Diario Sur

Paro descafeinado

Ángela de S., en un anuncio de Nescafé que ella protagonizó en 2008. :: r. c.
Ángela de S., en un anuncio de Nescafé que ella protagonizó en 2008. :: r. c.
  • Una mujer tiene que devolver la ayuda para desempleados mayores de 52 años por cobrar el 'sueldo de Nescafé'

Se quedó en paro casi al mismo tiempo en que la suerte le sonreía. Ángela de S., que en la actualidad tiene 65 años, consiguió el premio del 'sueldo para toda la vida' de Nescafé en 2008, y empezó a percibir 1.520 euros al mes, menos los consiguientes impuestos. Parecía como si el cielo se volviera a abrir para esta vecina de Palma que veía cómo su vida laboral había quedado truncada por un despido a una edad en la que es muy difícil, cuando no imposible, lograr un empleo digno.

Al mismo tiempo, Ángela recibió durante casi un año el subsidio por desempleo al que en su condición de parada tenía derecho. No es que fuera millonaria, pero entre el premio y el paro podía vivir con bastante solvencia.

Una vez que se agotó el desempleo esta mujer optó por solicitar la ayuda especial para personas mayores de 52 años en paro. El Servicio Estatal de Empleo le reconoció el 24 de julio de 2009 este derecho, a pesar de que ella hizo constar que estaba percibiendo el 'sueldo para toda la vida' de Nescafé y, por lo tanto, su renta anual estaba por encima del límite legal para poder recibir una ayuda estatal para desempleados de ese tipo.

¿Cuándo la Administración se dio cuenta del error? Cuando Ángela de S. presentó en 2014 su declaración de la renta para continuar percibiendo el citado subsidio especial para parados. Nuevamente, la mujer adjuntaba la documentación del 'sueldo vitalicio', pero, en esta ocasión, el Estado se percató del fallo y no sólo le quitó la ayuda para mayores de 52 años, sino que le exigió el pago de lo cobrado incorrectamente, en concreto, desde marzo de 2011 hasta 2014.

La mujer solicitó entonces no tener que devolver el importe íntegro que asciende a 17.054 euros o, como mucho, los tres últimos meses del subsidio especial, dado que en ningún momento había ocultado que percibía el dinero del premio. Y es que los 1.520 euros del sueldo vitalicio superaban en un 75% el Salario Mínimo Interprofesional, condición que limita el acceso al subsidio extraordinario para parados mayores de 52 años.

Un Juzgado de lo Social de Palma de Mallorca rechazó la pretensión de Ángela y ratificó que debía devolver el dinero percibido en esos cuatro años. Contra esta decisión, Ángela de S. presentó un recurso de apelación.

Ahora, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares confirma el fallo del Juzgado de lo Social, aunque la nueva resolución judicial reconoce que la mujer actuó en todo momento de buena fe al informar a los responsables de Empleo de que estaba percibiendo un sueldo por el premio de Nescafé. Además, los mismos jueces admiten que todo el asunto se debía a un error de la Administración, pero al final los platos rotos los tiene que pagar Ángela de S. y devolver lo percibido.