Diario Sur

Los mayores de 65 años tienen cuatro veces menos accidentes que los jóvenes

  • Tres de cada cuatro conductores someterían a los automovilistas más veteranos a exámenes psicotécnicos anuales y el 17% les quitaría el carné

Los conductores mayores de 65 años son mucho mejores automovilistas que el resto. De hecho, registran cuatro veces menos accidentalidad que los jóvenes menores de 25 años y menos de la mitad que los conductores de 35 a 44 años, según pone de relieve un estudio de la Fundación Línea Directa, la Fundación para la Seguridad Vial y el Centro Zaragoza. Las razones por las que son mejores conductores están en que respetan más los límites de velocidad, no son agresivos en la conducción y aceptan mucho mejor sus propias limitaciones -auditivas y visuales-, lo que, entre otras cosas, les hace recorrer menos kilómetros y circular menos por la noche o en condiciones adversas. El director general de la Fundación Línea Directa, Francisco Valencia, destacó ayer que los mayores, debido a esa perdida de facultades, «se autolimitan» y «se atreven menos a conducir», circunstancias que les hacer ser «más prudentes que el resto de los automovilistas». Sin embargo, pese a todo y en términos relativos, la mortalidad de los mayores de 65 años multiplica por 2,5 respecto al resto de conductores, y este grupo tiene el 9% más de probabilidades de resultar heridos graves tras una colisión. Los motivos parecen estar, según Valencia, en «la debilidad física y la propia naturaleza de su accidentalidad, generalmente golpes más severos».

Y es que mientras que el número de conductores muertos en accidente de tráfico entre 2009 y 2014 se redujo en un 62% entre el colectivo de 25 a 34 años y en un 67% entre los menores de 25 años, el número de mayores de 65 años fallecidos se mantuvo casi estable, con un aumento del 5%.

La mayoría de los siniestros en los que está implicado un conductor senior se da en un turismo (73%), en una carretera convencional (44,7%) y con un coche de más de diez años. En cuanto a género, los hombres presentan el doble de accidentalidad que las mujeres, una constante que parece habitual independientemente de la edad de los conductores. Entre las maniobras causantes del accidente predominan las realizadas en intersecciones, las incorporaciones y los giros a la izquierda. Respecto a la temporalidad, los viernes, el mes de julio y la franja horaria entre las 10:00 y las 14:00 horas son los momentos con más riesgo para estos conductores.

Por comunidades autónomas, Galicia, Castilla y León y Comunidad Valenciana son los territorios donde, comparativamente, los mayores superan ampliamente la accidentalidad del resto de conductores. En una zona intermedia estarían Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Cataluña, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Murcia, Baleares y Canarias, mientras que Andalucía y Madrid son las comunidades donde hay una menor proporción de accidentes entre los mayores de 65 años.

Francisco Valencia resalta que el informe dedica un capítulo aparte a los peatones y los pasajeros de esta edad y su principal conclusión es llamativa. «Mientras que los mayores de 65 años sólo representan el 15% de los conductores fallecidos en accidente entre 2009 y 2014, sin embargo, son más de la mitad de los peatones muertos (52%) en ese mismo periodo», indica. Respecto a los pasajeros, «también constituyen un grupo de riesgo», ya que suponen un 22% del total de los ocupantes de vehículos fallecidos en accidente de tráfico durante los últimos cinco años, una cifra que únicamente superan los menores de 25 años, con un 31%.

Mal vistos por el resto

El informe se acompaña de una encuesta sobre lo que opinan de los más veteranos el resto de conductores. El resultado, según el responsable de la Fundación Línea Directa, arroja que el 40% de los consultados asegura haber vivido situaciones de riesgo en la carretera que atribuyen a los mayores y el 29,5% los califican de «peligrosos». De hecho, el 17% retirarían el carné a sus propios familiares mayores. Una minoría, el 3,3%, opta por soluciones más radicales como quitar el carné de forma automática a los mayores de 65 años y otro 11% les prohibiría conducir por la noche. En lo que coinciden el 72% de los consultados es que les obligaría a que los senior se sometieran a exámenes psicotécnicos anuales.

Pese a esa percepción de los mayores de 65 al volante, la realidad es distinta. El estudio aporta los datos recabados en cuatro centros de reconocimiento de Valencia y Castellón, con 469 pruebas psicotécnicas. El restado es que el 10,5% de los conductores mayores de 65 años resultaron 'no aptos' para conducir y casi el 70% tuvieron algún tipo de restricción, «lo que apunta a que estas pruebas ayudan, en alguna medida, a tener un control efectivo sobre los conductores», añadió Francisco Valencia.