalinos respaldan la medida, pero otros aducen que los beneficiarios de las restricciones serán solo unos pocos. Argumentan que las ventajas para ciclistas y transeúntes serán limitadas, pues su gozo durará mientras el clima sea benigno.

Las posturas están enconadas. Unas 19.000 personas han firmado una petición en apoyo a la peatonalización, pero otras 12.000 se alinean con la asociación '40 millones de automovilistas'. En torno a este colectivo se congregan los que creen que será peor el remedio que la enfermedad. Arguyen que con el veto al vehículo los atascos serán aún más infernales y que los malos humos se los tragarán sobre todo los que se desplazan en coche desde las afueras.